De Taiwán a Hong Kong: las estrategias de los asiáticos que frenaron al Covid-19

Pese a su cercanía con China, donde se originó el brote de coronavirus, un grupo de países asiáticos parece haber contenido la propagación del virus gracias a sus políticas innovadoras, preparación y respuesta rápida.
sábado, 21 de marzo de 2020 · 00:04

 Página Siete  / Agencias

En enero, el coronavirus (Covid-19) estaba concentrado en China y sólo existía un goteo de casos en otros países a través de los viajes en avión. A final de mes había 10.000 casos en el gigante asiático y 129 fuera. Pero en febrero se activaron varios brotes en Corea del Sur, Italia o España y actualmente hay casos confirmados en la mayor parte de Asia, Australia, Norteamérica, Europa -que se ha vuelto el nuevo epicentro del Covid-19- y América Latina, donde el número de contagiados se multiplica cada día. Hasta ayer  se superaban los 248 mil casos de contagios en 171 países del mundo.

Sin embargo, y pese a su cercanía con China, un grupo de naciones asiáticas parece haber logrado contener la propagación del virus, que en la víspera dejaba más de 10.000 muertes y 86.000 recuperados, gracias a sus políticas innovadoras, preparación y respuesta rápida.

Taiwán, por ejemplo, con 23,7 millones de habitantes, ha dado una lección ejemplar en su particular lucha contra el coronavirus. Hasta ayer la isla sólo había reportado 135 casos y dos fallecidos.

Mientras otros  como Hong Kong (con una población de 7,4 millones), que comparte frontera terrestre con China, ha confirmado 256 contagios y  cuatro muertes en más de dos meses.

 Personas mayores esperan la distribución  gratuita de barbijos en  Hong Kong.

 Corea del Sur (con 51 millones de habitantes), si bien ha reportado más de 8.600 enfermos y 94 muertos, ha reducido de manera importante el volumen de infección en las dos últimas semanas.

Análisis masivos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los expertos coinciden en que la detección temprana de los casos es un factor clave para contener la expansión de la pandemia.

Este hecho ha marcado la diferencia entre algunos países que están mostrando mejores resultados en su batalla contra el virus y otras donde el número de casos aumenta rápidamente.

En el caso de Corea del Sur, se trata del país que más tests realiza después de China: unos 15.000 diarios, lo que ha permitido aislar antes a sus enfermos.

Aislar a los contagiados

Además de permitir aislar a los enfermos y evitar que se propague el virus entre un mayor número de personas, la realización de análisis permite detectar posibles contagios que todavía no han desarrollado síntomas.

“Corea del Sur y China han realizado excelentes trabajos en el rastreo, pruebas y contención entre sus ciudadanos”, señala la profesora de Epidemiología de la Universidad de Temple (Estados Unidos), Krys Johnson.

 Ciudadanas surcoreanas usan un esterilizador de cuerpo entero instalado en una estación de metro.

Según la experta, el gobierno de China ha sido “hipervigilante” en la detección de nuevos casos potenciales, una de las causas que podría estar detrás de la caída de contagios que ha reportado el país.

“A las personas que tienen fiebre las envían a ‘clínicas de fiebre’ y las analizan para detectar si tienen gripe o Covid-19. Cuando dan positivo para Covid-19, las aíslan en lo que han llamado ‘hoteles de cuarentena’ para evitar que infecten a sus familias”, señala Johnson.

A diferencia de China, en Taiwán y Hong Kong, aunque existen lugares estatales para las cuarentenas, la norma que se impuso fue que las personas permanecieran en sus casas, sancionando con multas a las que la violaran. Asimismo, el rastreo de potenciales contagios para localizar a quienes estuvieron en contacto con los enfermos ha formado parte fundamental de sus estrategias.

Preparación y reacción rápida

Reaccionar rápidamente antes de que los contagios se diseminen por la población es uno de los elementos básicos para la contención de un virus, algo que Taiwán ha demostrado con su rápida acción para la detección y el aislamiento de nuevos casos.

Un artículo publicado en el Journal of the American Medical Association sobre la respuesta de Taiwán sugiere que la contención que ha logrado la isla responde parcialmente a la preparación que han desarrollado para eventuales acontecimientos de este tipo desde que crearon en 2003 un comando central para el control de epidemias.

 Una de las clínicas de autoservicio en Seúl, Corea del Sur.

El organismo, que incluye varias agencias de investigación y del gobierno, fue creado tras la crisis del síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) y desde entonces ha realizado varias investigaciones para dar respuestas a potenciales epidemias.

Antes de que se confirmara la transmisión del virus de persona a persona a mediados de enero, Taiwán comenzó a someter a exámenes a todos los pasajeros provenientes de Wuhan, la ciudad china donde comenzó el brote.

Mientras Hong Kong comenzó a implementar desde el 3 de enero estaciones de detección de temperatura en sus puertos de entrada y luego implementó cuarentenas de 14 días para los turistas que ingresaran a su territorio.

Distanciamiento social

Según el profesor de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), Tolbert Nyenswah, cuando se reportan los primeros contagios de un nuevo virus en una población, las medidas de contención dejan de tener sentido y otras, como el distanciamiento social, resultan ser más efectivas para evitar que los sectores más vulnerables se contagien.

“Una vez que ya tienes la enfermedad en tu país, ya no valen las medidas de contención. Tienes que comenzar a tomar los pasos correctos o pierdes la posibilidad de detener efectivamente el brote”, afirma.

De acuerdo con el experto, la rapidez en instruir normas de distanciamiento social en naciones como Hong Kong y Taiwán fue fundamental para reducir los contagios.

Hong Kong orientó a los adultos trabajar desde casa desde finales de enero, cerró las escuelas y canceló todos los eventos sociales, medidas que fueron replicadas posteriormente en muchos países.

Promover medidas de higiene

Desde que comenzaron a reportarse los primeros brotes de coronavirus fuera de China, la OMS ha insistido en que el lavado regular de manos y la higiene al presentar cualquier síntoma son fundamentales para evitar la transmisión del virus.

“Muchos países asiáticos aprendieron con la experiencia del SARS y son naciones donde existe una conciencia de practicar medidas de higiene no solo para no enfermarse, sino para no contagiar a los demás, lo que es fundamental en estos casos”, indica Nyenswah.

En países como Hong Kong y Taiwán, las estaciones con gel antibacterial en las calles son una constante y en alguno de ellos, el uso de mascarillas está extendido incluso antes del coronavirus.

Las autoridades de Taiwán, por ejemplo, han promovido campañas para el lavado de manos a través de internet, a la vez que se han reforzado los mecanismos para la limpieza de las calles y los lugares públicos.

“Es un factor que se suele pasar por alto en medio de las medidas drásticas que se están tomando, pero a nivel ciudadano, medidas como lavarse las manos, demostraron y siguen demostrando estar entre las más efectivas”,  asegura Nyenswah.
 

Corea del Sur, la triunfadora en la guerra contra el Covid-19

En tres semanas, Corea del Sur ha pasado de ser el segundo país con más contagios de coronavirus a frenar exponencialmente las infecciones gracias a una respuesta que combina transparencia, nuevas tecnologías y, ante todo, una actitud responsable de instituciones y ciudadanos.

El país asiático, que el pasado 29 de febrero llegó a registrar 909 casos en un día, reportó el jueves 87 nuevos contagios. Pese al ligero incremento en el número de casos diarios en los últimos días, Corea del Sur, que llegó a ser el segundo lugar del planeta más afectado por el coronavirus y que no ha limitado forzosamente los movimientos de sus ciudadanos ni cerrado fronteras, ha reducido de manera importante el volumen de infección en las dos últimas semanas.

Más allá de prohibir las grandes concentraciones, cerrar instituciones educativas y otros espacios públicos, parte de su estrategia ha consistido en distribuir una aplicación para celular en la que, aportando los datos personales, se gestiona la información sobre la enfermedad.

En caso de presentar síntomas, se cita al paciente para que se realice el test en uno de los 633 puntos de control que el país ha establecido.  El usuario  se desplaza hacia el más cercano en coche  y, sin necesidad de bajar del vehículo,  los sanitarios le realizan la prueba, cuyos resultados recibe en su dispositivo a las 24 horas. 

Además, cuentan con un sistema de alertas nacionales para celulares que avisa a los habitantes de distritos o localidades cuando se ha detectado un caso en su zona. Y brinda información detallada sobre los últimos lugares por los que pasó el contagiado para que los que hayan estado allí estén alerta en caso de presentar síntomas. 

El protocolo evitó el colapso de los servicios telefónicos de información, de las ambulancias y ha disminuido el riesgo de infectar o ser infectado.

“Test, test, test”, instó la OMS a la comunidad internacional para identificar y aislar a los pacientes con Covid-19. Corea del Sur es el segundo país que más aplicó esa estrategia, llegando a practicar más de 260 mil pruebas a pacientes con síntomas.

 Su estrategia empieza  a dar frutos: si bien registra un total de 8.652 casos, su tasa mortalidad es mucho más baja que la de España e Italia, con 94 víctimas fatales, es decir, una tasa del 0,92%.

La OMS destacó el miércoles que Corea del Sur debe ser el ejemplo a seguir por muchos países para poder vencer a la pandemia, por su rápida y acertada estrategia en la lucha contra el coronavirus.
 

 

 

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