Morir sin creer, los negacionistas de la Covid-19 que fallecieron

Desde la religión, teorías de conspiración y desconfianza en las autoridades, muchas de estas personas llevaron sus creencias hasta las últimas consecuencias.
domingo, 26 de diciembre de 2021 · 05:00

Agencias /  La Paz

Desde el inicio de la pandemia del coronavirus, hubo personas que negaron la existencia de la Covid-19 o que no le dieron la importancia a la enfermedad o los tratamientos y medidas  aprobadas por la ciencia para combatir la pandemia.

Luego, con la llegada de las vacunas, muchos de estas personas y líderes de opinión sembraron dudas sobre los beneficios de la inmunización.

Desde razones religiosas, teorías de conspiración, desconfianza en las autoridades y científicos hasta la confianza en tratamientos alternativos, muchas de estas personas influenciaron a otros y llevaron sus creencias hasta las últimas consecuencias, estos son algunos casos de personas que fallecieron por el virus, a pesar de no creer en él.

Predicadores y pseudociencia

A principios de diciembre se hizo pública la muerte de dos destacados líderes de estas corrientes. Uno de ellos ha sido el austríaco Johann Biasics, líder del movimiento antivacunas en Austria, quien falleció a los 65 años tras haber sido hospitalizado por dificultades respiratorias a causa de la covid, pedir el alta voluntariamente e intentar curarse con dióxido de cloro, una supuesta “medicina” no autorizada, conocida por MMS y basada en el principio activo de la lavandina.

Cuando su situación se agravó, su familia pidió su traslado a un hospital en ambulancia, pero ya era demasiado tarde. Ahora, seguidores y su familia acusan a los médicos de haber acabado con su vida y a los medios de comunicación, de difamación.

Protesta  contra las restricciones por la covid en Australia.
Foto: EFE

En Estados Unidos, falleció en los primeros días de diciembre Marcus Lamb, un conocido telepredicador evangelista. Lamb afirmaba que la vacuna contra el coronavirus “no era realmente una vacuna”, que era peligrosa, y que las personas morían o tenían transtornos neurológicos a causa de la misma.

Su hijo describió el diagnóstico de covid de su padre como “un ataque espiritual del enemigo”, según informó CNN.

Lamb, fundador de la cadena de televisión Daystar, con unas 70 emisoras, emitía a través de ella desinformación sobre la pandemia y diversas teorías conspirativas.

También promocionó el medicamento hidroxicloroquina, cuya utilidad contra la pandemia no está demostrada. También calificó el mandato de vacunación obligatoria por parte del Gobierno estadounidense como “un pecado contra la Santa Palabra de Dios”.

Otros líderes antivacunas de Estados Unidos como Dick Farrell, Phil Valentine y Marc Bernier también han fallecido a causa de la Covid-19, según reportó  NBC.

Manifestante antivacunas en Londres, Reino Unido.
Foto: AFP

Influencers

Dimitri Stuzhuk:  Este influenciador ucraniano, de 33 años, se negó a aceptar la existencia del virus. De hecho, continuó con sus viajes y su vida habitual como si la pandemia no estuviera presente.

Según informó el diario español El Mundo, en medio de un corto viaje a Turquía, Stuzhuk, quien era aficionado a la cultura fitness, empezó a tener dificultades para respirar.

“Me desperté en medio de la noche porque mi garganta estaba hinchada y me costaba respirar. Al mismo tiempo, me dolía un poco el estómago”, contó en sus redes.

Con el tiempo la salud de Stuzhuk empezó a empeorar, pues la instagrammer Sofía Stuzhuk, su exesposa, comentó en redes sociales que el influencer sufría de problemas cardiovasculares.

La muerte de Stuzhuk fue confirmada por su expareja el 16 de octubre del 2020.

Gary Matthews: Este hombre inglés, de 46 años, fue hallado muerto en su apartamento de la ciudad de Shrewsbury, Inglaterra, tan sólo un día después de dar positivo para coronavirus.

Tristan Copeland, su primo, habló con The Guardian y culpó a los negacionistas del virus de la muerte de su familiar, pues Matthews era un aficionado de las teorías conspirativas y se había unido meses atrás a un grupo de Facebook de esta índole.

“Ojalá estas ideas no se hubieran apoderado de su vida (…). Lo alentaron a que no usara mascarilla y creo que si lo hubiera usado y si no hubiera ido a trabajar, posiblemente habría tenido una mayor protección”, aseguró Copeland al medio citado.

El padre de Matthews fue el que halló el cadáver, el 13 de enero del 2021, tres días después de que el hombre cumpliera 46 años.

Incluso después de su muerte, Copeland afirmó que el grupo de Facebook pedía una autopsia porque no creía que hubiera muerto de coronavirus.

Ygona Moura:  Esta  joven influencer brasileña, de 22 años, “retó” al coronavirus varias veces, pues ganó popularidad en redes sociales por invitar a sus seguidores a fiestas clandestinas sin respetar las normas de bioseguridad.

Aunque Moura terminó en 2020 celebrando sus 100 mil seguidores en Instagram, en 2021 no empezó nada fácil para ella; se contagió de covid y su estado de salud comenzó a empeorar.

“Les pido que recen por ella, hoy tuvo una crisis muy fuerte y ahora mismo está inconsciente”, escribieron en una publicación.

Finalmente, la joven falleció el 27 de enero de este año, tras días de estar intubada en el hospital de Ciudad Tiradentes, ubicado en Sao Paulo, Brasil.

Tony Tenpenny: Este exconcejal de Nashville, EEUU, creía que la amenaza de la Covid-19 estaba siendo exagerada  y compartía con frecuencia información falsa relacionada con la pandemia.

Tenpenny, de 57 años, estuvo muy activo en redes sociales durante los últimos meses de vida y llegó a escribir que no usaba tapabocas para no ser “manipulado y vivir en un miedo irracional”.

También era un defensor activo del gobierno de Trump y afirmó que el virus era un truco político para descarrilar la candidatura a la reelección del expresidente.

Finalmente, el 20 de septiembre de 2020, murió por complicaciones por la Covid-19, después de más de cinco semanas en el hospital luchando contra el virus.

 

Teorías y  mentiras
Repentinitis Los negacionistas de la covid, muchas veces tratan de asociar la muerte repentina de alguna celebridad con las vacunas anticovid. Algunas cuentas comenzaron a relacionar la muerte de Raffaella Carrà con la vacuna del coronavirus, cuando el motivo real de su muerte fue un cáncer de pulmón. Lo mismo paso con la muerte de Almudena Grandes, fallecida a causa de un cáncer, y difundieron la noticia de su fallecimiento junto a mensajes con los términos “repentinitis” o “timovacunas”. En el caso de la muerte de Verónica Forqué, quien se quitó la vida el 13 de diciembre, se compartieron fotos donde se apreciaban “manchas” en el brazo debido a  una “insuficiencia venosa crónica y síndrome posflebítico a causa de la vacuna”.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos