Declaran zona roja a toda Italia y se prohíben desplazamientos

Las escuelas y universidades están cerradas hasta el 3 de abril, se suspendieron eventos deportivos y concentraciones, además en las cárceles hay revueltas.
martes, 10 de marzo de 2020 · 00:04

EFE / Roma

El Gobierno italiano extendió las medidas de aislamiento del norte del país a toda la península para intentar contener el coronavirus, que ya ha dejado 463 muertos, y estudia pedir a Bruselas que le conceda mayor margen de desviación del déficit, que se suma a la ya solicitada, porque el impacto económico será muy significativo en el país.

Las escuelas y universidades seguirán cerradas hasta el 3 de abril, se suspenden todos los eventos deportivos y se prohíben las concentraciones públicas. Son algunas de las medidas incluidas en un decreto y que entran en vigor desde hoy.

El documento hace extensibles a todo el territorio nacional las acciones incluidas en el decreto firmado el pasado 8 de marzo y que iban dirigidas a la región de Lombardía y 14 provincias del norte del país, área en la que viven 16 millones de personas. “No habrá una zona roja, una zona restringida del país y otra no. Italia estará protegida en su conjunto. Se trata de evitar los movimientos en toda la península, con excepción de casos de necesidad, por motivos laborales o de salud”, anunció el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en una rueda de prensa.

El Ejecutivo se ha visto obligado a tomar estas decisiones después de que los contagios por coronavirus sigan incrementándose en Italia.

Según el último balance oficial, el virus ha causado ya 463 muertos y hay casi 8.000 personas contagiadas actualmente.

El Covid-19 afecta fundamentalmente a todo el país, pero sobre todo a las regiones de Lombardía, Véneto y Emilia Romaña, que juntas suponen el 40% del producto interior bruto (PIB).

El impacto económico que este coronavirus tendrá en estas regiones y en el resto de la economía italiana será muy significativo y por eso el Gobierno estudia pedir a la Comisión Europea (CE) que le conceda mayor margen para incrementar su déficit previsto para 2020, después de haber solicitado ya una desviación del gasto público de 6.350 millones de euros netos, equivalente al 0,3% del PIB.

Esta solicitud ya incrementa el déficit para 2020 del 2,2% previsto en septiembre al 2,5%.

“Hemos pedido ya cierta flexibilidad, estamos estudiando realizar una nueva solicitud con unos márgenes mayores”, anunció Conte, sin decir de qué márgenes estaría hablando su Ejecutivo. “Solo lograremos contener el virus si todos colaboramos y nos adaptamos a estas medidas”, indicó.

“Sé que son medidas duras, necesarias para intentar contener la propagación del coronavirus y proteger la salud de todos los ciudadanos, que es nuestro objetivo primordial”, añadió.

No habrá concentraciones públicas porque el país no se puede permitir que estas reuniones “se conviertan en zonas de contagio” y por estas razones también las escuelas y universidades seguirán cerradas al menos hasta el 3 de abril.

El Ejecutivo, sin embargo, no interrumpirá los servicios de transporte público para “garantizar la continuidad del sistema de producción y permitir que las personas vayan a trabajar”, ni tampoco la circulación de mercancías, fundamental para la economía.

Conte insistió en que la situación actual requiere la colaboración de todos, también a nivel político, y por eso anunció que mantendrá reuniones con los partidos de la oposición para gestionar la emergencia de forma conjunta. ”Estamos actuando para proteger al país de la mejor manera posible. Somos un pueblo fuerte y juntos también saldremos de esta crisis”, escribió, por su parte, el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, en las redes sociales.

El gobernante Partido Demócrata ha dicho en una nota que “es necesario un sacrificio de todos para vencer al virus”, y el ex primer ministro italiano y líder del gubernamental Italia Viva, Matteo Renzi, ha pedido medidas de apoyo a las empresas y ciudadanos, como por ejemplo la moratoria de las hipotecas durante el 2020.

Revuelta en las cárceles

Tres presos de la cárcel de la ciudad italiana de Módena (norte) fallecieron en medio de una revuelta surgida como protesta por las restricciones por la crisis del coronavirus, y que ha llegado a otras prisiones del país,

El motín en Módena comenzó contra las restricciones en el régimen de visitas impuestas por el Gobierno italiano para tratar de contener la propagación del coronavirus.

Varias decenas de presos se fugaron   de una cárcel de Foggia, en Apulia (sur), mientras que las revueltas se suceden en una treintena de penitenciarias de todo el país. Según los medios italianos, al menos 50 presos han huido de esta cárcel y 38 han sido capturados y devueltos a la prisión, mientras que la Federación de Sindicatos Autónomos de la Policía Nacional Penitenciaria de Italia ha denunciado que el número es mayor y al menos 300 presos permanecerían huidos, mientras que los capturados serían 70.

La huida masiva tuvo lugar a primera hora de ayer, después de que varios de los presos treparan por las puertas de la prisión y lograran salir a la calle.

 Lunes negro: las bolsas y el   precio del petróleo  se desploman 
 

La histórica caída de los precios del petróleo y el temor a un desbarranque de la economía por el nuevo coronavirus, arrastraron ayer  las bolsas a una jornada negra, como no se veía desde la crisis de 2008.

“La epidemia contaminó la atmósfera de los mercados. Con las bolsas europeas y estadounidenses cayendo y el hundimiento del precio del petróleo, la epidemia es un catalizador” de la debilidad y las “contradicciones” de la economía mundial, dijo Shen Zhengyang, un analista de Northeast Securities.

Los precios del petróleo se hundieron alrededor del 25%, después de que Arabia Saudita desatara una guerra de precios con grandes rebajas de sus barriles de crudo. La semana pasada la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), liderada por Arabia Saudita, y sus socios petroleros, encabezados por Rusia, no lograron un acuerdo para reducir la producción y sostener los precios, en un contexto de caída de la demanda por el coronavirus.

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró  con un desplome del 24,59 %, hasta situarse en 31,13 dólares el barril. 

Wall Street se derrumbó, con su mayor caída en 11 años. El Dow Jones Industrial Average cedió 7,79% a 23.851,02 puntos, en tanto el tecnológico Nasdaq perdió 7,29% a 7.950,68 unidades y el S&P 500 de las principales empresas en bolsa cayó 7,60% a 2.746,56 puntos.

Según Howard Silverblatt, especialista en índices en S&P Dow Jones Indices, el S&P 500 perdió a un equivalente de 5.682 dólares por habitante en EEUU.

En Milán, capital financiera de Italia  el índice perdió 11,17%. El CAC-40 de París 8,39%, el Ibex-35 español 7,96%, el Dax de Fráncfort perdió 7,94% y el FTSE-100 de Londres 7,69%%.

La bolsa de Sao Paulo perdió 12,17%, en su peor caída desde 1998. La estatal petrolera Petrobras se hundió más de 30%. La bolsa de Buenos Aires perdió 13,75%. El riesgo país de Argentina que mide el banco JP Morgan, se disparó por encima de los 2.700 puntos, su nivel más alto desde 2005. Los bolsas de Santiago y Bogotá perdieron igual.

“El riesgo de recesión mundial aumentó (...) Un retroceso prolongado del consumo, además del cierre prolongado de las empresas, atacaría los beneficios, conduciría a suprimir empleos y pesaría en el ánimo” de los actores económicos, apuntaron los analistas de Moody's.

 

 

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