Luis Lacalle asume en Uruguay después de 15 años de izquierda

“Este Gobierno tiene el compromiso de manejarse de manera austera, cuidaremos cada peso de los contribuyentes”, dijo en su discurso de 30 minutos.
lunes, 2 de marzo de 2020 · 00:22

AFP y EFE  / Montevideo

Uruguay finalizó ayer  15 años de gobiernos de izquierda con la asunción del liberal Luis Lacalle Pou, quien llamó   a dejar de lado las ideologías en el Mercosur, en un discurso ante el Parlamento en el que también anunció medidas inmediatas de su gobierno en seguridad y economía, entre otras áreas.

El exsenador alcanza la jefatura del Estado 30 años después de que lo hiciera su padre, Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), a quien, pese a considerarse a sí mismo el “hijo rebelde” y querer separarse del apellido familiar en la campaña electoral para ser solo “Luis”, hizo varios guiños.

El mandatario eligió el Ford V8 Cabriolet de 1937, de color verde, que perteneció a su bisabuelo e importante político de finales del siglo XIX, Luis Alberto de Herrera, como vehículo para desfilar por las calles de Montevideo.

“Yo, Luis Lacalle Pou, me comprometo por mi honor a desempeñar lealmente el cargo que se me ha confiado y a guardar y defender la Constitución de la República”, fueron las palabras pronunciadas por el nuevo mandatario uruguayo.

El cambio político, las mejoras en educación y economía y un mayor control para combatir la inseguridad fueron los ejes del discurso de Lacalle Pou en el Palacio Legislativo, donde hizo el denominado “Compromiso de honor” recogido en el artículo 158 de la Constitución de Uruguay para ser investido como presidente.

“No debe importar el signo político de cada uno de los miembros del Mercosur (...) Si dejamos de lado estas cuestiones ideológicas que nos pueden diferenciar, el bloque se va fortalecer en el concierto internacional”, dijo el centroderechista.

Lacalle Pou repasó en un discurso de 30 minutos los temas que serán prioridad de su gestión y anunció medidas concretas. En un panorama económico que catalogó como “deteriorado” y tras asegurar que 150 mil uruguayos han perdido sus empleos, apuntó la importancia de actuar sobre los costos de los servicios. 

“Tenemos un compromiso ineludible de mejorar la calidad y precio de los servicios públicos, adecuar los recursos humanos del Estado, generar un apoyo directo a las micro, pequeñas y medianas empresas”, dijo, e insistió en su promesa de campaña de recortar el gasto público para reducir el déficit fiscal. 

“Todos sabemos que el ciudadano ya ha hecho el esfuerzo para sostener el gasto público y el aparato estatal”.  

“Este gobierno tiene el compromiso de manejarse de manera austera, cuidaremos cada peso de los contribuyentes”, señaló, asegurando que impulsará una verdadera regla fiscal.

Antes, en la Plaza Independencia, le esperaba Tabaré Vázquez para hacerle entrega de la banda presidencial, un momento simbólico en las ceremonias de asunción en Uruguay.

El hasta hoy mandatario, que lucía la banda presidencial, se agarró del brazo derecho de Lacalle Pou y caminaron juntos varios metros hasta el escenario, situado a los pies de la estatua del prócer José Artigas, donde le hizo el traspaso de mando.

Posteriormente, el ya expresidente de Uruguay abandonó en solitario la plaza, tras recibir honores militares, antes de que los once ministros y dos ministras del nuevo Ejecutivo -siete integrantes del PN, tres del Partido Colorado (PC, centroderecha), dos de Cabildo Abierto (CA, derecha) y uno del Partido Independiente (PI, centroizquierda)- tomasen posesión de sus cargos.

Una vez concluyó la ceremonia las 120 delegaciones internacionales presentes en los actos saludaron al nuevo mandatario y al canciller, Ernesto Talvi, en el interior del Palacio Artigas, antigua sede del Poder Ejecutivo.

El rey de España, Felipe VI; los mandatarios de Brasil, Jair Bolsonaro; de Chile, Sebastián Piñera; de Colombia, Iván Duque; de Paraguay, Mario Abdo Benítez; y de Bangladés, Abdul Hamid, fueron los seis jefes de Estado que acudieron a los actos protocolarios.

Luis Lacalle Pou, el presidente que no quería ser político

Luis Lacalle Pou se convirtió ayer, con 46 años, en el presidente más joven de Uruguay desde que en 1985 se reinstauró la democracia en este país, considerado un oasis de estabilidad en América Latina. 

Abogado de profesión, diputado en tres períodos y senador en uno por el Partido Nacional (PN, centroderecha), este hijo de un presidente y bisnieto de un histórico líder político puso fin a 15 años de gobiernos del Frente Amplio (FA, izquierda). Lo logró gracias a una alianza de cinco fuerzas que van desde el centro a una derecha más radical. Lacalle Pou asumirá un mandato de cinco años con un proyecto de Ley de Urgente Consideración (LUC) bajo el brazo, lo que implica que el Parlamento debe procesarlo en un máximo de 90 días. 

El borrador, de 457 artículos, abarca desde seguridad y economía hasta educación y salud, con incisos dedicados a asuntos tan diversos como la importación de combustible o la elaboración de chorizos caseros. Como parlamentario, en línea con la postura conservadora que identifica a su fuerza política, votó en contra de la despenalización del aborto y el matrimonio igualitario. 

También rechazó la regulación del cannabis impulsada por el gobierno de José Mujica (2010-2015), aunque él mismo había presentado antes un proyecto de legalización del autocultivo de marihuana, que declaró abiertamente haber consumido en su juventud al igual que cocaína.  Sin embargo, ha asegurado que no impulsará la derogación de ninguna de esas leyes, consideradas insignias de los gobiernos del FA. Según el periodista Alfredo García, autor del libro Once rounds, que reúne 11 entrevistas con el futuro mandatario, éste “no tiene una escuela ideológica o política que lo marque, sino que "toma lo que le interesa”. 

El segundo de tres hermanos, Lacalle Pou tenía 16 años cuando su padre Luis Alberto Lacalle (1990-1995) se convirtió en mandatario por el PN y pasó a vivir con su familia en la residencia presidencial.

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