A cinco años de su muerte, el caso Nisman revive el debate

El exagregado cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani, afirmó que a Nisman “lo mataron”. Un documental de Netflix abre dudas.
domingo, 19 de enero de 2020 · 00:04

AFP y EFE / Buenos Aires

Transcurridos  cinco años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, declaraciones de un imputado iraní por el ataque a la sede judía en Argentina que confirma su asesinato y un documental de Netflix han reabierto el debate en Argentina sobre lo que ocurrió el pasado  18 de enero de 2015.

Ese día, el fiscal, que investigaba el atentado de 1994 a la mutual  judía AMIA,  fue encontrado muerto en su casa de Buenos Aires, el día previo a su comparecencia en el Congreso. Ahí debía   detallar su denuncia contra la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández (2007-2015), de encubrir a los sospechosos iraníes del atentado, un suceso que fue catalogado inicialmente como “muerte dudosa”.

El 10 de enero, el  exagregado cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani, afirmó  que a  Nisman “lo mataron para que nadie se pueda enterar de que tenía las manos vacías” sobre la relación de Irán con el atentado de 1994.

“Yo pienso que lo mataron (...). Irán no tiene nada que ver con AMIA. Los que lo hicieron, ellos mismos están amenazando porque no dejan aclarar, no dejan que la gente conozca la realidad. Cuando Nisman quiere ir a la Asamblea Nacional argentina, a la noche dicen que ha fallecido, que ha muerto, ¿Quién lo mató?”, destacó desde Irán a Radio 10.

Rabbani es, junto a otros ex altos cargo iraníes, uno de los imputados por la Justicia argentina por la autoría intelectual del atentado, que en 1994 dejó 85 muertos y sigue impune, algo que el país islámico siempre ha negado. ”¿Por qué cuando quería testimoniar este hombre Nisman, o aclarar a los diputados, por qué lo mataron? ¿Quién mató a Nisman? ¿Por qué no dejan que la gente en Argentina conozca la verdad?”, agregó Rabbani.

Un documental  abre  dudas sobre el caso y reaviva la “grieta” en la sociedad argentina. 

Una  mujer  en febrero de 2015  pide justicia para Nisman. 
Foto: EFE

La serie “El fiscal, la presidenta y el espía”, filmada en 2017 por el documentalista británico Justin Webster y recién estrenada en Netflix, aborda una  trama que cruza agentes de inteligencia, intereses geopolíticos, política  y cuestionadas investigaciones judiciales.

“Es una montaña de basura para cubrir un escándalo y un escándalo para cubrir un crimen y otro crimen para cubrir otro crimen”, sintetiza Luis Moreno Ocampo, exfiscal jefe de la Corte Penal Internacional, en el documental.

La serie refleja la irreconciliable división de aguas, incluso en el seno de la comunidad judía argentina, entre quienes sostienen la hipótesis del suicidio y los que aseguran que fue un homicidio.

“Nisman se suicidó. En el expediente está todo probado, este caso debería haberse cerrado hace tres años”, dijo a la AFP Pablo Duggan, autor del libro ¿Quién mató a Nisman?.

La  muerte del fiscal  fue determinante en la derrota electoral del kirchnerismo a fines de 2015 cuando asumió la presidencia Mauricio Macri.

En mayo de 2016, el caso pasó del fuero común que investigaba una “muerte dudosa” al fuero federal, que presume un asesinato como “directa consecuencia de la denuncia” contra la expresidenta. Quedaron procesados cuatro custodios de Nisman y su asesor informático Diego Lagomarsino, dueño de la pistola que mató al fiscal. Este sostiene que Nisman le pidió prestada el arma porque temía por  sus hijas.

La autopsia realizada por expertos del cuerpo médico forense y una pericia criminalística habían descartado la presencia de terceros. 

Pero dos años más tarde, otra de gendarmería consolidó la hipótesis del homicidio sostenida por la familia de Nisman y respaldada por la Asociación de Fiscales de Argentina.

Fernández saluda a la gente en la calle el 10 de enero. 
Foto: EFE

El nuevo presidente de Argentina expone dudas

El pasado 2 de enero el presidente argentino Alberto Fernández dijo  que le “cuesta creer” en la hipótesis del suicidio en 2015 del fiscal Alberto Nisman, pero señaló que “no hay una sola prueba” que sustente la de un asesinato para explicar el polémico caso.

Fernández, que declaró como testigo del caso en julio pasado, fue entrevistado en 2017 para el documental   de  Netflix.

“Hasta el día de hoy dudo que se haya suicidado”, dice en el largometraje el ahora mandatario, quien conoció a Nisman.

El 2 de enero en una entrevista en  Radio 10, Fernández  reiteró esta postura. “Me cuesta creer que alguien que estaba viviendo ese momento de euforia pueda terminar suicidándose, eso no lo sé. Me permito dudar”, añadió.

Pero también subrayó que “no apareció una sola prueba seria de que a Nisman lo mataron” y calificó de “absurda” una última pericia hecha en 2017 por la gendarmería según la cual se trató de un homicidio, conduciendo a un fallo de la justicia en ese sentido al año siguiente.

En 2015, cuando Fernández y Cristina de  Kirchner estaban enemistados por diferencias políticas, el mandatario cuestionó duramente en una entrevista periodística a su ahora vicepresidenta por haber suscrito un pacto con Irán destinado a poder interrogar fuera de Argentina a funcionarios iraníes acusados por el atentado a la AMIA.

La denuncia de Nisman contra Kirchner fue desechada en varias instancias judiciales después de su muerte, pero finalmente reabierta a fines de 2016.

Está procesada por encubrimiento agravado en una causa ya elevada a juicio sin fecha aún. El documental de Netflix, presenta el caso como una “muerte sospechosa”. (AFP)

Lagomarsino  prestó el arma con la que murió Nisman.  
Foto: EFE

Empleado que prestó arma, bajo sospecha

Diego Lagomarsino, sospechoso de la muerte del fiscal Alberto Nisman por haberle entregado el arma que acabó con su vida, niega responsabilidad en el caso, pero no rehuye la investigación.

Dice que el propio Nisman dirá a todo el mundo, en la otra vida, que su empleado no tuvo nada que ver en el caso.

A este ingeniero informático parte de la sociedad argentina acusa de formar parte de un plan para matar al fiscal, incluida la Justicia.

“Yo el arma se la di a Alberto Nisman, es clarísimo que me tienen que investigar sin ninguna duda. Ahora, de ahí a decir que yo soy parte de un plan (...), dicen que yo se la di a un comando asesino, ¿quién sería tan estúpido en la vida de entregarle un arma a alguien a su nombre a un comando? Yo no creo que exista persona tan estúpida en el mundo como para hacer esto”, señaló a  EFE el pasado 8  de enero.

Siempre dijo  que el fiscal le pidió la pistola para proteger a sus hijas, y hoy explica que la tenía porque a principios de siglo aprendió a tirar cuando quiso “probar algo nuevo”.

Respecto a la cuenta millonaria que tenía en Estados Unidos (EEUU) junto a Nisman y que en un momento lo incriminó, lo achaca a que al fiscal  “mucha gente no le podía decir que no”, y él pertenecía a ese grupo. Preguntado por si su relación laboral con el fiscal era tóxica, respondió que “por supuesto”.

“La verdad está en el expediente y claramente esto fue un autodisparo, el tema es quién se va a animar a afirmar eso”, señaló Lagomarsino.

Él considera que fue “un momento muy tenso” para Nisman, que estaba en una “pelea” con su mujer y cuestionado por la Interpol, y que su muerte sucedió un día antes de que explicara su denuncia contra la hoy vicepresidenta en el Congreso, Cristina Fernández de Kirchner.  (EFE)

Rabanni y  AMIA

  • Palabra Rabbani afirmó que él nunca acudió a declarar ante la justicia argentina ya que “si alguien no hizo nada, ¿Qué va a declarar?”, y aseguró que desde un principio se relacionó a Irán con la explosión debido a su relación con EEUU.
  • Acusación “Yo tengo recuerdo, a la hora del atentado, yo tengo grabado en el canal 9  de televisión argentino- dijeron fue Irán, porque Irán está contra EEUU. ¿Cómo puede ser que no pasara ni un minuto y dicen que fue Irán?”, dijo. Añadió que a EEUU no le agradaba la buena relación que había entre su país y Argentina.
     
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