John Le Carré, la voz moral contra la globalización

El éxito mundial llegó al escritor británico, tras la publicación de su tercera obra.
lunes, 14 de diciembre de 2020 · 00:45

AFP / París

 El autor británico de novelas de espías John Le Carré, fallecido  a los 89 años, contó igual de bien los entresijos de la Guerra Fría como el lado oscuro de la globalización.  Su éxito mundial llegó tras la publicación de su tercera obra,  El espía que surgió del frío  (1964), que escribió con 30 años, “consumido por el aburrimiento” que le procuraban sus actividades de diplomático en la embajada británica de Bonn, en Alemania.

 En realidad -no lo reconoció hasta el año 2000- este puesto sólo era una cobertura de su verdadero trabajo de espía para los servicios secretos británicos (MI6). El libro, del que se vendieron más de 20 millones de ejemplares en el mundo, cuenta la historia de Alec Leamas, un agente doble británico en Alemania del Este. 

Su adaptación a la gran pantalla, con Richard Burton como protagonista, marca el comienzo de una larga colaboración con el cine y la televisión. 

Fue en los años 70 cuando surgió el héroe favorito de Le Carré, el tímido George Smilye, a menudo considerado como el arquetipo del anti-James Bond: rígido, paranoico, pero con una aguda inteligencia, “parecía un sapo. Bajo y fornido, llevaba gafas de cristal grueso que le agrandaban los ojos”, describe el escritor en  Asesinato de calidad  (1962). 

En  El topo  (1974), primera entrega de una trilogía cuyas intrigas encajan como muñecas rusas, este temido oficial de inteligencia va a desenmascarar a un topo soviético infiltrado entre su jerarquía. 

 La continuación,  El honorable colega  (1977) y  La gente de Smile  (1979), se convierten en best sellers y fueron adaptados a la televisión por la BBC y al cine, con Gary Oldman en el papel de Smiley.  

La carrera de John Le Carré como agente secreto se vio arruinada por el agente doble británico Kim Philby, que reveló al KGB (los servicios de inteligencia de la URSS) la cobertura de muchos de sus compatriotas.

 John Le Carré dimitió entonces del MI6. Pero acostumbrado a reírse de sí mismo, más tarde confesó que de todas maneras había sido un mal espía. También contó que sus superiores le habían autorizado a publicar El espía, pues el libro es, según él, “pura ficción de principio a fin”.
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos