Entre llamados a la venganza y la calma, sube tensión EEUU-Irán

El Presidente iraní advirtió a Trump que “no amenace nunca a la nación iraní”. Teherán abandona los compromisos asumidos para reducir el programa nuclear.
martes, 07 de enero de 2020 · 00:04

AFP / Teheran, Washington


 Los llamados a la calma se multiplicaron ayer en un contexto de enfrentamiento verbal entre Washington y Teherán, donde una marea humana de duelo exigió vengar al poderoso general Qasem Soleimani, asesinado por Estados Unidos con un dron en Bagdad, Irak.

Después de que el presiente estadounidense Donald Trump amenazara el sábado con atacar 52 sitios de Irán, su homólogo iraní Hasan Rohani le lanzó una advertencia ayer: “no amenace nunca a la nación iraní”.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, al término de una reunión extraordinaria, instó a Teherán a evitar “más violencia y provocaciones”. Los ministros de Relaciones Exteriores de la UE debían celebrar una reunión sobre la crisis de los dos países enemigos el viernes, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, les pidió que sigan “la vía de la moderación”.

Por su parte, el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian, apuntó que Teherán debería “renunciar a las represalias” contra Washington. 

En otro frente, Irán anunció una nueva reducción de sus compromisos incluidos en el acuerdo sobre su programa nuclear, firmado en 2015, para garantizar la naturaleza exclusivamente civil de las actividades nucleares de la República Islámica, un pacto que quedó prácticamente vacío de contenido.

Escenas de llanto durante la jornada de duelo, ayer. 
 Foto:EFE

“¡Irán nunca tendrá el arma nuclear!”, replicó en Twitter Donald Trump, cuyo país se retiró unilateralmente del acuerdo en 2018. Por su parte, los europeos, que siguen en el pacto, afirmaron "lamentar profundamente" el anuncio de Irán, que indicó que se desligaba de cualquier límite al enriquecimiento de uranio. 

Y mientras, en Teherán, una marea humana invadió ayer las avenidas Enghelab (“Revolución” en persa), Azadi (“Libertad”) y sus alrededores, con banderas rojas (el color de la sangre de los “mártires”) o iraníes, pero también libanesas e iraquíes.

Visiblemente emocionado, el ayatolá Jamenei pronunció una breve oración en árabe en la universidad de Teherán, ante los féretros de Soleimani, del iraquí Abu Mehdi Al Muhandis (número dos de la coalición paramilitar proiraní Hashd Al Shaabi) y de otros cuatro iraníes asesinados en el mismo ataque.

Estimada en “varios millones” por la televisión estatal iraní, la multitud gritó “¡Muerte a Estados Unidos!”, “¡Muerte a Israel!”. Se quemaron banderas de esos dos países. Hombres y mujeres lloraban pidiendo venganza. “Estúpido Trump, símbolo de estupidez y juguete en manos del sionismo (Israel), no piense que con el martirio de mi padre, todo terminó”, advirtió Zeinab, la hija de Qasem Soleimani, cuyo discurso conmovió a la multitud.

“Nuestra respuesta debe ser devastadora. Debemos atacar toda base militar estadounidense en la región (...) todo lo que esté al alcance de nuestros misiles”, aseguró entre la multitud un iraní de 61 años que se identificó como Afjami.

Desde la capital iraní, el ataúd de Soleimani fue trasladado en avión a la ciudad santa chiita de Qom para una ceremonia. El general será enterrado hoy en Kerman (sureste), su ciudad natal.

Teherán prometió una respuesta “militar”, una “dura venganza” que golpeará “al lugar correcto en el momento correcto”.

Aunque la comunidad internacional multiplica sus llamados a la “desescalada”, la “prudencia” o la “moderación”, Donald Trump, reiteró el domingo que si Irán “hace algo, habrá grandes represalias”.

 La muerte de Soleimani se produjo después de un ataque sin precedentes a la embajada de americana en Bagdad por parte de manifestantes proiraníes. En Bagdad, oficiales iraquíes y responsables del Hashd desfilaron  en una mezquita, en homenaje a Soleimani. El líder chiitairaquí Moqtada Sadr amenazó a Trump con un nuevo “Vietnam”.
 

Se reubicarán, pero   no se retirarán las tropas de Irak

Un comandante de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos (EEUU), anunció la reubicación de las tropas estadounidenses en “el transcurso de los próximos días y semanas” en Irak, aunque poco después el secretario de Defensa, Mark Esper, precisó que no se trata de una retirada.

Tropas de EEUU asentadas en Irak no se retirarán.
Foto:AFP

“En debida deferencia a la soberanía de la República de Irak, y según lo solicitado por el Parlamento y el primer ministro iraquí, la coalición internacional reubicará las fuerzas en el transcurso de los próximos días y semanas para preparar un desplazamiento posterior”, señaló el general de brigada William H. Seely III, comandante del llamado Grupo de Trabajo en Irak en una carta dirigida al Ministerio de Defensa iraquí.

La misiva explica que para llevar a cabo esta tarea las fuerzas de la coalición incrementarán los desplazamientos en helicópteros sobre y en los alrededores de la fortificada Zona Verde de Bagdad, sede de embajadas e instituciones gubernamentales.

Ante las versiones de algunos medios de comunicación que interpretaron la misiva como un anuncio de repliegue de las tropas, el secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper, descartó esa posibilidad. “No hay ninguna decisión de abandonar Irak”, afirmó Esper en una comparecencia no anunciada con los periodistas en el Pentágono.

Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, Mark Milley, aclaró a los periodistas que la misiva “es un borrador”: “Fue un error, no debió haber sido publicada”, precisó el general americano. (EFE).

 

 

2
11