Brasil teme la falta de oxígeno y fármacos con UCI desbordadas

Las UCI de 25 de los 27 estados brasileños están con un índice de ocupación igual o superior al 80%, lo que ha provocado que empiecen a escasear insumos.
lunes, 22 de marzo de 2021 · 05:04

EFE /  Brasilia

Brasil, epicentro global de la pandemia del coronavirus, teme a la falta de oxígeno y medicamentos en unas Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) que están al límite, cuando llega el primer lote de vacunas del programa Covax.

Los gobernadores regionales han alertado sobre la posibilidad de que ocurra un “colapso dentro del colapso” que ya vive el sistema público de salud, como consecuencia de la explosión de contagios que ha golpeado a todo el país al mismo tiempo.

¿El motivo? La escasez, detectada en algunas zonas de Brasil, de sustancias que se usan para los pacientes con cuadros graves de Covid-19. Es lo que se conoce como el “kit de intubación”, que incluye oxígeno, analgésicos, sedativos y bloqueadores neuromusculares, entre otros medicamentos.

El problema radica en la saturación cada vez mayor de los hospitales.

Las UCI de 25 de los 27 estados brasileños están con un índice de ocupación igual o superior al 80% -en 15 estados ya están al 90%-, lo que ha provocado que empiecen a escasear estos insumos médicos de vital importancia.

Brasil acumula hasta la fecha acumula cerca de 12 millones de positivos y 293 mil muertes por Covid-19, según datos oficiales.

En los últimos cinco días ha sumado más de 2.400 fallecidos diarios asociados a la enfermedad y las previsiones para las próximas semanas no apuntan a una mejoría, sino a  lo contrario.

Crecen las alertas

La semana pasada, el Frente Nacional de Alcaldes, que agrupa a los dirigentes municipales brasileños, advirtió que en al menos 76 ciudades las reservas de oxígeno están cerca de agotarse.

La Fiscalía General alertó también al Ministerio de Salud  que los estados amazónicos de Acre y Rondonia, en el norte, pueden empezar a sufrir desabastecimiento a partir del miércoles de la semana entrante. Ese temor se hizo realidad en enero pasado en el estado de Amazonas.

Allí se estima que al menos 50 personas murieron asfixiadas por falta oxígeno, según la Fiscalía, que abrió una investigación por la presunta “omisión” en esa crisis del ministro de Salud saliente, Eduardo Pazuello.

En otros puntos del país, con una mejor estructura sanitaria, a priori, también ha habido problemas con el suministro de oxígeno.

En Sao Paulo, la ciudad brasileña más golpeada en números absolutos, con casi 600 mil  positivos y más de 20.000 muertes, una decena de pacientes fueron transferidos este fin de semana a otro hospital debido a un retraso en la entrega de cilindros de oxígeno.

En la zona metropolitana de Porto Alegre, las autoridades notificaron la muerte de seis personas también por “problemas en la distribución de oxígeno”.

En este marco, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) ha tomado una serie de medidas para evitar males mayores, como eliminar burocracias para el registro, distribución e importación de estos medicamentos, y autorizar que se pueda  rellenar cilindros industriales con gas medicinal.

Mientras, el Ministerio de Salud sigue en proceso de transición desde que el lunes pasado el presidente Jair Bolsonaro  anunciara a su cuarto ministro de Salud desde el inicio de la pandemia, el cardiólogo Marcelo Queiroga.

Sin embargo, Queiroga aún no ha asumido de forma oficial la cartera, en momentos en que el país rompe de forma consecutiva sus récords de muertes y contagios.

Además, la revista Crusoé publicó en la víspera que el futuro ministro está imputado en una acción penal por un presunto “delito contra el patrimonio público” al dejar de recoger, según el reportaje, las contribuciones a la Seguridad Social de los empleados de una clínica privada que administró.

Apuran  vacunación

  • Ritmo La campaña de vacunación continúa a un ritmo lento en este país de tamaño continental, con 212 millones de habitantes y que siempre fue un ejemplo en culminar con éxito sus programas de inmunización. Las vacunas contra la Covid-19 empezaron a aplicarse a mediados de enero y hasta el momento han recibido la primera dosis de la vacuna un 5,5% de la población, y la segunda apenas un 2%.
  • Escasez Ante la dificultad para alcanzar velocidad crucero, debido en parte a la escasez de inmunizantes, el Ministerio de Salud liberó el domingo a los estados y municipios la administración de las vacunas que en un principio estaban reservadas para la segunda dosis.

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