Trump vuelve al Salón Oval pese a que hay decenas de personas

El Despacho Oval se sitúa en el extremo del ala oeste, donde sus asesores y periodistas trabajan en un espacio muy pequeño, cerca del Presidente.
jueves, 8 de octubre de 2020 · 00:04

EFE / Washington

El presidente de Estados Unidos (EEUU)  Donald Trump volvió  al Despacho Oval a pesar de no haber superado la cuarentena por padecer la Covid-19 y de que esa oficina se encuentra en la estrecha ala oeste, donde trabajan decenas de personas. 

Se encuentra “genial”, lleva más de 24 horas sin síntomas de la Covid-19 y su análisis de sangre tomado el lunes ha demostrado “niveles detectables” de anticuerpos neutralizantes del tipo IgG, informó  Sean Conley, su médico en la Casa Blanca.

Trump se desplazó al Despacho Oval la tarde de ayer  para que sus asesores le pusieran al día sobre la economía y el huracán de categoría 2 Delta, que se dirige a la costa sur de EEUU, informó  un portavoz de la Casa Blanca Brian Morgenstern.

“Me acaban de informar sobre el huracán Delta, y he hablado con los gobernadores de Texas (Greg Abbott) y de Luisiana, John Bel Edwards. Por favor, sigan las indicaciones de sus líderes estatales y locales”, tuiteó Trump poco después.

Desde que volvió del hospital el lunes, el Presidente ha estado trabajando desde la residencia presidencial, ubicada en el segundo piso de la mansión situada en el corazón de Washington. Sin embargo, desde este martes había presionado a sus asesores para volver al ala oeste, aledaña al edificio principal y donde se encuentra el Despacho Oval, reconoció  el jefe de gabinete de la Casa Blanca Mark Meadows.

“Ayer (martes) él quería ir al Despacho Oval. Si decide ir al Oval, tenemos allí protocolos de seguridad, no sólo equipos de protección personal, sino en cuanto a la ventilación”, dijo Meadows a los periodistas en la Casa Blanca.

Los asesores de Trump le convencieron el martes de quedarse en la residencia porque no veían claro que pudiera volver de forma segura al Despacho Oval, situado en el extremo de un ala oeste constreñida.

En el lugar   decenas de sus asesores y de periodistas trabajan en un espacio muy pequeño. Según su médico, Trump lleva más de 24 horas sin síntomas de Cov-19, pero todavía no está fuera de peligro, puesto que los pacientes de la enfermedad están en especial riesgo durante entre siete y 10 días desde que se registran los primeros síntomas, algo que en el caso del Presidente ocurrió supuestamente el pasado jueves.

Además, Trump ha regresado a un ala oeste golpeada también por la Covid-19, ya que al menos nueve empleados de la Casa Blanca han dado positivo en los últimos días, el más reciente de ellos el asesor del Presidente en temas de inmigración  Stephen Miller.

El lunes, cuando Trump volvió del hospital militar después de tres días ingresado, la oficina de gestión de la Casa Blanca envió un correo electrónico al personal de mayor rango con instrucciones sobre cómo protegerse.

El mensaje, obtenido por el Washington Post, instruía a esos asesores a “limitar cualquier tránsito por el primer piso del ala oeste y por la residencia”, y si visitan el segundo piso de la mansión, donde se encuentra Trump, deben ponerse equipos de protección que incluyen una bata amarilla, mascarilla quirúrgica, anteojos y guantes.

Sin embargo, la Casa Blanca no ha cambiado su directriz sobre el uso de mascarillas y no obliga a llevarlas, pero fuentes consultadas por el Post afirman que casi todos los empleados las han llevado puestas en los últimos días, incluido Jared Kushner,  yerno y asesor de Trump, quien normalmente no la lleva. 

En un comunicado, el doctor de Trump aseguró que, este miércoles por la mañana, el Presidente exclamó: “¡Me siento genial!”. “Su examen físico y sus constantes vitales, incluidas la saturación de oxígeno (en sangre) y el ritmo respiratorio, están todas estables y en el rango normal. Ya lleva cuatro días sin fiebre, más de 24 horas sin síntomas, y no ha necesitado ni recibido oxígeno suplementario desde su hospitalización inicial”, dijo Conley.

El médico añadió que los análisis del sangre del Presidente, tomados este lunes, “demostraron niveles detectables de anticuerpos IgG del SARS-CoV-2”, mientras que otra muestra que se le practicó el pasado jueves no los detectó.

Una historia de mentiras recurrentes de presidentes

¿Cuál es realmente el estado de salud de Donald Trump?  Las informaciones oficiales desde que anunció haber contraído el virus confirmaron que la salud del ocupante de la Casa Blanca sigue siendo un secreto bien guardado.

La  historia de Estados Unidos está llena de mentiras sobre la salud de los presidentes, subrayan los expertos, reporta AFP- 

El presidente Woodrow Wilson tuvo en el otoño boreal de 1919 un ataque cerebral del cual nadie habló públicamente hasta febrero de 1920. Gravemente afectado, parcialmente paralizado, fue su segunda esposa Edith Wilson  quien tomó las riendas hasta el fin de su mandato en 1921, sin que el público conociese su influencia. 

El presidente Donald Trump contrajo la Covid-19.
Foto: EFE 

Dwight Eisenhower minimizó la gravedad de la crisis cardíaca que sufrió en 1955, y John F. Kennedy no dijo nada de su enfermedad de Addison, una insuficiencia hormonal.

El asesinato de JFK en 1963 condujo no obstante a la adopción en 1967 de la 25ª enmienda de la Constitución, que prevé la transferencia del poder presidencial al vicepresidente en caso de muerte o de incapacidad del jefe de Estado. 

Sin embargo, a excepción de una herida grave como la que tuvo Ronald Reagan cuando fue herido de bala en 1981, y sus poderes fueron entonces transferidos a su vicepresidente  George Bush, las circunstancias en las cuales el Congreso puede declarar a un Presidente incapaz de ejercer sus funciones no están definidas con precisión, diceMatthew Algeo que ha escrito sobre mentiras de presidentes. (EFE)