Veto al aborto en Texas llega a un Supremo dividido en EEUU

La máxima instancia judicial, de mayoría conservadora, se encuentra dividida respecto a esta norma, que veta el aborto a partir de las seis semanas de gestación.
martes, 2 de noviembre de 2021 · 05:00

EFE /  Washington


El Tribunal Supremo de Estados Unidos escuchó ayer los argumentos del Gobierno del presidente Joe Biden y de clínicas abortivas sobre la presunta inconstitucionalidad de la ley en Texas que prácticamente prohíbe el aborto en este estado.

A lo largo de tres horas, el abogado de una coalición de organizaciones y clínicas que ofrecen servicios abortivos y el Ejecutivo federal desgranaron sus argumentos en dos casos separados contra la norma.

Actualmente la máxima instancia judicial del país tiene una mayoría conservadora, pero se encuentra dividida respecto a esta legislación, que veta el aborto a partir de las seis semanas de gestación, cuando muchas mujeres no saben que están embarazadas.

De acuerdo con las preguntas que hicieron, y según la impresión generalizada en medios de comunicación nacionales, la mayoría de los nueve jueces parece inclinada a permitir que las clínicas sigan adelante en su afán de plantar cara a la ley en los tribunales, no así la administración de Biden.

La legislación de Texas, estado controlado por los republicanos, entró en vigor en septiembre y ni siquiera contempla excepciones en casos de incesto o violación.

Uno de sus aspectos más polémicos es que deja en manos de particulares, y no de funcionarios estatales, como suele ser habitual, su aplicación, ya que cualquier persona puede presentar demandas civiles contra cualquiera que ayude a una embarazada a abortar si creen que infringen la prohibición.

Asimismo, anima a presentar denuncias al ofrecer una compensación de hasta 10.000 dólares a los demandantes si ganan el juicio, lo que fue calificado  tanto por el Gobierno de Biden como por las clínicas como un “botín” para implementar una ley, que tiene “un efecto paralizante” de los abortos.

Ese mecanismo hace más complicado llevar la norma ante los tribunales, lo que, para el Ejecutivo federal y los grupos pro aborto vulnera la igualdad de los ciudadanos ante la ley y hace que la medida sea inconstitucional.

En septiembre, el Supremo dejó que la norma entrara en vigor en una decisión  dividida, con el apoyo de cinco jueces frente a cuatro.

Sin embargo, las cuestiones planteadas  por dos de los magistrados que en septiembre se opusieron a bloquear la norma, los conservadores Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett –ambos nominados por el expresidente Donald Trump– podrían indicar que están a favor de que las organizaciones pro aborto sigan adelante con su caso.

El abogado Marc Hearron, del Centro para los Derechos Reproductivos, sostuvo que el mecanismo que deja en manos de particulares la implementación de la norma texana es “excepcional, no tiene precedentes”.

“Hoja de ruta”

“Ha convertido el sistema de justicia estatal en una herramienta que puede ser empleada para abolir los derechos constitucionales”, dijo Hearron, quien advirtió de que la ley puede proporcionar “una hoja de ruta” a otros estados para acabar con otros derechos reconocidos en la Carta Magna del país.

Por ello, solicitó al Supremo que emita una orden que evite que los secretarios de juzgados en Texas comiencen a aceptar denuncias contra infractores de la norma.

El aborto fue reconocido como un derecho constitucional en EEUU en 1973 gracias al fallo del Supremo en el caso “Roe contra Wade”, en el que reconoció que una mujer puede acabar con su embarazo en los primeros seis meses de gestación.

Pese a que el tema es el aborto, en estos dos nuevos casos, el Supremo no tiene que decidir sobre la legalidad del mismo, sino sobre el mecanismo empleado para aplicar la ley y si el Ejecutivo federal tiene derecho a demandar a Texas.
En su audiencia, la procuradora general del Gobierno federal, Elizabeth Prelogar, subrayó la excepcionalidad de la ley para llevarla ante los tribunales.


“Nunca ha habido una ley exactamente como esta, ningún estado ha buscado nunca desafiar la supremacía de una ley federal ni mantener a las cortes fuera de la ecuación al mismo tiempo”.

 

  • Un desafío a  “Roe contra Wade”
  • Precedente La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en 1973, en el caso Roe vs. Wade, que el acceso al aborto es un derecho constitucional de la mujer, derogando las leyes estatales que restringían el procedimiento. En un fallo de 1992 en el caso de Planned Parenthood vs. Casey, el tribunal garantizó el derecho de la mujer a un aborto hasta que el feto sea viable fuera del útero, lo que suele llevar entre 22 y 24 semanas.
  • Límites Eso es más tiempo que en muchos otros países, donde el límite es el final del primer trimestre o alrededor de las 12 semanas.  Los estados retuvieron el derecho de promulgar leyes que protejan la salud de la mujer siempre que no impongan una “carga indebida” sobre el acceso al aborto de un feto no viable.

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