El virus que minimizó atrapa a Trump al final de su mandato

El mandatario dijo en 34 ocasiones que el virus desaparecerá en forma natural. Defendió la hidroxicloroquina, la ingirió y recomendó la luz ultravioleta.
sábado, 3 de octubre de 2020 · 00:04

AFP y EFE/ Washington

La  Covid-19 está marcando el final del mandato de Donald Trump, quien, después de minimizar el coronavirus y hacer oídos sordos a los científicos, ha dado positivo un mes antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos (EEUU).

El presidente estadounidense anunció en la madrugada del viernes en Twitter que él y la primera dama, Melania Trump, habían dado positivo en el test del Covid-19. Unas horas antes, una de sus colaboradoras más cercanas, Hope Hicks, también vinculada a la primera dama, había dado positivo. 


Los síntomas de Trump son parecidos a los de un resfriado, según las fuentes citadas por varios medios estadounidenses, que aseguran que los asesores del presidente notaron que parecía exhausto el miércoles por la noche, cuando concluyó su mitin en Minesota.

El mandatario fue  trasladado a un hospital militar por “precaución”.   “El presidente Trump permanece con buen ánimo, tiene síntomas leves y ha estado trabajando durante todo el día. Por precaución y por recomendación de su médico y expertos, el presidente trabajará desde las oficinas presidenciales del (hospital) Walter Reed los próximos días”, dijo en un comunicado la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany.


Frases controvertidas

Estas son algunas de sus frases y actitudes más controvertidas respecto a la pandemia.

El 22 de enero en el Foro de Davos dijo: “Tenemos el control total de la situación. Esta es una persona de China. Tenemos el control. Todo estará bien”. 


El mismo día -26 de febrero- en que responsables sanitarios avisaban que EEUU debía prepararse para un aumento de los contagios y los gubernamentales Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaban el primer caso de alguien que no había viajado al extranjero, Trump restaba importancia.

“Por todo lo que hemos hecho, el riesgo para los estadounidenses sigue muy bajo (...) Estamos listos para adaptarnos y preparados para hacer lo que tengamos que hacer si la enfermedad se expande, si es que se extiende. Como todos ustedes saben, el nivel que tenemos en nuestro país es muy bajo, y esa gente se está recuperando, o creemos que la mayoría de los casos están mejor o están mejorando”, indicó.

En febrero y marzo, conforme la pandemia se propagaba, Trump auguró que amainaría con la primavera. “El calor, hablando en general, mata este tipo de virus”, subrayó.


En abril, el presidente provocó una gran polémica al sugerir  que la luz ultravioleta y las inyecciones con desinfectante podrían ser un tratamiento efectivo contra el coronavirus, lo que ocasionó un aumento de los  intoxicados en EEUU por exposición a productos químicos.


Además, Trump defendió durante semanas las propiedades de la hidroxicloroquina y estuvo ingiriéndola durante catorce días en mayo como prevención ante la Covid-19, lo que no ha sido probado científicamente.

Trump sostuvo que ese fármaco, empleado para tratar la malaria y el lupus, ofrecía un “nivel adicional de seguridad” frente al nuevo coronavirus, pese a que no había pruebas suficientes de que funcionara como profiláctico para prevenir la Covid-19.

Un nuevo escándalo surgió con las revelaciones hechas por el periodista Bob Woordward en su libro “Rage”, tras mantener una serie de entrevistas durante el último año con Trump con motivo de la elaboración de esta obra, en las que el presidente reconocía haber minusvalorado intencionadamente la Covid-19 en sus discursos en febrero y marzo, a sabiendas de su gravedad, para que no cundiera el pánico entre la población.

Tras filtrarse en los medios algunas grabaciones de esas entrevistas antes de la publicación del libro en septiembre, Trump intentó justificarse insistiendo en que intentaba contener el “pánico” y evitar la “histeria” en los mercados.

Durante meses el presidente ha rehusado llevar mascarilla facial en público hasta que el 11 de julio pasado lució una durante una visita al hospital militar Walter Reed, a las afueras de Washington DC.

Hasta ese momento se había negado a llevar una mascarilla en público y había puesto en duda su eficacia.

Según el  diario Washington Post, que realizó un recuento de declaraciones del presidente sobre la  Covid-19, el presidente de EEUU  ha dicho 34 veces que el coronavirus desaparecerá de forma natural. 

 

En EEUU ya se analiza cesión temporal del poder al Vice

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría verse obligado a ceder temporalmente el poder al vicepresidente si se encuentra incapacitado, una posibilidad a la que acudieron dos presidentes y que está contemplada en la 25º enmienda de la Constitución. 

Esta enmienda fue adoptada en 1967 y detalla la transferencia de poderes si un presidente muere, renuncia, si es destituido o si está impedido de ejercer sus funciones.

 Los legisladores comenzaron a analizar este escenario a finales de la década de 1950, en respuesta a los problemas de salud que sufrió el presidente Dwight D. Eisenhower.  Con el asesinato de John F.Kennedy en 1963 la cuestión adquirió urgencia y una enmienda fue aprobada por el Congreso en 1965.

El apartado 3 de la enmienda dirime la transferencia de los poderes presidenciales al vicepresidente cuando el jefe del Ejecutivo declare que está incapacitado para cumplir con sus funciones o con sus obligaciones.

La sección 3 ha sido invocada en tres ocasiones. La primera vez en julio de 1985 cuando el presidente  Ronald Reagan fue sometido a anestesia general durante una operación en la que le extirparon un pólipo canceroso de su intestino grueso. 

El vicepresidente George H.W. Bush estuvo como presidente interino durante ocho horas mientras duraba el procedimiento. 

En junio de 2002 y en julio de 2007 cuando George W. Bush era presidente, su segundo al mando, Dick Cheney, también tuvo el poder  mientras el mandatario se sometía a colonoscopías.

 

 

 


   

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