DDHH: Venezuela critica el informe hecho por la ONU

El Gobierno calificó el escrito como “monumento de propaganda de guerra”.
domingo, 20 de septiembre de 2020 · 00:04

EFE  / Caracas

El Gobierno venezolano calificó este sábado como “monumento a la propaganda de guerra” el informe de la Misión Internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU), según el cual el presidente Nicolás Maduro y otras altas autoridades del país han incurrido en crímenes de lesa humanidad.

“Es algo insólito, (...) es irresponsable, es un fraude, absolutamente, y es un monumento a la propaganda de guerra”, dijo en una declaración el canciller Jorge Arreaza acerca de la elaboración del informe que, según denunció, fue redactado sin que los miembros del grupo encargado acudieran a Venezuela.

La Misión Internacional a la que la ONU encargó investigar la situación de derechos humanos en Venezuela ha concluido que Maduro y sus ministros del Interior y Defensa están involucrados en graves crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad del país.

El informe publicado ofrece amplia información “que demuestra que las autoridades del Estado -tanto a nivel presidencial como ministerial- ejercían poder y supervisión sobre las fuerzas de seguridad civiles y militares, y las agencias identificadas como autoras de las violaciones y crímenes documentados”.

“La Misión tiene bases razonables para creer que tanto el Presidente como los ministros del Interior (Néstor Reverol) y de Defensa (Vladimir Padrino) contribuyeron a la comisión de los crímenes documentados en este informe”, se señala en las conclusiones de la investigación.

El fiscal general  Tarek William Saab  aseguró durante la misma comparecencia que el informe es “un reporte totalmente sesgado en lo político pero muy mediocre en lo jurídico” que, a su juicio, tiene “un error de origen grave para cualquier defensor de los derechos humanos”.

“Lo hicieron como un anexo del Gobierno de ficción del usurpador (Guaidó) que le hace juego a todo este tipo de acciones contra Venezuela”. Todo ello, según el fiscal, tiene como objetivo “hacerle el juego a la política exterior de EE UU”.