Cuarentena del crucero japonés llega a su fin con 621 contagios

500 personas sin síntomas desembarcaron en Yokohama. En China, los fallecidos por el virus aumentaron a 2.112 y la OMS volvió a solicitar tranquilidad.
jueves, 20 de febrero de 2020 · 00:04

AFP y EFE / Yokohama, Japón

Cientos de pasajeros que estaban en cuarentena en el crucero Diamond Princess  en el puerto japonés de Yokohama comenzaron a desembarcar del paquebote contaminado por el nuevo coronavirus, que ya provocó más de 2.000 muertos en China.

Unos 500 pasajeros sin síntomas, que dieron negativo en los tests y que no tuvieron contacto con personas portadoras del virus desembarcaron a lo largo del día, tras el fin de la cuarentena, informó el ministerio japonés de Salud. “Me siento aliviado (...). Quiero descansar”, declaró a los periodistas un japonés de 77 años, que dijo que usaría el transporte público. La vida a bordo “era cómoda (...) Estoy bien”, respondió al ser interrogado sobre la cuarentena.

Las autoridades japonesas confirmaron además que otras 79 personas a bordo de la embarcación estaban contagiadas, lo que llevó la cifra total a 621 casos, el mayor grupo de personas infectadas fuera de China.

Los pasajeros recién diagnosticados con el virus fueron conducidos del buque al hospital y, después de ser tratados, tendrán que someterse a otra cuarentena. Las 3.711 personas de 56 países a bordo del buque realizaban un crucero por Asia que se convirtió en una pesadilla, entre el miedo a contraer una neumonía viral que puede ser mortal y el aburrimiento infinito por estar confinados en camarotes, a veces sin ventana y con un corto paseo por cubierta como  distracción.

Varios países habían decidido enviar aviones para repatriar a sus ciudadanos que estaban en el crucero. Estados Unidos evacuó a 300 el domingo en avión.

Canadá, Corea del Sur, Australia, Reino Unido, Hong Kong y Australia también repatriarán a sus ciudadanos.

El infectólogo japonés Kentaro Iwata calificó de “totalmente caótica” la gestión de la crisis del coronavirus en el paquebote.

“Este navío es totalmente inapropiado para el control de propagación de infecciones. No hay distinción entre zonas verdes (sanas) y rojas (potencialmente infectadas) y el personal puede circular de un lugar a otro, comer, llamar por teléfono”, dijo.

El ministro  de Salud, Katsunobu Kato, refutó las críticas y aseguró que “médicos expertos que forman parte de un equipo de prevención de las infecciones vigilan el interior del buque”.

Por otra parte, varias decenas de turistas, que habían permanecido atrapados en otro crucero, el “Westerdam”, en Camboya, desembarcaron también ayer, informaron periodistas de la AFP. Todos dieron negativo al virus, informó un responsable. 


La epidemia del nuevo coronavirus mató a 108 personas más en  Hubei, lo que eleva a 2.112 el número  de muertos en China,  según autoridades sanitarias (datos hasta 19:30 de ayer)
 
Además hay cerca de un millar de casos en una treintena de países y territorios insulares chinos, entre ellos 7 fallecidos, los dos últimos en la ciudad iraní de Qom, en la jornada de ayer.


La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió el miércoles que el impacto económico de la epidemia del nuevo coronavirus en China será de corta duración, pero llega en un momento frágil para la economía mundial, acosada por muchos otros riesgos, incluida la guerra comercial aún sin resolver entre Estados Unidos y China.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) llama a la tranquilidad. “Hemos hecho enormes progresos en poco tiempo”, afirmó el director de medidas de urgencia para la región del Mediterráneo Oriental, Richard Brennan, en El Cairo. “Podemos ahora diagnosticar el virus en todas partes” y “sistemas sanitarios eficaces” fueron instalados, señaló  el director regional de la OMS Ahmed al-Mandhari.

Rusia mediante Decreto  prohibió  la entrada de chinos, entre ellos turistas, estudiantes o mano de obra para evitar la propagación del Covid-19.
 

China expulsa a tres periodistas de WSJ

China expulsará a tres periodistas del diario económico estadounidense Wall Street Journal (WSJ), en represalia por el título, considerado racista,  de un comentario editorial sobre el nuevo coronavirus.

Pekín tomó muy mal el título “China es el verdadero hombre enfermo de Asia”, publicado el 3 de febrero, frase derivada de una expresión considerada ofensiva y racista, que usaban para describir a China algunos occidentales en el siglo XIX. El Gobierno chino anunció el retiro de la acreditación y les dio cinco días para salir del país- 

Los periodistas afectados son el director adjunto de la corresponsalía en Pekín, Josh Chin, y la reportera Chao Deng, ambos de nacionalidad estadounidense, y el australiano Philip Wen, precisó Wall Street Journal.

El secretario de Estado  Mike Pompeo, denunció la medida e instó a Pekín a respetar la libertad de prensa. (AFP)

Personas con discapacidad sin mascarillas en Hong Kong

Encontrar una mascarilla se volvió una misión imposible en Hong Kong para las personas con discapacidad que se sienten prisioneros en sus casas, con la sensación de estar abandonadas desde la aparición Covid-19

Desde hace  dos semanas, se forman largas filas frente a los comercios de la ciudad y los habitantes, generalmente tranquilos y disciplinados, se empujan para conseguir las últimas entregas de mascarillas, papel higiénico o productos de limpieza.

Ante el temor de quedar atrapado entre el gentío con su silla de ruedas, Steven Yan, quien sufre atrofia muscular, trata de encontrar mascarillas en los comercios cercanos a su apartamento, pero en un mes solo una vez encontró, cuando consiguió cinco tras seis horas de fila.

“Me cansé. No me atrevía a moverme por miedo a perder mi puesto”, cuenta Yan a la AFP.

Con sólo 40 máscarillas que compartir con su esposa y su hijo, comenzó a salir menos, incluso para exámenes médicos.

Los hospitales públicos dejaron de dar mascarillas a los pacientes visitantes a fin de economizar el material indispensable para el personal médico.

Aunque la megalópolis es una de las más ricas del mundo un tercio de las 600.000 personas con discapacidad viven bajo el umbral de pobreza, según datos del gobierno. 

Unas 200 mil personas los ayudan diariamente, como Lam Chun, de 64 años, quien cuida a tiempo completo a su sobrino de 19 años que sufre del síndrome de Prader-Willi, un  enfermedad genética que conlleva el riesgo de obesidad y diabetes. (AFP)