Más de 1.000 proyectos buscan tratamiento eficaz para el virus

No hay ningún fármaco eficaz, sí algunos que pueden ayudar en el tratamiento y otros que “no atacan al virus, pero ayudan a mejorar la situación clínica”.
sábado, 10 de octubre de 2020 · 00:04

EFE /  Redacción Internacional

 La pandemia de Covid-19 ha causado más de un millón de muertos y aún no existe un tratamiento realmente curativo, una ardua tarea a la que se dedican más de mil proyectos en todo el mundo, de forma paralela a las investigaciones para lograr una vacuna.

Remdesivir, dexametosana, hidroxicloriquia o lopinavir son algunos medicamentos de los que nos hemos acostumbrado a oír hablar durante estos ocho meses de pandemia, vinculados al tratamiento de la Covid-19, pero con resultados dispares.

De momento, no hay ningún fármaco que sea eficaz, aunque se han identificado algunos que pueden ayudar en el tratamiento y otros que “no atacan al virus, pero ayudan a mejorar la situación clínica” del enfermo, dice Adrián Velázquez-Campoy, investigador de la   Fundación Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (Araid).

Pero en estos meses muchas cosas han cambiado en el tratamiento, ahora se conoce mejor la enfermedad y su comportamiento clínico, lo que, señala Miguel Górgolas, del Instituto de Investigación Sanitaria-Fundación Jiménez Díaz (Madrid), les permite adelantarse “a eventuales complicaciones”.

En todo caso, es fundamental encontrar un tratamiento eficaz, ya sea a través del reposicionamiento de medicamentos que se usan para otras dolencias y que se demuestre que tienen efectos ante la Covid-19 o con la investigación de fármacos específicos.

La enfermedad se combate desde dos frentes, explica Velázquez-Campoy: atacar al virus cuando invade el organismo y evitar que el  sistema inmunológico se desborde, generando una tormenta de citoquinas, causada por una reacción excesiva del sistema inmunitario, que acaba atacando al organismo.

En la actualidad, se han dejado de usar fármacos como los antirretrovirales, la cloroquina y otros, que -señala Górgolas- “han demostrado ser inútiles”. “Y me atrevería a decir -añade-, han provocado más perjuicio que beneficio”; además, los protocolos se han simplificado incluyendo solo los medicamentos que han demostrado eficacia.

Entre ellos, el antiviral remdesivir, que acorta la hospitalización de los pacientes graves, o los corticosteroides, como la dexametasona, que actúan sobre la inflamación de los tejidos y disminuye la mortalidad en enfermos graves y muy graves, aunque, en ambos casos, “la eficacia es limitada”.

El doctor no cree que “en breve” se disponga de una medicación que reduzca “de forma significativa la mortalidad”.

 Actualmente hay centenares de ensayos con diferentes moléculas, anticuerpos monoclonales, inmunomoduladores y, es “muy probable”, que varios de ellos demuestren eficacia frente al placebo, pero duda de que “esta eficacia aparezca en una gran mayoría de casos”. 

En este sentido, señala que hay factores de riesgo y posiblemente otros genéticos que “influyen significativamente en la evolución de la enfermedad y esto, no se va a poder solucionar con un fármaco milagroso, no ha sido así en ninguna infección viral similar” a ésta. El método más rápido de encontrar un fármaco es intentar reposicionar los que ya se emplean para otras patologías, en ello trabaja la química Nuria Campillo, del  Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC), usando el diseño computacional.

Esta búsqueda de medicinas que ya existen funciona desde múltiples frentes, desde evitar que el virus entre en la célula, a impedir su replicación, controlar la inflamación o minimizar el daño pulmonar.
 

 

 

 


   

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