Detienen a Navalni en Moscú y avisa que «no tiene miedo»

lunes, 18 de enero de 2021 · 05:04

EFE y AFP  / Moscú

El líder opositor ruso Alexéi Navalni fue detenido hoy en Moscú a su regreso de Alemania, donde durante casi cinco meses se había recuperado de un envenenamiento con un agente tóxico militar, del que ha responsabilizado directamente al presidente de Rusia, Vladímir Putin

El político, de 44 años y principal enemigo del mandatario ruso, fue interceptado por agentes de la Policía en el control de pasaportes del aeropuerto Sheremétievo de Moscú, que impidieron que le acompañara su abogado, de acuerdo con su portavoz, Kira Yarmysh.

“Puedo decirles que estoy completamente feliz de haber regresado y que es mi mejor día en los últimos cinco meses”, dijo Navalni con una imagen del Kremlin como fondo momentos antes de ser detenido.

“Esta es mi casa. Todos me preguntan si tengo miedo. No tengo miedo. Voy al control de pasaporte completamente tranquilo”, afirmó Navalni, contra quien el Servicio Federal Penitenciario (SFP) de Rusia, había emitido una orden de busca y captura.

El SFP acusa a Navalni de incumplir las condiciones de una pena de cárcel suspendida de 3,5 años dictada contra él en 2014 y ha pedido a la Justicia que ordene su ingreso en prisión.

El opositor, subrayó el SFP en un comunicado estará detenido hasta que resuelva la Justicia.

“Alexéi fue detenido sin explicar el motivo (...) No me dejaron acercarme a él tras haber pasado la frontera”, indicó a la AFP su abogada, Olga Mijailova, poco después del aterrizaje del avión en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y Francia pidieron a Moscú su liberación “inmediata”, mientras que Lituania, país de la Unión Europea (UE), urgió a “discutir nuevas sanciones contra Rusia y Polonia llamó a una respuesta rápida”.

Navalni “debe ser liberado inmediatamente”, instó por su parte Jake Sullivan, futuro asesor de seguridad nacional del presidente electo de EEUU, Joe Biden, denunciando además los “ataques del Kremlin” contra el opositor. 

La portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, reaccionó en Facebook, afirmando que los líderes extranjeros deberían “respetar la ley internacional y ocuparse de los problemas de sus propios países”.

 

Desde finales de diciembre, el opositor también es objeto de una nueva investigación por fraude, por sospechas de haber gastado para su uso personal 356 millones de rublos (3,9 millones de euros, 4,8 millones de dólares) de donaciones.

El vuelo DP936 de la compañía aérea Pobeda en el que regresó Navalni debía aterrizar en el aeropuerto de Vnúkovo, donde lo esperaban decenas de periodistas y partidarios, pero a última hora fue derivado “por causas técnicas” al aeródromo de Sheremétievo.

La dirección de Vnúkovo y la Fiscalía ya habían advertido de que impedirían “eventos masivos” y la actividad de los medios de comunicación debido a la pandemia del coronavirus.

De hecho, más de medio centenar de personas fueron detenidas, algunas de ellas con el uso de violencia, en el aeropuerto.

Entre los detenidos había varios periodistas y también aliados cercanos del político como Liubov Sóbol, jurista del Fondo de Lucha contra la Corrupción fundado por el líder opositor y otros socios como Ruslán Shaveddínov y Konstantín Kótov.
 

El incansable opositor ruso que sobrevivió a su envenenamiento

Principal opositor a Vladimir Putin y aguerrido luchador contra la corrupción de las élites rusas, Alexéi Navalni está decidido a seguir enfrentándose al Kremlin tras haber sobrevivido a su envenenamiento.

Este abogado de 44 de años, en convalecencia desde el año pasado en Alemania, decidió volver a Moscú pese a las amenazas de detención de los servicios penitenciarios rusos y del riesgo por su seguridad. 

Este regreso a Rusia parecía casi imposible en agosto, cuando el carismático opositor llegó a Berlín. Unos días antes, se había enfermado súbitamente en un avión en Siberia y estuvo ingresado 48 horas en un hospital ruso.

Tras tres semanas en coma, tres laboratorios europeos concluyeron que el principal opositor ruso fue víctima de una sustancia neurotóxica del grupo de Novichok.

Tras sobrevivir a este presunto intento de asesinato, Navalni no ha tardado en contraatacar. A mediados de diciembre difundió una conversación telefónica en la que desenmascara a uno de los agentes de los servicios de seguridad rusa (FSB) para que admitiera que quisieron envenenarlo.

 

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