Biden rechaza el aislacionismo ante la ONU en medio de tensión

El Presidente de EEUU negó que busque una “nueva Guerra Fría” con China y trató de reivindicarse como el gran promotor de la cooperación global.
miércoles, 22 de septiembre de 2021 · 05:00

EFE /  Nueva York

El presidente estadounidense,   Joe Biden, convirtió ayer su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU en un alegato contra el aislacionismo y el autoritarismo, en un momento de dudas entre sus aliados sobre las intenciones de EEUU en el mundo.

Biden negó que busque una “nueva Guerra Fría” con China y trató de reivindicarse como gran promotor de la cooperación global, después de una racha de roces con sus aliados por la retirada de Afganistán y la crisis diplomática abierta con Francia por el contencioso de los submarinos.

“Ahora que cerramos este período de guerra imparable, estamos abriendo una nueva era de diplomacia imparable”, dijo el mandatario, en referencia a la reciente retirada de las tropas internacionales de Afganistán.

Su mensaje sobre el multilateralismo fue muy similar al que envió a sus aliados cuando llegó al poder en enero pasado, después de los cuatro años de mandato de  Donald Trump, cuya política de “Estados Unidos Primero” se tradujo en frecuentes desplantes a sus socios tradicionales.

No obstante, no está claro que esos aliados recibieran la promesa de cooperación de Biden con el mismo entusiasmo que hace ocho meses, dadas las dudas que ha generado su ejecución de la caótica retirada de Afganistán y el papel de EEUU en el desigual reparto global de las vacunas contra la covid.

Biden insistió, sin embargo, en que en sus primeros ocho meses de mandato ha “priorizado reconstruir las alianzas” tradicionales de EEUU, al reactivar la cooperación con la ONU, la OTAN y otros foros internacionales.

También describió a la Unión Europea (UE) como un “socio fundamental” para hacer frente a los problemas globales, pero no se refirió directamente a Francia, que ha acusado a Biden de traición,  al firmar sin avisarles un pacto de defensa que  ha costado a París un lucrativo contrato.

Biden prometió que, cuando actúe en la región “trascendental” del Indopacífico, lo hará con sus “aliados y socios, mediante cooperación y mediante instituciones multilaterales como las Naciones Unidas, para amplificar la fuerza y rapidez” de sus medidas.

Se refería así, sin mencionarlo, al pacto de defensa que ha alcanzado con Australia y el Reino Unido, por el que Washington y Londres ayudarán a los australianos a desarrollar submarinos de propulsión nuclear, en lugar de los sumergibles convencionales franceses.

Poco después, reunido en Nueva York con el primer ministro australiano, Scott Morrison, el Presidente estadounidense defendió que su alianza con ese país “está en línea con todas las otras democracias del mundo”, sin mencionar directamente a Francia.

Tampoco se refirió por nombre a China cuando defendió, durante su discurso, la voluntad de EEUU de mantener una “competición vigorosa” con otras potencias, y de combatir “los intentos de los países más fuertes de dominar a otros más débiles”.

“No estamos buscando una nueva Guerra Fría ni un mundo dividido en bloques rígidos”, aseguró Biden, después de que el secretario general de la ONU, António Guterres, pidiera a Washington y Pekín contener sus hostilidades.

Biden argumentó que el mundo está empezando una “década decisiva”, y que el futuro del planeta dependerá de la capacidad de los países de “reconocer su humanidad común” y “actuar unidos”, con la guerra como “último recurso” para defender unos problemas que reclaman cada vez más cooperación.

“Las bombas y las balas no pueden defendernos contra la covid. Para luchar contra esta pandemia, necesitamos un acto colectivo de ciencia y voluntad política”, agregó el Biden.

El mandatario pidió defender la democracia contra los regímenes autoritarios y rindió homenaje a quienes luchan por ella en países como Cuba y Venezuela. “El futuro pertenecerá a aquellos que abrazan la dignidad humana, no a los que la pisotean”, sentenció el Presidente de EEUU.

Tras su reunión con Morrison y otra con el presidente iraquí, Barham Saleh, Biden viajó de vuelta a Washington.

 

Asamblea General de las  Naciones Unidas

  • Promesas El discurso del presidente de EEUU, Joe Biden incluyó dos anuncios concretos: la próxima inversión de 10.000 millones de dólares en la lucha contra el hambre en todo el mundo y un plan para duplicar la ayuda financiera de Estados Unidos a la lucha contra la crisis climática. Ese plan requeriría el visto bueno del Congreso  pero, si sale adelante, implicará que EEUU elevará a 11.200 millones de dólares anuales la ayuda internacional en esta materia, el doble de los 5.600 millones prometidos en abril.
  • Reunión La gran cita de la diplomacia mundial, que se abrió el martes y durará una semana, era particularmente esperada este año, tras la cancelación del pasado año por la pandemia de covid que impidió a las delegaciones a viajar a Nueva York, limitándose a un encuentro telemático.

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