VERBORREA

Fernando Barrientos de la A a la Z

domingo, 13 de enero de 2019 · 00:12

Apuesta por los mejores, da varias vueltas por la región sudamericana buscando acuerdos con otras editoriales; ha consolidado un grupo interesante de cronistas y narradores, rebusca y reedita maravillas, te regala libros siempre, toma cafecitos con sus escritores, exige a las imprentas, y de pronto aparece con una joya de libro. Tras diez años de vida, editorial El Cuervo es la casa y el refugio del editor Fernando Barrientos, el chapaco que se vino a La Paz, el cuate de Barriga, el amante de Borges, que saca su diccionario y se fuma un pucho. 

ALEXIS ARGÜELLO.– Librero, demasiado sabedor de lo que tiene. Alteño fundamentalista de la alteñidad. Editor de Sobras Selectas, proyecto alteño para el mundo y viceversa. Un compañero de carretera, un colega. Y algo muy importante: un bailarín de salsa admirable.

BORGES.– En Tarija, a mediados de los noventa, gracias a mi amigo Boris leí en fotocopias la Obra completa. Era como haber encontrado un tesoro extraterrestre en medio de la nada. Como a cualquier chico que descubre Borges, me cambió no sólo la manera de leer, sino que también me alteró la conciencia sobre la lengua.

EL (C)UERVO.– Diez años de camino, sesenta y pico libros, un montón de gente. Gracias. 

DACTILOGRAFÍA.– Cuando llegas al trance con las teclas.

EDITAR.– Un oficio que seguirá en constante transformación tratando de adaptarse a esta época en la que casi todas las certezas se derrumban cada día. Un oficio que se aprende haciendo. Un oficio que te elige, como alguna vez me dijo  un colega. 

FERNANDO (BARRIENTOS).– Sin comentarios.

GULA.– ¿No les pasa eso de recordar cierta comida a la que ya no pueden acceder por la distancia o porque quien la hacía o el lugar donde se vendía ya no existe? De vez en cuando soy presa de esas gulas imposibles.

HASBÚN (RODRIGO).– Carreteras, los corazones de los Erlt, la memoria incesante de Elena, la oscuridad del amor, silencios para tomar en cuenta. 

ILUMINACIÓN.– ¡Luz en esta tiniebla! Y el título del excelente libro de cuentos de Sebastían Antezana.

JULIO (BARRIGA).– Poeta para bien y para mal, aforista polémico, lector compulsivo, es decir, un carterista de los mejores. Aunque dice que ya no escribe, este año le publicaremos un nuevo libro.
 

KAFKA.– Santo patrono de otakus (fans de los animés), tímidos y demás frikis (extravagantes, estrafalarios). Por lo mismo, un favorito de la casa: nuestro amigo Salvador Luis compiló un tributo narrativo llamado Kafkaville. No se me olvida esa escena de Diario en la que se amanece escribiendo.
 

LIBRERÍA.– Quiero abrir una. 

MAXIMILIANO (BARRIENTOS).– La pervivencia de las imágenes, las hebras que atan los lazos entre hermanos, la liberación de la violencia, un auto en fuga a toda velocidad.

NADIE.– Todos somos nadie, como dice el grafiti. 

OBSESIÓN.– Controlar mi neurosis, como todos.

PERROS.– Tal vez debería temerles porque me han mordido en varias oportunidades (una sola realmente traumatizante) pero también, quizás por lo mismo, no les temo y los prefiero frente a, por ejemplo, los gatos. 

QUESO.– Chaqueño.

RABIA.– Tal vez la mejor rabia sea la que mueve a la acción frente a lo impuesto, sufrido o no buscado. Esa rabia quisiera que no me abandone.

TEMPESTAD.– Atravesé algunas, cuántas más quedarán. Agarrate a lo que puedas, por ahí luego viene la calma. 

SENDEROS.– Benditos senderos en los que me perdí hasta llegar acá.

URRELO.– Desmesura, la carne de Boquerón, la sed del Perro Loco, el destino inevitable del Jambao, el alter ego del Chicuelo, la tristeza de lo bello y viceversa.

VOZ.– Las voces de los seres queridos que me curan, me advierten, me guían. La voz de mi abuelo Tomás, que sigo recordando aunque hayan pasado 20 años de su muerte. La voz de mi hijo Chito que empieza a hablar. 

WIENER (GABRIELA).– Creo que está a vista de todos que el suyo es un proyecto artístico tan notable como atrevido, que excede el libro. Un sacarse el cuerpo hacia afuera, hacia la intervención política.

ALE(X) AYALA.– Mirada calibrada para el detalle, la grandeza de los personajes menores, la tristeza de los payasos, la vida de los muertos, las historias detrás de cada pequeña cosa.
 

DESA(Y)UNO.– De campeones: agua, maca, café, cigarrillo. 


 

COLAN(Z)I.– Ovnis en medio de la selva, la pesada presencia de los aparecidos, la influencia de los meteoritos, cruce de géneros literarios. Una nueva colega.
 

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