Destitución de jueces enciende alarmas sobre autoritarismo en El Salvador

La sociedad civil, países de la región, la OEA y varias ONG alertan sobre una concentración de poder. El presidente Nayib Bukele comparó la medida, aprobada en el Congreso, con una “limpieza de casa”.
lunes, 3 de mayo de 2021 · 05:22

Agencias  /San Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inició este fin de semana lo que denominó una “limpieza de casa”, destituyendo, con el apoyo del Congreso, a un grupo de jueces de la Corte Suprema y al Fiscal General, encendiendo las alarmas sobre intentos de concentración de poder.

“Condenamos categóricamente este golpe de Estado, avalado por el presidente Bukele y ejecutado por diputados de los partidos Nuevas Ideas, Gana, PCN y PDC”, todos aliados del gobernante, dijeron en un comunicado 25 organizaciones de la sociedad civil salvadoreña, entre ellas gremios empresariales.

“Mediante la cooptación de la justicia pretenden consumar un ya incuestionable proyecto político autoritario en el que todos los poderes responden a una sola persona”, agregaron.

La primera medida adoptada el sábado por la nueva Asamblea Legislativa unicameral, en  la que los aliados de Bukele tienen 61 de 84 escaños, fue destituir a los cinco miembros de la Sala Constitucional de la Corte Suprema, la más importante de ese tribunal, y nombrar a sus reemplazantes, cuyos nombres ya tenía listos.

La Sala Constitucional, cuya misión es velar por el cumplimiento de la Carta Magna, había contenido varias medidas presidenciales relacionadas con el manejo de la pandemia, la mayoría sobre regímenes de excepción, porque consideró que vulneraban derechos fundamentales de la ciudadanía.

El Presidente ha tenido duros calificativos contra ellos y los acusó de no permitirle cuidar de la vida de sus compatriotas.

“¿Dictador? Los hubiera fusilado a todos o algo así. Salvar 1.000  vidas a cambio de cinco (los magistrados), pero no soy un dictador”, ironizó Bukele en agosto del año pasado.

Inconstitucional

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador declaró el sábado inconstitucional la decisión de la Asamblea Legislativa de destituir a sus magistrados por violar el sistema de gobierno.

Los magistrados  señalaron que la medida “viola la forma de gobierno republicana, democrática y representativa y el sistema político pluralista” establecido en el artículo 85 de la Constitución.

“Esto se debe a que, con una marcada intención de suprimir los controles efectivos hacia el Órgano Ejecutivo y Legislativo, incide negativamente en el control del ejercicio del poder que efectúa esta sala”, señalaron los magistrados en un fallo dado a conocer poco tiempo después de que se votó su destitución.

Señalaron que la labor de control es necesaria “para la defensa y garantía del elemento sustancial de una democracia” y “para asegurar una democracia representativa compatible con la Constitución”.

Añadieron que “es una destitución que no está precedida por las garantías procesales necesarias para asegurarla”.

Reacciones 

Este domingo, el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, expresó la “grave preocupación” de su país por la destitución de magistrados y   señaló que “un poder judicial independiente es esencial para la gobernabilidad democrática”.

Según el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, la preocupación se extendió por la destitución del fiscal general, quien, de acuerdo con Blinken, “lucha contra la corrupción y la impunidad y es un socio eficaz de los esfuerzos para combatir el crimen tanto en Estados Unidos como en El Salvador”.

El secretario Blinken destacó asimismo el compromiso de Estados Unidos para mejorar las condiciones en El Salvador, incluso “reforzando las instituciones democráticas y la separación de poderes, defendiendo una prensa libre y una sociedad civil vibrante”.

En tanto, la Organización de Estados Americanos (OEA), advirtió que “cuando las mayorías eliminan los sistemas de pesos y contrapesos en el marco institucional, están alterando la esencia de funcionamiento del mismo”.

Ante lo ocurrido, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió a Bukele “garantizar la separación de poderes y el orden democrático”.

“Haremos todos los esfuerzos para que este asalto a la democracia afecte su relación con el Gobierno de Estados Unidos, el Banco Mundial, el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo)”, advirtió en tanto el director ejecutivo para las Américas de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco.

El sábado por la noche, Bukele se mostró dispuesto a seguir trabajando con la comunidad internacional, pero aclaró: “Estamos limpiando nuestra casa y eso no es de su incumbencia”.

Protestas 

Al menos unas 200 personas, la mayoría jóvenes y mujeres, protestaron este domingo en San Salvador contra el Congreso y el presidente Bukele.

Estas personas, entre estudiantes, feministas y personas de la comunidad Lgtbi, se concentraron en el monumento a la Constitución para cuestionar la forma en la que se dieron las destituciones y acusar al mandatario de “autoritario”.

“Por lo que estamos peleando no es por ningún magistrado o fiscal. Estamos peleando por una división de poderes”, porque se puede dar una “concentración del poder y la toma arbitraria de decisiones”, dijo uno de los manifestantes a la prensa, quien pidió no ser identificado.

 

Una intensa contienda

El 9 de febrero de 2020, Bukele desafió al entonces Parlamento opositor, cuando, escoltado por el Ejército, llegó a la Asamblea para presionar por la aprobación de un crédito destinado a la lucha contra las pandillas.

Bukele, de 39 años, ha logrado capitalizar el descontento de la población respecto a los partidos tradicionales. Cuenta con apoyo popular y el respaldo de las Fuerzas Armadas.

Ello llevó a sus aliados a vencer en las elecciones parlamentarias del 28 de febrero, dejando relegadas a las tradicionales Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y la exguerrilla izquierdista del FMLN.

“La actuación de los diputados oficialistas confirma el temor de que el respaldo popular expresado en las urnas fuera utilizado para concentrar el poder en el Ejecutivo”, aseguró en un pronunciamiento la influyente Universidad Centroamericana (UCA).

Para la UCA, la destitución “muestra la veracidad de los señalamientos de autoritarismo en el gobierno del presidente Bukele”.
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

8
1

Otras Noticias