Reino Unido asume medidas tras primera muerte por Ómicron

Johnson llamó a dejar a un lado la idea de que se trata de una versión más suave. “Lo mejor que podemos hacer es vacunarnos”.
martes, 14 de diciembre de 2021 · 05:00

AFP  /  Londres

El Reino Unido anunció ayer la primera muerte confirmada por la variante Ómicron, al tiempo que su población volvía al teletrabajo y el gobierno emprendía una carrera contrarreloj para administrar vacunas de refuerzo a todos los adultos antes de fin de año.

“La Ómicron está produciendo hospitalizaciones y, lamentablemente, se ha confirmado que al menos un paciente ha muerto” por esta nueva cepa del coronavirus, anunció el primer ministro Boris Johnson al visitar uno de los centros de vacunación ante los que se formaban largas filas para recibir una tercera inyección.

Según un portavoz del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las enfermedades (ECDC) “parece ser que esta es la primera muerte confirmada de Ómicron”. “Sin embargo, muchos casos no están secuenciados genómicamente, por lo que es imposible saber si esta es la primera muerte de Ómicron” ocurrida en el mundo, precisó.

Sudáfrica, primer país que detectó e informó en noviembre de la nueva mutación, que ahora se propaga rápidamente por el planeta, no ha “anunciado oficialmente” muertes debidas a ella, según un portavoz del ministerio de Sanidad, porque las autoridades “no especifican la variante”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó que “debido al desfase entre el aumento de casos y el aumento de los casos graves y las muertes” habrá que esperar a “las próximas semanas” para disponer de “más información sobre la gravedad de los casos asociados a la Ómicron”.

“Una versión más suave”

Johnson llamó a “dejar a un lado” la “idea de que esto es de alguna manera una versión más suave del virus”. “Lo mejor que podemos hacer es vacunarnos todos”, insistió. 

“¡No pensé que habría tanta gente! Es increíble”, decía  Sarah Jackson, una londinense de 29 años que esperaba frente a un centro de vacunación, donde se anunciaba dos horas para registrarse y dos más para recibir la inyección.

De 66 millones de habitantes, el Reino Unido, que con más de 146  mil muertos es uno de los países de Europa más afectados por la pandemia, ya había anunciado la semana pasada medidas contra Ómicron como el uso de mascarillas en lugares cerrados y el teletrabajo, que entró en vigor ayer.

A partir de esta semana, también se exigirán pasaportes sanitarios en lugares masificados como clubes nocturnos y estadios.

Estas medidas han enfurecido a algunos diputados del Partido Conservador de Johnson, quienes amenazan con una gran rebelión cuando  el Parlamento vote las nuevas reglas que, sin embargo, tienen la aprobación garantizada gracias al apoyo del opositor Partido Laborista.

“Aun así seguimos teniendo muchas menos restricciones que en Europa”, defendió el ministro de Sanidad, Sajid Javiden, a la Cámara de los Comunes, intentando convencer a sus compañeros de partido de no oponerse a las medidas.

Una gran rebelión sería un nuevo revés para el primer ministro, debilitado por una serie de escándalos relacionados con supuestas fiestas celebradas en Downing Street el pasado invierno, cuando estaban prohibidas por la pandemia y los británicos se vieron privados de reuniones familiares.

 

Variante dominante

  • Avance Unos 15 días después de su aparición en el Reino Unido, el país registraba el lunes 4.713 casos de Ómicron (1.576 más que el domingo), pero se cree que el número real es muy superior y el gobierno prevé que se convierta en la variante dominante en pocos días. Según el ministro de Sanidad, Sajid Javid, ya es responsable del 40% de las infecciones en Londres.

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