Los periodistas Dietmar Pichler y Lucía Gardel compartieron su experiencia en un taller

La desinformación y troles juegan una guerra aparte en invasión rusa a Ucrania

Con la desinformación, Rusia busca justificar sus acciones o negar la muerte de civiles, generar una opinión favorable a la invasión; con las granjas de troles se propagan contenidos falsos vía perfiles creados.

Planeta
Redacción Diario Página Siete
Por 
Ucrania - jueves, 03 de noviembre de 2022 - 5:00

Como en todo conflicto bélico, no sólo se libran combates en territorio de Ucrania, sino también una batalla de desinformación a través de diferentes canales, redes sociales y medios rusos.

La Fundación Para el Periodismo organizó el pasado 20 de octubre un taller sobre la “Desinformación en la guerra, Ucrania bajo ataque”, con la exposición de Dietmar Pichler, capacitador de alfabetización mediática de Austria, y Lucía Gardel, verificadora y redactora en Chequeado, de Argentina.

Pichler, quien viajó durante los anteriores 10 años a Ucrania como especialista en comunicación en salud, dijo que la desinformación fue creada como un instrumento por la KGB, la agencia de inteligencia soviética.

Por ejemplo, en los años 80 se recuerda que la agencia llegó a respaldar la teoría de que el VIH/sida había sido creado por el Pentágono en un laboratorio en Fort Detrick (Maryland) para ser usado contra otras poblaciones, como pueblos africanos, y comunidades afroestadounidenses y LGTB en Estados Unidos.

La invasión rusa a Ucrania es un terreno fértil, donde Moscú busca justificar sus acciones con información falsa sobre el conflicto y el estado de situación.

Los objetivos son demonizar a Ucrania en la búsqueda de generar una opinión favorable a la invasión, generar confusión con mensajes falsos, como por ejemplo de que en Ucrania se prohibió el idioma ruso.

O también campañas y difusión masiva de mensajes para negar crímenes de guerra.

Por ejemplo, luego de que las tropas rusas se retiraron de Bucha, en abril, se difundieron fotos y videos de bombardeos y torturas y ejecuciones de civiles, pero Rusia posicionó teorías falsas en sentido que el momento de los asesinatos sus tropas no estaban en el lugar. Lanzó una campaña en Twitter para calificar la masacre como un engaño.

La maquinaria rusa de desinformación se presenta en canales de YouTube o portales de noticias como AnnaNews y otras en las redes sociales.

Por otra parte, según Pichler, son conocidas las granjas de troles rusos que propagan contenido, videos y desinformación a través de perfiles creados.

Esta información sesgada es difundida o compartida por gente real con perfiles reales.

Se ataca las secciones de comentarios y se generan discursos de odio, con contenidos engañosos o imágenes sacadas de contexto para demonizar a Ucrania o a su jefe de Estado, Volodímir Zelenski.

La desinformación y la propaganda rusa apuntalan a Rusia como víctima.

Lucía Gardel señaló que la desinformación circula hace años y es más frecuente en contextos de crisis. “Especialmente ahora que hay redes sociales en contexto de crisis hace que los contenidos falsos y engañosos circulen más rápido, ya sea en una elección, en una pandemia o en contexto global como hoy la guerra en Ucrania”, puntualizó.

Añadió que los medios de prensa, la población, cuando recibe algún contenido sospechoso en redes sociales, lo primero que debe hacer es preguntar de dónde viene, averiguar la fuente inicial del mensaje, tratar de encontrar la imagen o video original antes de compartirlo.

“En un contexto de guerra, si vemos una foto genera angustia y lo primero que hacemos es compartirla con lo seres queridos, pero lo importante es que ante la duda, no compartir y averiguar el origen”, manifestó.

Se refirió a la importancia de acudir a fuentes oficiales, alternativas para verificar la información o herramientas que están disponibles para la verificación de noticias, imágenes y videos.

También recurrir a fact checkers o verificadores que hacen seguimiento y publican desmentidos a la desinformación que circula. Una herramienta muy útil es, por ejemplo, UkraineFacts, una base de datos mundial y colaborativa para luchar contra la desinformación.

En el sitio se puede ver en qué países se detectó cada desinformación y acceder a los desmentidos de las diferentes organizaciones de verificación que hayan investigado el caso.

Gardel sostuvo que escuchar las dos partes del hecho y acudir a fuentes alternativas como las herramientas de verificación o consultar otras fuentes que permitan acercarse a la verdad.

En el caso de la guerra también se puede buscar a periodistas especializados en Europa o en Ucrania que pueden ayudar a verificar la validez de una información y brindar más datos.

De acuerdo con el portal euronews, la guerra se convirtió en un terreno fértil para que crezca y se extienda la desinformación que circula en internet.

Por ejemplo, a pocas horas del inicio de la invasión rusa, miles de personas vieron videos engañosos de explosiones no relacionados al conflicto o antiguas.

Los usuarios prorrusos repitieron a menudo la posición original del Kremlin, de que la invasión al territorio ucraniano es una operación militar especial para “desnazificar” y “desmilitarizar” un “Estado nazi”, como consideran que es Ucrania.

Canadá sanciona a la televisión rusa por desinformación

Canadá sancionó a la televisión oficialista rusa TV Zvezda y a 34 personas a las que acusa de participar en una campaña de “desinformación y propaganda” promovida por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en el marco de la invasión de Ucrania.

Entre los sancionados se encuentran el popular presentador de televisión Dmitri Guberniev, el actor Vladímir Mashkov, el director del periódico Moskovsky Komsomolets, Pável Gúsev, y Vladímir Medinsky, exministro de Cultura y jefe de la delegación rusa que a principios del conflicto negoció con Ucrania para detener la guerra.

Por su parte, TV Zvezda es la cadena de televisión del Ministerio de Defensa ruso.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, declaró que la guerra en Ucrania “depende de las mentiras y el engaño” del Gobierno de Putin, que “silencia y encarcela” a los ciudadanos rusos que dicen la verdad.

“A medida que sigue en aumento el número de abusos de los derechos humanos cometidos por Rusia, Canadá toma medidas para contrarrestar la propaganda que intenta disculparlos”, dijo (EFE).


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