Un misil ruso impactó y dejó en llamas cuatro vagones y dejó al menos 25 muertos

Ucrania denuncia masacre de civiles en bombardeo a un tren y Rusia lo niega

Rusia aseguró que se atacó un tren militar, mientras Putin anunció un incremento de 137 mil efectivos en el Ejército. Kiev denunció que nueve regiones ucranianas fueron bombardeadas por las fuerzas rusas.

Planeta
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Ucrania - viernes, 26 de agosto de 2022 - 0:00

El tren bombardeado en el centro de Ucrania era un convoy militar, aseguró ayer Rusia en relación al ataque con misiles del miércoles y en el cual Kiev asegura que murieron al menos 25 civiles.

Perpetrado el día de la fiesta nacional ucraniana, y coincidiendo con los seis meses de la ofensiva rusa contra Ucrania, el bombardeo contra la estación de Chaplino, en la región de Dnipropetrovsk (centro), fue duramente condenado por la Unión Europea (UE).

“Vamos a hacer todo lo posible para que los agresores paguen por todo lo que han hecho. Vamos a sacarlos de nuestra tierra”, declaró el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al denunciar ante el Consejo de Seguridad de la ONU este “disparo de misil ruso”.

El misil impactó “en uno de los vagones (...) Cuatro vagones de pasajeros están en llamas”, dijo.

Oleg Nikolenko, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, informó en Twitter de “25 civiles muertos tras el disparo de un misil” en la estación y denunció el “terrorismo de Moscú“.

Los servicios del fiscal general de Ucrania dieron cuenta de “10 civiles muertos, entre ellos dos niños de 6 y 11 años, y otros 10 heridos, dos de ellos niños”, en la estación y en los alrededores, dando a entender que podía haber otras víctimas que no fueran civiles.

Rusia afirmó por su parte haber atacado “un tren militar” que se dirigía hacia “zonas de combate” del este de Ucrania, principal objetivo de Moscú.

Un misil Iskander “impactó directamente en un tren militar de la estación de Chaplino (...) eliminando a más de 200 militares de la reserva de las Fuerzas Armadas ucranianas”, declaró el ministerio ruso de Defensa.

“Una noche muy difícil”

Las operaciones de rescate para encontrar a supervivientes proseguían ayer por la mañana, según el gobernador de la región, Valentin Reznichenko.

La UE condenó el ataque y advirtió que “los responsables tendrán que rendir cuentas”, en palabras del jefe de la diplomacia del bloque, Josep Borrell.

Ucrania denunció nuevos ataques. “El número de bombardeos contra ciudades y pueblos aumentó. En las últimas 24 horas, la policía registró 58, muchos más que los que teníamos normalmente”, declaró en Telegram Evhen Enin, viceministro ucraniano de Interior.

Según los medios locales, nueve regiones ucranianas fueron bombardeas y se activaron 189 sirenas antiaéreas en todo el país, un récord desde el inicio de la guerra el 24 de febrero. Los ataques se concentraron en varios distritos de la región de Dnipropetrovsk, precisó el gobernador Reznichenko, que habló de un “una noche muy difícil” con bombardeos y víctimas “constantemente”.

Los bombardeos rusos también alcanzaron Jmelnitski, en el oeste del país, alejado del frente, la ciudad de Mikolaiv (sur), una de las más atacadas desde el inicio de la guerra, y las regiones de Járkov (nordeste) y Donetsk (este).

Desde la retirada de las fuerzas rusas en los alrededores de Kiev a finales de marzo, la mayoría de los combates se centran en el este, donde Moscú ha ido ganando terreno, y en el sur, donde las tropas ucranianas dicen lanzar varias contraofensivas. Rusia sigue no obstante atacando otras regiones con misiles de largo alcance, aunque Kiev y las zonas próximas no suelen ser alcanzadas.

La red Coalición contra las Municiones en Racimo (CMC) denunció en su informe anual que Moscú utilizó de forma masiva bombas de racimo en Ucrania, lo que causó cientos de víctimas civiles y daño muchas viviendas, escuelas y hospitales.

Ucrania reconoció el lunes la muerte de cerca de 9.000 soldados desde el inicio del conflicto, un balance que, según los observadores, podría ser en realidad muy superior. Del lado ruso, unos 80.000 militares habrían muerto o resultado heridos desde la invasión, estimó a principios de agosto un alto responsable del Pentágono en EEUU.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció un incremento del número de soldados que integran su Ejército justo cuando los ucranianos y sus aliados occidentales esperan un inminente cambio de estrategia de Rusia ante la estabilización del frente, especialmente en el este del país. El Ejército ruso contará a partir del 1 de enero próximo con 1.150.628 soldados, 137 mil más que ahora, en un momento en el que Moscú es incapaz de cumplir con su objetivo de “liberar” el Donbás y doblegar la resistencia ucraniana en el sur.

Bachelet pide a Putin poner fin a la guerra

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, exhortó al presidente ruso Vladimir Putin a que ponga fin “al ataque armado contra Ucrania”, y pidió la desmilitarización de la central nuclear de Zaporiyia, bombardeada varias veces.

“Llamo al presidente ruso a poner fin al ataque armado contra Ucrania”, declaró y añadió que “La central de Zaporiyia debe ser desmilitarizada de inmediato”.

Bachelet detalló que sus servicios han contabilizado al menos 5.587 civiles muertos y 7.890 heridos desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania hace seis meses. Entre todas esas víctimas cerca de 1.000 eran niños. “Ayer hizo seis meses que Rusia invadió Ucrania. Seis meses increíblemente terroríficos para el pueblo ucraniano, en los que 6,8 millones de personas tuvieron que huir de su país. Millones más se han visto desplazados dentro del país”, declaró la expresidenta chilena.

“Seis meses después continúan los combates, con riesgos inconcebibles para los civiles y el medio ambiente, a causa de las hostilidades cerca de la central nuclear de Zaporiyia”, de las que Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente, lamentó Bachelet.

La Alta Comisionada pidió a ambas partes respetar “en todo momento y circunstancia el derecho internacional”. Y enfatizó que “la comunidad internacional debe insistir en el principio de responsabilidad” a propósito de los numerosos crímenes graves documentados, algunos de los cuales podrían entrar en la categoría de crímenes de guerra.


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