Endurecen la cuarentena en Hubei donde nació el Covid-19

Se cerrarán 200 mil comunidades rurales. Sólo una persona de cada hogar tendrá permiso para salir a la calle cada tres días para comprar productos básicos.
martes, 18 de febrero de 2020 · 00:04

 EFE y AFP / Pekín

China continúa luchando contra reloj para contener el coronavirus, que ya dejó más de  1.800 muertos y  decretó como última medida de calado nuevas restricciones de movimiento a unas 24 millones de personas más en la provincia de Hubei, donde se originó la epidemia.

Desde el pasado 23 de enero, Wuhan, la capital de Hubei, permanece en cuarentena, una medida que después se extendió por otras ciudades de alrededor. Esta nueva directiva se traducirá en el cierre efectivo de unas 200.000 comunidades rurales, en las que solo se permitirá un único punto de entrada y salida, bajo vigilancia.

Solo los residentes podrán entrar a sus pueblos, mientras que únicamente una persona de cada hogar tendrá permiso para salir de este cada tres días con el objetivo de comprar los productos imprescindibles.

El número de muertos en China continental por la nueva epidemia de coronavirus superó ayer  los 1.800 tras el fallecimiento de otras 93 personas en la provincia de Hubei, según cifras oficiales publicadas hasta las 19.47 (hora boliviana). 

Las autoridades sanitarias de Hubei, epicentro de la epidemia, registraron  1.807 nuevos casos de contagio, en retroceso con relación a la víspera.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó ayer que no era necesario suspender los cruceros y manifestó su oposición a cualquier “medida general” de este tipo para frenar la propagación del nuevo virus.

“Las medidas tienen que ser proporcionadas a la situación, tomadas en base a pruebas y elementos de salud pública. Y las medidas generales puede que no sean útiles", declaró a la prensa el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, añadiendo que “no existía el riesgo cero”.

Estas declaraciones tuvieron lugar después de que un operador de cruceros estadounidense buscara desesperadamente a centenares de turistas que desembarcaron la semana pasada en Camboya, luego de que una de las pasajeras diera positivo al test del nuevo coronavirus.

Los pasajeros de otro crucero, el “Diamond Princess”, seguían en cuarentena frente a las costas de Japón, mientras el número de casos del coronavirus no dejaba de aumentar en el navío.

Fuera de la provincia china de Hubei (centro), “esta epidemia afecta a una muy pequeña proporción de la población. Si tenemos que interrumpir todos los cruceros del mundo por si hay un potencial contacto con un posible agente patógeno, ¿hasta dónde iremos?”, dijo el doctor Michael Ryan, director de emergencias de la OMS.

“¿Tenemos que detener a los autobuses en todo el mundo? ¿Y qué pasará cuando otros países se vean afectados?”, se preguntó en una rueda de prensa en Ginebra. Fuera del gigante asiático, se han registrado cinco muertes (una en Filipinas, una en Hong Kong, una en Japón, una en Francia y una en Taiwán).

Retorno de americanos

Más de 300 estadounidenses rescatados de un crucero aislado en Japón por el nuevo coronavirus regresaron  a su país, donde estarán otras dos semanas en cuarentena. 
 

Fuera de China, el mayor foco de infecciones es el crucero “Diamond Princess”, situado frente a la costa de Yokohama, en Japón, donde se declararon 99 casos nuevos ayer, elevando el total a 454 personas, a pesar de que los pasajeros llevan 14 días confinados en sus camarotes. 

A medida que crecen las críticas por la gestión de esa crisis por las autoridades japoneses, otros gobiernos, como los de Australia e Italia, anunciaron su intención de evacuar a sus ciudadanos. Hong Kong también expresó su deseo de repatriar a los suyos -unas 330 personas- “lo antes posible”. Canadá tomó la misma decisión para unos 250 canadienses.

Estadounidense contagiada en crucero

Una estadounidense que viajaba en el crucero que atracó en Camboya la semana pasada está infectada con el nuevo coronavirus, tras lo que las autoridades y el operador del barco rastrean  a cientos de viajeros, que como ella, fueron autorizados a desembarcar.

El crucero “Westerdam”, al que cinco puertos asiáticos le prohibieron atracar por temor a la epidemia, deambuló por unos 10 días en el mar y finalmente fue autorizado a llegar al puerto Sihanoukville, en el sur de Camboya.

 De los 1.455 pasajeros, más de 1.200 desembarcaron. Algunos están en Phnom Penh y serán sometidos a pruebas antes de ser repatriados. Pero otros salieron de Camboya y tomaron varios vuelos comerciales para regresar a sus países.  En particular, 145 pasaron por Malasia, entre los que figuraba una turista estadounidense de 83 años que fue diagnosticada positiva de coronavirus el sábado.

 

 

 

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