Los hospitales de Perú se vacían pero se teme rebrote de la Covid

Son más de 700 mil los peruanos que han logrado vencer al virus, son pacientes de todas las edades y algunos con historias de superación asombrosas.
martes, 6 de octubre de 2020 · 00:04

EFE/ Lima

Los hospitales de Perú, el país con la mayor tasa de mortalidad por Covid-19 del mundo y el sexto en número de contagios, se quedan vacíos tras más de medio año colapsados por la pandemia y ahora aguardan, con el virus aún muy activo, la amenaza de una segunda ola de infecciones.

Actualmente hay 7.000 pacientes hospitalizados, justo la mitad de los que había a mediados de agosto, cuando la pandemia alcanzó su pico máximo con más de 14.000 camas ocupadas.

En las últimas seis semanas, las hospitalizaciones han descendido en picado,  ahora cada vez son más las altas que los nuevos ingresos, lo que ha llevado a que los casos  de coronavirus hayan bajado a 90.000, la cifra más baja desde finales de mayo. Se trata de una luz al final de un largo y oscuro túnel para un país donde uno de cada mil habitantes ha fallecido por Covid-19, un promedio único en el mundo a raíz de sus 32.665 occisos, mientras que los contagios, aunque cada vez son menos también, ya superan los 828 mil casos.

Con menos pacientes que atender, los médicos peruanos que han estado al pie del cañón todo este tiempo presentan un semblante más positivo detrás de sus mascarillas, pues sienten que sus largas jornadas y vigilias están haciendo retroceder a la Covid-19.

Salas cerradas

Así ocurre en el Hospital Octavio Mongrut Muñoz, de Lima, donde el domingo se cerró una de las áreas del hospital de campaña que se había instalado para ampliar su capacidad ante la ola de pacientes que llegaban a las puertas de este nosocomio del Seguro Social de Salud.

La zona para cuidados intermedios, donde había 76 camas, luce ya vacía y en silencio, lejos de la vorágine de médicos y enfermeras que tuvo en su interior  hasta hace pocos días.

La Villa Mongrut, como se llama el espacio de este hospital habilitado para casos de Covid-19, abrió a finales de mayo con 834 camas y en su peor momento llegó a tener ocupadas 715, mientras que ahora alberga a unos 450, según explicó  su director, Richar Requena.

“Mayo, junio y julio fueron los meses más caóticos. Los médicos, enfermeras y técnicos han trabajado arduamente y a partir de la segunda quincena de septiembre hemos observado aquí una tendencia a la baja”, dijo.

La Villa Mongrut es uno de los numerosos hospitales de campaña instalados por EsSalud en Lima y en el resto regiones de Perú para hacer frente a la mayor demanda de camas que exigía la pandemia, y a fines de agosto ya habían atendido a más de 20.000 contagiados por Covid-19.

Prevención

No obstante, Requena advirtió que el descenso de pacientes leves  en los hospitales no ha sido igual en las unidades de cuidados intensivos (UCI), donde la ocupación todavía es alta. A nivel nacional hay 1.287 ventiladores mecánicos ocupados, de los más de 1.500 en uso que se alcanzaron a final de agosto.

“Por eso todavía debemos mantenernos en alerta, pero en estos meses se han superado las deficiencias y creemos que esta segunda ola podrá ser enfrentada de la manera más adecuada”, aseguró Requena.

La primera región en ver que sus salas se quedaban vacías y sus camas desocupadas de pacientes de Covid-19 fue Loreto, el departamento más extenso de Perú, ubicado en la Amazonia, cuyos hospitales fueron los primeros en colapsar. Actualmente Loreto solo tiene doce pacientes hospitalizados por Covid-19 y la situación es de normalidad en los hospitales de Iquitos, después de que en abril y mayo se viviesen escenas dramáticas con enfermos aglomerados de forma precaria en sus pasillos.

En total son más de 700 mil los peruanos que han logrado vencer al virus , pacientes de todas las edades, algunos con historias de superación asombrosas.

Es el caso de Gregorio, un niño de 11 años con diabetes que, a su corta edad, ganó la batalla al coronavirus, librada durante un mes en el Hospital de Emergencia de Villa El Salvador, en Lima, donde estuvo nueve días conectado a un ventilador mecánico, fue tratado de una trombosis en las piernas y operado de úlceras en la cabeza. De ese mismo hospital  recibieron el alta  más de mil personas de la tercera edad, ocho de ellos con más de 90   años.

 

 

 


   

Más de