El presidente Vizcarra se salva de ser destituido por el Congreso peruano

Invocando apego a la verdad y transparencia, se labró un perfil que le ayudó a librarse ayer del proceso que lo tenía contra las cuerdas por inducir a mentir a dos colaboradoras en unas investigaciones.
sábado, 19 de septiembre de 2020 · 00:52

AFP  / Lima

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, que ha hecho de la lucha contra la corrupción su principal bandera, navegando a contracorriente de la clase política, se salvó este viernes de ser destituido por el Congreso en un juicio político.

Invocando apego a la verdad y transparencia, se labró un perfil que le ayudó a librarse ayer del proceso de destitución que lo tenía contra las cuerdas por inducir a mentir a dos colaboradoras en unas investigaciones del Parlamento y la Fiscalía por unos cuestionados contratos a un cantante.

Su imagen ha quedado mellada y su poder debilitado, pero sobrevivió a la moción de destitución cuando le restan 10 complejos meses al frente de su país.

El jefe del Congreso, Manuel Merino, uno de los promotores del proceso, resultó el gran derrotado. Hubo 32 votos a favor de la destitución, 78 en contra y 15 abstenciones. La oposición necesitaba 87 votos de un total de 130.

“No ha sido aprobado el pedido de vacancia, en consecuencia pasa al archivo”, declaró Merino, quien habría asumido el poder si hubiese prosperado el juicio que él promovió.

  El mandatario  saluda a sus seguidores, ayer. 
Foto:EFE

“No me corro”

Sin partido político ni bancada en un Congreso controlado por una oposición populista, Vizcarra ahora estará obligado a tender puentes y evitar nuevos choques con el Parlamento.

“El presidente va a requerir ajustes en el gabinete, manteniendo a su primer ministro (el general retirado Walter Martos), porque esta crisis ha demostrado lo necesario que es tener a alguien vinculado a las fuerzas armadas en el gabinete", dijo a la AFP el analista político Augusto Álvarez.

El mandatario se salvó posiblemente gracias al sólido respaldo de la gente de a pie, pues un sondeo de Ipsos mostró que “8 de cada 10 peruanos creen que Martín Vizcarra debe continuar como presidente” a pesar del escándalo desatado por la difusión de unos audios comprometedores, la semana pasada.

“No me corro, no lo he hecho antes y no lo voy a hacer ahora”, declaró el mandatario al defenderse este viernes ante el Congreso, negando haber cometido algún delito. Vizcarra acudió al Congreso (aunque no estaba obligado por ley), luego de su declaración se retiró del plenario para dejar a su abogado, Roberto Pereira, hacer su alegato.

“Quiero, agradecer a todos los señores congresistas, porque han sobrepuesto su espíritu democrático y han apostado por la estabilidad y el pueblo”, declaró el jefe del gabinete ministerial, Walter Martos, a la radio RPP.

En 30 meses de gestión, Vizcarra, de centroderecha, ha tenido cotas de aprobación por encima del 50% impulsado por sus reformas para prevenir la corrupción en un país donde los cuatro anteriores presidentes están salpicados por los aportes y sobornos de la cuestionada constructora brasileña Odebrecht.

En esta pugna no había diferencias ideológicas, ya que tanto el mandatario como la mayoría de bancadas son de centroderecha, y tampoco estaba en discusión el manejo de  la pandemia y la recesión. Todo parecía ser una mera lucha por el poder en la que el contrato del cantante es un pretexto, según los analistas y   ciudadanos de a pie.

El Presidente  de Perú ingresa al Congreso, este viernes. 
Foto:EFE

Firme contra la corrupción

“Seremos muy firmes en el combate contra la corrupción y contra todas aquellas acciones que estén reñidas por la ley”, dijo Vizcarra ante el Congreso al asumir el mando el 23 de marzo de 2018. Esas palabras serían una suerte de declaración de principios, convertidas en su sostén principal para elegir sus batallas apelando a los “indignados” de la calle.

De 57 años, este ingeniero provinciano sin lazos con la élite limeña asumió para gobernar hasta julio de 2021 de modo de completar el mandato de cinco años del renunciado Pedro Pablo Kuczynski, de quien era vicepresidente.

“Es mucho más cuidadoso en la administración de su imagen” y “mucho más ubicado políticamente”, dice a la AFP el analista Fernando Tuesta, al compararlo con Kuczynski.  

Quienes lo conocen resaltan de Vizcarra su sencillez y aseguran que es un meticuloso gestor, cuidadoso con el gasto público y un convencido de que el desarrollo empieza por la educación.