China controló el Covid-19 con apps y con un duro aislamiento

Aplicaciones de celular permiten detectar quién estuvo en áreas de riesgo y llevar a las personas a cuarentena y ciudades como Wuhan quedaron sin movimiento
viernes, 13 de marzo de 2020 · 00:04

AFP y agencias / Pekín 

Cuando transcurrió tres meses de detectarse el coronavirus en la provincia de Hubei, China ha comenzado a reducir la cantidad de personas muertas como de los contagios. Esto fue posible gracias al uso de tecnología y un rígido control de los ciudadanos y drásticas medidas de asislamiento o cuarentena obligatoria de las urbes.

Según un análisis publicado por el diario Vanguardia, primero llegaron las cámaras térmicas. Mediante inteligencia artificial aún vigilan la temperatura corporal de los ciudadanos. 

Luego, el gobierno de Xi Jinping optó por restringir el libre movimiento en las zonas afectadas por la infección. También por recluir en sus viviendas a millones de personas. Y por mantener su estricto cumplimiento a pie de calle. 

Al final  desarrolló  aplicaciones para los smartphone que, imitando al analógico semáforo, clasifican a los ciudadanos hasta condicionarles qué hacer y con quién relacionarse.

Una App     era capaz de identificar a las personas según tres colores: el verde, para quien puede moverse con libertad; el amarillo, para quien había estado o residido en una zona con peligro de infección, razón por la que debía permanecer siete días en cuarentena.  El rojo para quien hubiera estado en contacto con zonas de alta afectación del Covid-19, estando obligado a permanecer 14 días en cuarentena. Todo para orientar a las autoridades locales y comités de barrio; a los encargados de controlar sobre el terreno su uso y de aplicar sus consecuencias.

Pero esta innovación, no fue la última. Porque si el semáforo móvil clasificaba a los ciudadanos de cara a su control a pie de calle,  el gobierno y la Corporación de Tecnología Electrónica de China, respaldados por datos de las autoridades de salud y transporte –según publicitaba la agencia estatal Xinhua–, desarrolló una segunda App para permitir rastrear a las personas y alertar sobre si han tenido un “contacto cercano con alguien infectado”.

  El único requisito era enviar el nombre, el número de teléfono y el número de identificación y, tras cruzar los diferentes datos a los que tiene acceso, ya puede advertir si se camina por un lugar con peligro de ser infectado, o si se ha viajado cerca de personas infectadas, también si se trata de miembros de la familia o de pasajeros y tripulación de un mismo tren o avión. Es más, incluso permite buscar números de identificación diferentes y saber si son un riesgo de salud.

Con el inicio de la epidemia   se aplicaron controles de carretera a cargo de policías o del personal voluntario de los comités en los que se toma la temperatura a los conductores. 

También se instalaron  comités vecinales que, protegidos con la mascarilla y trajes de protección, van  puerta por puerta en edificios residenciales tomando la temperatura de los inquilinos y recogiendo información sobre dónde han estado en las últimas semanas, si han estado en contacto con personas infectadas.

  
Pese a que el número de contagios bajó, la mayoría de las drásticas medidas de prevención y control de la enfermedad continúan vigentes a día de hoy.

Además China   en los últimos días ha reforzado  los controles en aeropuertos y estaciones de ferrocarril para evitar los casos procedentes del exterior.

La ciudad de Wuhan, de 11 millones de habitantes, continúa en cuarentena, al igual que otras urbes muy pobladas de la provincia de Hubei.

En otras grandes ciudades como Pekín o Shanghái se mantienen los estrictos controles en viviendas y lugares públicos, en las entradas de los locales comerciales o en los escasos restaurantes abiertos, donde no se permiten más de tres personas por mesa y éstas deben estar separadas con un mínimo de dos metros de distancia.

La provincia de Hubei anunció  al menos la reanudación de la producción en algunas industrias de dos de sus ciudades menos afectadas por el virus.

Las grandes fábricas de automóviles a las afueras de Wuhan permanecen cerradas, al igual que la mayoría de las de la provincia, cuya actividad económica quedó paralizada desde que se decretó la cuarentena el pasado 23 de enero. La Comisión Nacional de Salud destacó la reducción de los casos confirmados en Wuhan a un solo dígito por primera vez, al anunciar el pico de la epidemia, así como los siete días transcurridos sin ninguna nueva infección en otra ciudad de Hubei, al margen de la capital.

 
 

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