Contraprotestas con banderas blancas piden el cese de la violencia

Iza anuncia “protesta indefinida” hasta que el gobierno ceda

Las partes no llegan a acuerdos concretos para sentarse a la mesa en un país exhausto y semiparalizado que cuenta con pérdidas diarias por 50 millones de dólares.

Planeta
AFP
Por 
Quito - sábado, 25 de junio de 2022 - 5:00

Incansable y vehemente, el líder indígena Leonidas Iza se traza un único plazo para detener las masivas protestas en Ecuador: hasta que el gobierno alivie la pobreza de los suyos, pero sin planes de derrocar al presidente.

En conversación con AFP, el dirigente de 39 años se dijo “engañado” por unas conversaciones con el gobierno que no avanzan en 12 días de intensas movilizaciones, mientras su pueblo “pone muertos”.

“Esta es una movilización indefinida hasta tener los resultados. Ya no podemos sostener la ira de la gente. La indignación rebasa el control de las estructuras organizativas que tenemos”, indicó

Las demandas del sector pasan por reducir los precios de combustibles, establecer una moratoria de deudas para campesinos con la banca estatal y privada y subsidios para los productos agrícolas figuran entre los diez pedidos al Ejecutivo.

Iza -quien en 2019 ya encabezó una protesta antigobierno que dejó 11 fallecidos y más de 1.000 heridos- asegura que las manifestaciones han “profundizado la lucha de clases” y “exacerbado el racismo” en un país donde un millón de los 17,7 millones de habitantes son indígenas.

“Es un momento muy complejo. Nosotros hubiéramos esperado que el presidente de la república responda los temas centrales sobre la crisis, la pobreza que está viviendo nuestra gente”, explicó.

“Solo quieren violencia”

Los indígenas “no quieren dialogar”, solo “quieren violencia”, dijo ayer el gobierno de Ecuador tras la jornada más sangrienta de protestas en Quito, luego de una fallida irrupción al Congreso que terminó en choques con la policía y dejó tres muertos la víspera.

“Se han desenmascarado ellos solos. No quieren dialogar. No quieren acordar. No quieren que el país se reactive. No quieren paz. Hasta ahora lo único que han demostrado es que quieren violencia”, dijo el ministro de Gobierno (Interior) Francisco Jiménez, en entrevista con la emisora FM Mundo.

El jueves el presidente derechista Guillermo Lasso permitió el ingreso de unos 5.000 indígenas a la Casa de la Cultura, un lugar simbólico para los pueblos originarios, en un gesto de voluntad de diálogo.

Pero horas más tarde una facción de los 10.000 manifestantes que protestan en Quito avanzó hacia el Congreso, intentó quebrar el piquete militar que lo rodeaba y desató una ola violenta.

De un lado, bombas molotov, cohetes pirotécnicos, piedras. Del otro, gas lacrimógeno y granadas aturdidoras. Los enfrentamientos se extendieron hasta la noche y aumentaron el balance de víctimas a seis muertos en doce días de intensas movilizaciones, según la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos.

“Hemos cedido (...) en un afán de que la paz se recupere en la ciudad y en el país. Sin embargo, sucedió todo lo contrario. Lo aprovecharon para generar más desmanes”, añadió Jiménez.

Unos 14.000 indígenas protestan en el país por el alto costo de la vida, que hunde a sus pueblos en la pobreza. Con un abanico de diez reclamos aumentan la presión a Lasso, que ve en la manifestación un intento por derrocarlo.

Reducir el precio de los combustibles es la punta de lanza de los manifestantes, pero el gobierno asegura que esto le costaría al Estado más de 1.000 millones de dólares al año en subsidios.

“Es una movilización indefinida hasta tener los resultados”, dijo en entrevista con la AFP el indígena Leonidas Iza, líder de las marchas.

Mientras tanto, numerosas contraprotestas con banderas blancas piden el cese de la violencia en la capital de tres millones de habitantes.

Las partes se dicen dispuestas al diálogo, pero no llegan a acuerdos concretos para sentarse a la mesa en un país exhausto y semiparalizado que cuenta pérdidas diarias por 50 millones de dólares.

Pliego del Conaie

Demandas La Conaie reclama un pliego de diez demandas, entre ellas que se reduzcan y congelen los precios de los combustibles, que se controlen los precios de los productos de primera necesidad, que no se privaticen empresas del Estado y que no se amplíe la actividad petrolera y minera en la Amazonía, entre otros puntos.

Pliego Pese a que el Gobierno ha aprobado algunas demandas de este pliego, el movimiento indígena mantiene en pie las protestas hasta no ver cumplidas la totalidad de sus exigencias.

Punto Como hace ahora casi tres años, el punto neurálgico de la movilización se ha ubicado en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, de Quito.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen.
Para más información puede contactarnos

OTRAS NOTICIAS