ABA: Sin cobrar primas, los seguros decidieron asumir la pandemia y pagar indemnizaciones

El gerente general de la ABA, Justino Avendaño, señala que la peste incrementó la siniestralidad en un 63%. En los seguros de vida, defunción, salud y desgravamen hipotecario ésta llegó hasta el 327%. El sector precisa la ayuda de la APS y está preocupado por la creciente monopolización de los seguros obligatorios por parte del Estado.
sábado, 27 de noviembre de 2021 · 20:06

Ivone Juárez / La Paz

Al igual que el resto del mundo, la industria del seguro en Bolivia no tenía previsto que una pandemia caería sobre la humanidad. Sus seguros de vida individual, vida en grupo, defunción, salud y de desgravamen hipotecario, entre otros, no cubrían esta fatalidad; sin embargo, cuando la peste llegó al país decidieron asumir el reto de cubrir la enfermedad e indemnizar a sus asegurados incluso sin cobrar primas.

Indemnizaron a los familiares de las personas aseguradas que murieron con el coronavirus y cubrieron los créditos bancarios de los fallecidos que contaban con el seguro de desgravamen, pese a que el diferimiento del pago de créditos bancarios también congeló el pago de las primas del seguro, afirma el gerente general de la Asociación Boliviana de Aseguradores (ABA), Justino Avendaño.

Al mismo tiempo, en medio de la pandemia, las aseguradoras decidieron ofrecer seguros de salud para la covid y, aunque la iniciativa les generó más pérdidas que ganancias, por lo cara que resulta la cura de la enfermedad, las empresas se sienten satisfechas. “Queríamos dar ese servicio como sector asegurador y dimos cobertura a una pandemia; eso produjo una aceptación a la industria aseguradora”, afirma Avendaño.

El pago de esas responsabilidades en medio del diferimiento bancario y otras obligaciones provocó una iliquidez en muchas compañías que tuvieron que enfrentar la situación incrementando su patrimonio y recurriendo a aportes de capital de sus socios, entre otros.

En ese contexto, el sector precisa el apoyo de su ente regulador, la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros. "Estamos en eso”, indica el gerente general de la ABA.

Pero a la industria del seguro en Bolivia no le ayuda que el Gobierno monopolice a través de Univida, la aseguradora estatal, los seguros obligatorios que representan un impulso para el sector asegurador. Ya lo hizo con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) y el Seguro Agrario. Ahora va por el Seguro Obligatorio de Accidentes de la Trabajadora y Trabajador de la Construcción (SOAT-c).

Esta es la conversación con el gerente general de la ABA, Justino Avendaño:

¿Cómo le fue al sector de los seguros en estos dos años de pandemia?

Es un periodo largo de casi dos años que, al inicio, la industria aseguradora quiso asumir como un riesgo para dar una respuesta a los aseguradores, pero terminó complicándose mucho porque la siniestralidad es muy elevada, no sólo en el primer periodo (2020), sino hasta ahora. Los datos que tenemos, de septiembre 2020 a septiembre 2021, indican que la siniestralidad se incrementó un 63%.

Por rubros, tenemos que con relación a 2020, en 2021 la siniestralidad en seguros de vida individual se incrementó un 217%, defunción 327%, vida en grupo 147%, salud 61% , desgravamen hipotecario 177%; en este caso, son los valores más altos porque hay departamentos y casas por los que se debe 200 o 250 mil dólares y se tuvo que pagar.

El diferimiento de pagos de créditos con el sistema financiero fue un golpe para el sector seguros porque no percibió las primas por los seguros de desgravamen, lo que representó y representa un gran problema para las empresas que tuvieron que cubrir el siniestro sin recibir primas, lo que para las compañías supuso una iliquidez. Si a esto se suma el gran incremento de la siniestralidad, el resultado es que el sector fue muy afectado por la pandemia.

¿Qué ramos de los seguros fueron los más afectados?

El de desgravamen hipotecario para los casos de muerte o invalidez permanente y los seguros para la compra de casas y vehículos. Hubo muchas defunciones, muchos créditos que quedaron sin pagar por el titular y los pagaron y tienen que pagar las compañías de seguros. Estamos en un índice de siniestralidad inusual en general entre todos los ramos. Un índice de siniestralidad debería estar por el 48% y estamos en el 67%. Las compañías de seguros de vida fueron las más afectadas.

Quisimos buscar un equilibrio entre el diferimiento de créditos de hasta 25 años y las obligaciones que tenemos como seguros que siempre cumplimos, como la constitución de reservas, de recursos de inversión; pero eso tiene que ir en equilibrio con el no pago de primas e intentar que las compañías de seguros tengan liquidez para hacer esos pagos. No es fácil, necesitamos el apoyo del regulador y estamos en eso.

Hubo gente que tenía una deuda en el banco y que murió con el coronavirus, ¿los seguros cubrieron esas deudas?

Claro, estamos cubriendo todas esas deudas, son los siniestros que dejó la pandemia y el sector asegurador lo está pagando. Ciertamente, hubo algunas negociaciones con los bancos, que son los tomadores del seguro y los que deberían pagar la prima. Hubo negociaciones con los bancos para levantar algunas primas y pagar el siniestro.

¿Qué pasó con los seguros de defunción?

Fueron los más afectados. Porcentualmente son los más afectados, aunque desde el punto de vista del valor, no; esa afectación no es tan grande porque la cobertura es menor. Los seguros de desgravamen hipotecario, de vida y salud fueron los más afectados.

¿Cuáles fueron los retos?

La pandemia afectó duramente al sector seguros, pero también hubo ventajas. Estamos utilizando más medios tecnológicos, se hizo el teletrabajo no sólo para proteger a los trabajadores de las compañías, sino a los clientes. Se avanzó en temas que quedan para el futuro.

¿Los seguros en Bolivia contemplaban una pandemia?

Normalmente las pandemias no tienen cobertura, pero las compañías de seguros de Bolivia y de la región decidimos asumir la pandemia como una cobertura. Hicimos extensiones de coberturas como normalmente no se hacía antes. Se crearon nuevos seguros de salud para atender los casos de covid, algo que también afectó mucho a las compañías. Las aseguradoras habían previsto que eso podría ocurrir, pero queríamos dar ese servicio como sector asegurador y dimos cobertura a una pandemia; eso produjo una aceptación a la industria aseguradora.

¿Los seguros para la covid dejaron pérdidas?

Sí, porque se creó un seguro para una enfermedad que no había, para una pandemia, y eso afectó mucho. Se hicieron seguros para que las personas tuvieran desde una protección básica, pero fue muy caro y los resultados en esas pólizas fueron negativos.

La gente no compró vehículos y casas, ¿entonces no se vendieron seguros?

Se pensó que habría una mayor afectación desde ese punto de vista, pero la producción 2021 se incrementó un 0,14% con relación a 2020.

En medio de la pandemia, ¿qué demostró el sector seguros?

Algunas compañías tuvieron que incrementar su patrimonio e incrementar su capital con el aporte de sus socios para hacer frente a la situación. Muchas compañías se fortalecieron, el sector se fortaleció porque estaba preparado. Nuestra industria hace constituciones de reservas muy importantes, tiene un patrimonio igual de importante que respalda los diferentes eventos contrarios, como fue con la pandemia. Tiene inversiones que por norma son muy exigente y tiene la capacidad de hacer frente a situaciones de este tipo.

¿Se dieron fusiones?

No, en Bolivia no hubo fusiones. Sí hubo movimientos para reasegurar. Las compañías bolivianas son de seguros y reaseguros, así que pueden reasegurar sobre todo con compañías en el exterior. Los reaseguros incrementaron sus exigencias y ahora son más caros. Esa es otra afectación al asegurador boliviano.

¿Cómo ayudarían al sector los seguros obligatorios?

Siempre insistimos a nuestro regulador sobre la necesidad de que en Bolivia se cuenten con más seguros obligatorios. Claro, estos seguros deben ser democráticos, donde todas las aseguradoras puedan participar, se pueda competir y no crear un monopolio estatal. Eso no es buen visto por el sector y no es adecuado para los asegurados.

Cuando surgió el SOAT, las compañías de seguro competían entre sí y llegó a tener una prima muy baja. Cuando hay un monopolio aunque sea estatal esa competencia desaparece y como compañía de seguros no se encuentra el incentivo para dar mejores servicios. Ahora se creó el SOAT de la construcción, pero sólo se lo adjudicó a la compañía de seguros estatal.

¿Cómo avanza el Seguro Agrario?

No está desarrollado como seguro comercial. Es también algo que tenemos pendiente, pero pasa algo similar que con el SOAT porque ha sido acaparado casi totalmente por el Instituto Nacional del Seguro Agrario. Está abierto a la industria nacional y deber direccionarse a un seguro comercial en el que participen todas las compañías.

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