Temor en el mundo por posible guerra tras muerte de líder iraní

Rusia, Francia y Reino Unido temen una mayor escalada de la tensión. La ONU advirtió que el mundo no puede permitirse otro conflicto en Oriente Medio.
sábado, 04 de enero de 2020 · 00:04

EFE / Redacción Internacional

La muerte del poderoso comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní, Qasem Soleimani, en un ataque de Estados Unidos (EEUU) ha generado  preocupación y un temor generalizado a una mayor escalada de la tensión de consecuencias difíciles de predecir en  Oriente Medio.

  “El mundo no puede permitirse otra guerra en el Golfo Pérsico”, alertó el secretario general de la ONU, António Guterres, quien defendió una reducción de la tensión en la región y consideró que “este es un momento en el que los líderes del mundo deben ejercer la máxima contención”. En medio de las promesas del líder de Irán, Alí Jameneí, y el dirigente del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasralá, de que habrá venganza por la muerte de Soleimani y las amenazas de una “respuesta rápida y directa” de los rebeldes hutíes del Yemen contra EEUU, la comunidad internacional comparte en líneas generales su preocupación por lo ocurrido y sus  consecuencias.

Así, los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y Rusia, Vladímir Putin, alertaron de que la acción de EEUU “puede agravar seriamente la situación” en Oriente Medio.

Previamente Moscú había dado un paso más allá, al calificar el ataque de “paso aventurero que conducirá a un aumento de la tensión en toda la región”, y de “corto de miras” y con “consecuencias muy negativas para todo el sistema de seguridad internacional” el “asesinato” del general iraní, quien, recordó, ordenó combatir al Estado Islámico (EI) mucho antes de que Washington creara la coalición  contra el terrorismo yihadista.

Soleimani era el encargado de las operaciones fuera de Irán de los Guardianes de la Revolución y estuvo presente sobre el terreno en Siria e Irak, supervisando a las milicias respaldadas por Teherán en ambos países y desempeñando un papel destacado en los conflictos de toda la zona. 

 Preocupación

  Por su parte, el Reino Unido instó a “todas las partes” a rebajar la tensión, pues “un conflicto mayor no es de nuestro interés”, mientras Italia subrayó que “no se deben escatimar esfuerzos para asegurar una distensión y la estabilidad. Nuevos focos de tensión no son de interés para nadie y podrían acabar siendo un terreno fértil para el terrorismo y el extremismo violento”.

Para Alemania, “nos encontramos en una escalada peligrosa y ahora se trata de actuar con contención y calma para contribuir a desescalar la situación”, aunque, según una portavoz del Gobierno de Berlín, el ataque de EEUU que causó la muerte de Soleimaní y del vicepresidente de las milicias chiíes iraquíes Multitud Popular, Abu Mahdi al Mohandes, fue una “reacción a una serie de provocaciones militares responsabilidad de Irán”.

  Para el ministro de Exteriores holandés, Stef Blok, “es de gran importancia que se conserve la tranquilidad en la región. Nadie se beneficia de una mayor escalada. Irán promueve la inestabilidad en la región y Soleimani jugó un papel en esto”, 

  Turquía, al tiempo, mostró su “profunda preocupación” por la “creciente tensión” entre EEUU e Irán, condenó “las intervenciones extranjeras en la región” y advirtió del riesgo de conflicto en el vecino Irak.

  En esa línea, el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, pidió evitar a toda costa una escalada de la violencia en Irak y poner fin a las provocaciones y represalias.

   En Oriente Medio las reacciones son encontradas: ante las condenas de países como el Líbano o Siria al ataque, Israel apoyó a EEUU y las naciones suníes guardaron silencio o hicieron llamamientos a la contención.
 

El Gobierno sirio, del que Irán e Irak son aliados, consideró la muerte de Soleimani y el vicepresidente de Multitud Popular como una “agresión criminal estadounidense traicionera” que se asemeja a los métodos de “bandas criminales” y que constituye una "grave escalada de la situación en la región".

Beirut, por su parte, calificó lo ocurrido de “asesinato criminal”, lo tildó de “violación de la soberanía iraquí y escalada peligrosa contra Irán que aumentará las tensiones en la región”.

Por el contrario, Israel, que ha tomado medidas preventivas ante posibles represalias, expresó su apoyo a Washington “en su lucha por paz, seguridad y defensa propia” e, incluso, el primer ministro Benjamín Netanyahu se refirió a Soleimaní como “responsable de la muerte de ciudadanos estadounidenses y mucha otra gente inocente”.
 

“Muerte a EEUU”, gritan iraníes en  calles

  • Protesta Decenas de miles de personas salieron ayer a las calles de Teherán para protestar contra los “crímenes” de Estados Unidos, después de la muerte de un alto comandante iraní en  un bombardeo estadounidense en Bagdad, constató un corresponsal de la AFP.
  • Carteles  Con eslóganes como “Muerte a Estados Unidos” y carteles con la foto del general asesinado, Qasem Soleimani, los manifestantes llenaron las calles a lo largo de varias cuadras en el centro de Teherán después de  oraciones.
  •  Designación El guía supremo iraní nombró a Esmail Qaani como nuevo jefe de la fuerza Al Quds tras la muerte de Soleiman. El ayatolá Jamenei lo describió como “uno de los comandantes más condecorados” de los Guardianes de la Revolución en su país.

La figura más conocida de Guardianes de la Revolución

 

Qasem Soleimani, el representante para Oriente Próximo del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, era  la figura más importante y conocida a nivel nacional e internacional del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución y su muerte ha elevado su estatus de héroe a mártir.

Nacido el 11 de marzo de 1957 en la meridional provincia de Kerman, el militar llegó hasta  la graduación de general y su actividad en el exterior, la más reciente en la guerra de Siria, popularizó su figura.

Se unió a los Guardianes de la Revolución en 1979, poco después del destronamiento de la dinastía de los Pahleví y el establecimiento de la revolución islámica por el ayatolá Jomeini.

Ese mismo año fue movilizado y enviado a Mahabad para sofocar el levantamiento kurdo, el mayor contra el nuevo sistema establecido en el país.

Después de regresar, fue ascendido a comandante de la Guarnición de Quds del Cuerpo de los Guardianes en Kerman.

Al comienzo de la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), comandó dos batallones de la provincia de Kerman y posteriormente formó una nueva brigada de fuerzas que, poco después fue convertida en la División “41 de Saralá”.

Como labor más destacada, iniciada desde el comienzo de su mando, sobresale el fortalecimiento de Hizbulah y los grupos militantes palestinos, como se pudo observar en varios conflictos, incluida la guerra de 2006 de Hizbulah en Líbano contra Israel y en el enfrentamiento de Hamas en 2009 en la franja de Gaza con el Ejército israelí. En enero de 2011, fue nombrado general de división por Jameneí y tras la formación del grupo terrorista del Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra tuvo como misión de luchar contra ellos. (EFE).

 

 

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