Evacúan a decenas de miles en Australia por incendios

El Gobierno movilizó a 3.000 reservistas. El fuego se expande ya en más de 200 puntos del país, en zonas densamente pobladas.
domingo, 05 de enero de 2020 · 00:03

AFP  y EFE / Sídney

El cielo se oscureció y llovía ceniza ayer en el sureste de Australia, devorado por virulentos incendios que han expulsado a decenas de miles de personas de sus hogares y amenazan con cortes del suministro eléctrico en ciudades como Sídney. 

Ayer  se registraron nuevas temperaturas récord superiores a los 40°C y fuertes vientos que avivan los cientos de incendios forestales que devoran el país desde hace cuatro meses. La mayoría de estos focos están fuera de control. 

Las autoridades movilizaron  ayer a 3.000 reservistas  en el sureste del país, donde dos nuevas víctimas elevaron a 21 número de muertos en esta crisis. Los fallecimientos tuvieron lugar en la isla Kangaroo, la tercera más grande del país, situada a 112 kilómetros de Adelaida, en el estado de Australia del Sur, donde se han calcinado 100 mil hectáreas, la mayoría en el parque nacional Flinders Chase, hogar de 60.000 canguros, 50.000 koalas y animales en peligro.

“Nos está costando un alto precio”, dijo a la prensa el primer ministro, Scott Morrison, al recordar a las víctimas y las más de 1.500 viviendas que se han calcinado en todo el país desde septiembre.

En el estado de Victoria se declararon 73 nuevos focos que se sumaron a los 53 que ardían esta semana, la mayoría en su parte oriental, colindante con el estado de Nueva Gales del Sur, donde más de 3.000 bomberos combaten 150 fuegos.

La primera ministra de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, advirtió que las peores hipótesis previstas para ayer se estaban cumpliendo.   Sídney alcanzó  temperaturas récord, con 48,9 ºC registrados en Penrith, un suburbio del oeste de la ciudad. 

En el sudeste del país, la región más poblada, se declaró el estado de emergencia. El viernes se había dado la orden de evacuar a más de 100 mil personas de tres estados.   “Literalmente hemos visto salir a decenas de miles de personas”, contó el jefe de bomberos Shane Fitzsimmons. 

Los turistas y habitantes del sudeste del país se han ido. En las autopistas que conectan las ciudades costeras con Sídney y otras localidades importantes hay embotellamientos.

Miles de australianos que tuvieron que dejar sus casas por los incendios se encuentran atrapados en campamentos improvisados en campos de golf o playas, convirtiéndose así en refugiados en su propio país. 

En campos de golf, terrenos de críquet o zonas de juego, los australianos se hacinan para resguardarse de estos violentos fuegos. En Batemans Bay, en Nueva Gales del Sur, caravanas de vehículos y tiendas de campaña comparten el espacio. El restaurante de este club de golf se ha convertido en un centro de evacuación. En lugar de unos golfistas que se toman una cerveza, este espacio acoge ahora a un grupo de mujeres mayores que juegan a las cartas y beben té.