La caída del petróleo tiene amortiguador en el gas boliviano

Este lunes el precio de barril de referencia del WTI cayó a terreno negativo por primera vez en su historia después de registrar un desplome en un 305%.
martes, 21 de abril de 2020 · 01:12

Alcides Flores  / Página Siete 

Fue un lunes negro. El desplome histórico del precio del petróleo impactó al mundo, e inmediatamente se encendieron las alarmas en Bolivia ante las posibles consecuencias. Sin embargo, los expertos destacan que el impacto sobre el precio del gas boliviano no será directo gracias a la  fórmula creada para la venta de gas a nuestros principales mercados: Brasil y Argentina.

El precio internacional del petróleo no sólo cayó en un 66% en el primer trimestre de este año, ya bajo la sombra del coronavirus, sino que en este mes siguió en baja hasta que este lunes el barril de crudo estadounidense WTI llegó a cotizar por debajo de cero (-37,63 dólares), una cifra nunca antes registrada.

¿Este desmoronamiento del precio del petróleo tendrá impacto en el precio del gas que Bolivia le vende a Brasil y Argentina? Sí –porque el precio del gas está indexado al precio del petróleo–, pero no en la magnitud de lo ocurrido, gracias a lo que se llama la “fórmula mágica”, que Bolivia aplica desde los años 90, establecida en esa época en las negociaciones de compraventa entre YPFB y Petrobras. 

Más de 10 años después se aplicó también la fórmula –con algunas modificaciones– para la compraventa de gas a Argentina, lo que, al igual que por las características del contrato con Brasil, permitió a Bolivia altos ingresos por la exportación de gas natural, que llevó al país a su mayor bonanza económica de la que disfrutó el gobierno de Evo Morales.

“Estas fórmulas dicen: ‘la relación entre precios no es directa. No es que hoy baja el precio del petróleo y mañana cae el precio o sube el precio del gas. Estas fórmulas, para el caso de Argentina, son de cada tres meses. Como es un promedio ponderado, recién vamos a ver esta reducción de los precios del petróleo de acá a tres meses”, explica el economista Gonzalo Chávez. 

¿Y para el caso de Brasil? “La fórmula establece seis meses. A fin de año veremos el efecto. Y esa fue la manera en que se amortiguó, se creó un colchón, para que tanto la fluctuación hacia arriba y hacia abajo sean atenuadas, por lo que los ingresos que tú recibas no sean bruscamente transformados. Si hubiera una fórmula directa, mañana nuestro ingreso sería cero”, agrega.

Para tener una idea, detalla: Cuándo el precio del petróleo estaba en 100 dólares el barril, el precio del gas era de 10 dólares el millón de BTU. De ese ingreso, el 50% se va al Tesoro General de la Nación y sostiene la economía boliviana. Si el precio del petróleo baja a 50, el precio del gas será de 5 dólares el millón de BTU; si el precio del petróleo llega a 10, el precio del millón de BTU de gas será de 1 dólar.

La fórmula, sin embargo, protege de los cambios bruscos de precio no sólo al vendedor, sino también al comprador.

Quién no coincidió con el análisis de los expertos es el presidente de YPFB, Herland Soliz, que minimizó el hecho.

El impacto no será de gran magnitud

Dos analistas consideran que el impacto del desplome del precio del petróleo en el precio del gas no será directo, pero es real. “Los precios de exportación con el Brasil y Argentina son precios promedio trimestrales, porque justamente se quieren evitar picos y valles muy pronunciados en las referencias internacionales. Por tanto, el impacto final de lo que pasó  lo conoceremos en los próximos tres a seis meses”, afirma el experto Mauricio Medinaceli Monrroy. 

“¿Nos afecta negativamente lo que pasó hoy?”. Se pregunta Medinaceli. “Sí, pero no ahora y no en la magnitud que usted piensa. Es necesario esperar unas semanas para ver la real magnitud del golpe”, agrega.

 El analista del sector hidrocarburos Bernardo Prado afirma que habrá impacto en el precio del gas porque está }vinculado al precio del petróleo, en especial al WTI. “Pero no hay que ser optimistas ni pesimistas. Evitemos agrandar las cosas. Es una señal que tiene que preocuparnos, porque la economía boliviana a dependido de las exportaciones del gas”, agrega.

 

Punto de vista

Francesco Zaratti,  doctor en Física Teórica
  Las 3  respuestas de Zaratti 

¿Por qué sucede eso? La razón de fondo es la cuarentena del coronavirus, que  ha obligado al distanciamiento social, ha paralizado las industrias, por lo tanto ha bajado notablemente el consumo.

Por otro lado, la producción, la extracción del petróleo especialmente en EEUU no ha bajado ¿Por qué? Porque los productores son comerciales, no responden a políticas públicas, responden a sus propios intereses y a sus propias decisiones. Esto hace, entonces, que el exceso de producción y la baja en el consumo han llenado todos los depósitos, no solo en tierra sino también en mar.

Al no tener dónde almacenaR, evidentemente ese petróleo se vende a cualquier precio con tal de que alguien se lo lleve. No hay dónde ponerlo.

¿Hasta cuándo durará eso? Puede ser un problema  (de arreglo) rápido o no. Hay que esperar que se arregle el tema del coronavirus, pero hay solo dos maneras de hacerlo: o que baje la extracción, es decir, que paren de producir petróleo porque no hay dónde ponerlo, porque han llenado todos los ductos, los barcos y los depósitos en tierra; o bien, tiene que subir el consumo, lo que  significa levantar la cuarentena por lo menos en las industrias que más consumen hidrocarburos, en especial petróleo, que son las industrias, el transporte terrestre y aéreo, que es bastante complicado.

¿Qué impacto tiene para Bolivia? Va a tener impacto porque los precios de nuestro gas están vinculados al precio del petróleo, en especial al WTI.

El impacto no es inmediato pero  es real. Se verá en el segundo semestre de este año, dependiendo también de cuánto la crisis por el coronavirus. 

Por la disminución de volúmenes por la paralización de las actividades industriales tendremos también un precio bastante mas bajo en el segundo semestre y esto pinta un panorama bastante complicado, pero habrá que seguir esperando la evolución de este episodio que no es un tema de mercado (como) han repetido varios analistas, es un tema de infraestructura, es decir, de la incapacidad que se tiene para poder almacenar lo que se produce, pero obviamente esto tiene complicaciones.

 

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