Centro de cuarentena en China se desploma y hay 30 atrapados

El edificio había sido adecuado para observación y prevención del Covid-19. Hay derrumbes en ese país por el rápido crecimiento y la escasa vigilancia.
domingo, 8 de marzo de 2020 · 00:04

AFP y EFE / Pekín

Unas 70 personas permanecían atrapadas ayer bajo los escombros tras el desplome de un hotel en la ciudad china de Quanzhou, en el sureste del país. El edificio era  utilizado para albergar en cuarentena por el coronavirus.

El hotel Xinjia se derrumbó hacia las 19: 30 (hora local). La prensa estatal informó hoy de que al menos 38 personas habían sido rescatadas hasta las 23:16 hora local (15:16 hora GMT), de las en torno a 70 que se encontraban en el interior del edificio en el momento del suceso. 

El hotel, de 80 habitaciones, había sido convertido recientemente en punto de acogida y cuarentena para quienes  tuvieron contacto con pacientes contaminados por el coronavirus.

Videos  en la red social china Weibo mostraban a los rescatistas sacando escombros e intentando tranquilizar a una mujer atrapada bajo el cemento, mientras que las ambulancias desalojaban a los heridos.

Las autoridades de Fujian mandaron 150 trabajadores al sitio para las tareas de rescate.

Quanzhou, una ciudad costera, tiene registrados 47 casos de COVID-19. El hotel fue inaugurado hace apenas dos años.

A raíz de la epidemia de coronavirus, que ha dejado en China al menos 3.070 muertos y 80.651 infectados, el Gobierno del país asiático ha puesto en marcha una serie de medidas para frenar los contagios de la enfermedad, como la construcción de varios hospitales provisionales en tiempo récord o la habilitación de edificios de otros usos para el combate contra la enfermedad. 

El edificio accidentado es el del Hotel Xinjia, que -al igual que otros centros hosteleros y deportivos de gran capacidad del país asiático- había sido adecuado como centro de observación para contactos cercanos de enfermos de neumonía COVID-19.

Derrumbes en China

Los derrumbes de edificios son habituales en China, donde el rápido crecimiento y la escasa vigilancia en las obras inducen a los constructores a rebajar los estándares de seguridad.

Al menos 20 personas murieron en 2016 al desplomarse varios edificios con defectos de construcción en la ciudad de Wenzhou (este).

Otro edificio que estaba siendo renovado en Shanghái el año pasado también se cayó, matando a 10 personas.