Tras 20 años, los talibanes toman el poder en Afganistán

Las fuerzas de los insurgentes islámicos tomaron anoche la capital Kabul. El presidente Ashraf Ghani abandonó la ciudad horas antes con destino incierto.
lunes, 16 de agosto de 2021 · 05:00

Agencias  / Kabul

Los talibanes entraron el domingo a Kabul y clamaron “victoria” desde el palacio de gobierno. Esto ocurrió  horas después que el presidente Ashraf Ghani huyera al extranjero en el dramático epílogo de 20 años de intervención militar extranjera y una ofensiva relámpago insurgente de tres meses.

“Unidades militares del Emirato Islámico de Afganistán entraron en la ciudad de Kabul para garantizar la seguridad”, tuiteó el portavoz de los insurgentes, Zabihullah Mujahid. “Su avance continúa con normalidad”, añadió. Por la noche, la televisión afgana difundió imágenes de combatientes afganos dentro del palacio y clamando “victoria”. “Nuestro país ha sido liberado y los muyahidines son victoriosos en Afganistán”, dijo un militante al canal de noticias Al Jazeera desde el palacio presidencial.

Helicóptero  estadounidense levanta el vuelo en  Kabul. 
Foto: AFP

En 10 días, el movimiento islamista radical, que había comenzado una ofensiva en mayo aprovechando el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y extranjeras, tomó el control de casi todo el país. Ahora, los insurgentes están a las puertas del poder, 20 años después de haber sido expulsados por una coalición liderada por Washington, a raíz de su negativa a entregar a Osama bin Laden, líder de Al Qaida, tras los atentados del 11 de septiembre en EEUU.

La derrota es total tanto para el gobierno como para las fuerzas de seguridad afganas, a las que Estados Unidos ha estado financiando durante 20 años con decenas de miles de millones de dólares. Que Ghani dejara el cargo era uno de los pedidos clave de los talibanes en los diálogos de paz con el gobierno afgano, aunque el mandatario había optado por aferrarse al cargo hasta ahora. Un portavoz de los insurgentes, Suhail Shaheen, declaró a la BBC que esperaban tener un traspaso pacífico del poder “en los próximos días”.

Estados Unidos, en tanto, empezó la operación de evacuación hacia el aeropuerto -única vía de salida del país- de sus diplomáticos y de civiles afganos que trabajaron para Washington que puedan temer por su vida. La cifra llega a 30.000 personas.

Un alto responsable de Defensa estadounidense subrayó a AFP que centenares de empleados de la embajada ya abandonaron Afganistán y que el aeropuerto seguía estando abierto a vuelos comerciales.

El presidente estadounidense, Joe Biden, anunció por su parte que enviará 1.000 militares más para ayudar a la evacuación, con lo que el contingente estadounidense se compondrá en total de 6.000 efectivos.

La embajada de Estados Unidos, indicó que tenía “informaciones sobre tiros en el aeropuerto”. La denuncia no pudo ser confirmada todavía. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, indicó que la alianza estaba ayudando a garantizar la seguridad del aeropuerto.

El país del norte no es el único con un plan de evacuación. EfE reportó que España enviará hoy dos aviones con destino a Dubái para cubrir la primera fase de repatriación del personal de su embajada en el país. Medidas similares están siendo tomadas por otros países europeos.

“Esto no es Saigón”, aseguró por su parte el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, a la cadena CNN, aludiendo a la caída de la capital vietnamita en 1975. La comparación fue realizada en las redes sociales, donde los internautas pusieron lado a lado fotografías del escape de la capital vietnamita con las de ayer.

“Lo de Afganistán hoy es una derrota para EEUU del tamaño de la derrota en Vietnam. Y peor. Y no sólo para EEUU, sino para occidente.  Veremos un Biden al spiedo”, escribió el historiador Robert Brockman en Twitter.

Los insurgentes tratan de dar una imagen más moderada y prometieron que respetarían los derechos humanos. En especial los de  mujeres, aunque de acuerdo con  “valores islámicos”. Pero en las zonas conquistadas ya hay denuncias de atrocidades.

El expresidente afgano  Ashraf Ghani en un discurso. 
Foto: AFP

Perfil de un presidente fallido

El presidente Ashraf Ghani, un economista de carácter fuerte presentado a menudo como un experto en estados en quiebra, se  convirtió en la imagen de un Afganistán fallido, pese a la ayuda internacional.

Tras haber sido elegido en 2014 con la promesa de reedificar un nuevo país y de terminar con la corrupción que lo corroía, Ghani no ha cumplido ninguna promesa. Y ayer abandonó el país. Tras salir, Ghani explicó que temía que “innumerables patriotas habrían sido martirizados y Kabul destruida” si él se quedaba. No dijo a dónde partió. El grupo de prensa afgano Tolo News indicó que podría haberse ido a Tayikistán.

Ghani, de 72 años, estudió en Estados Unidos en los 80, cuando Afganistan estaba ocupada por los soviéticos. Su regreso se produjo justo tras la caída de los talibanes, en 2001.

Desde 2006 ejerció varios cargos públicos, y se labró una reputación de hombre inflexible y de un temperamento explosivo.

Nunca ha dejado que nadie se “acerque demasiado”, contó a AFP  el ensayista paquistaní Ahmed Rashid, que le conoce desde hace más de 30 años. “Sus ataques de ira y su arrogancia hacia sus compatriotas  lo han convertido en un personaje detestado”.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

4
4

Otras Noticias