CRÓNICAS DE QUIRÓFANO

Encerrado en su propio cuerpo: la vida de Jean Dominique Bauby

El único retazo de cuerpo que este hombre podía mover era su párpado izquierdo. Así logró comunicarse y dictó un libro entero: La escafandra y la mariposa.
domingo, 20 de enero de 2019 · 00:11

Aníbal Romero Sandóval

Jean Dominique Bauby, de profesión periodista, nació el 23 de abril de 1952 en Francia y fue editor de la revista de moda Elle en París. Desafortunadamente, en el mejor momento de su vida profesional sufrió un ataque cerebro–vascular. Fue socorrido por su entorno y puesto bajo vigilancia estricta en una unidad de terapia intensiva. Tras 20 días de tratamiento fue dado de alta. El resultado  fue parálisis completa; no podía mover piernas, brazos o cabeza. Nada. Inmóvil y sin habla, el paciente había quedado completamente aislado del mundo; sólo podía escuchar y ver pero no moverse; sin embargo, lo único que podía abrir o cerrar a voluntad era el párpado izquierdo. 

Se estableció como diagnóstico “síndrome de cautiverio”, aunque no fue de inmediato puesto que sus médicos no se dieron cuenta de la situación de Bauby. De inicio lo tomaron como un caso de coma profundo, hablaban de él al borde de su cama, donde él los escuchaba, los comprendía, los veía, pero al estar completamente inmóvil y sin hablar no podía hacer nada. 

Finalmente, tras algunas semanas inmóvil, Bauby logró comunicar su estado mediante gruñidos y la repetición de parpadeos; de inicio sólo como “sí” o “no”. Más tarde, armados de infinita paciencia, sus cuidadores lograron establecer una secuencia de señas con el único ojo que podía mover para designar letras y de esta manera armar palabras, luego frases, finalmente ideas y una conversación. De esta manera logró comunicarse con su fisioterapeuta y así, a través de señas con su párpado, pudo dictarle un libro completo que se llama La escafandra y la mariposa. Ese libro inspiró más tarde la película del mismo nombre (El llanto de la Mariposa en México, Colombia y Perú), llevada a la pantalla por Julian Schnabel (el mismo director de Van Gogh, a las puertas de la eternidad, 2018) que obtuvo en Cannes el premio a mejor director. 

Esta película refleja el estado de agonía del paciente al no poder moverse ni hablar y su enorme esfuerzo para comunicarse después de haber quedado por completo paralizado. He ahí el síndrome del encierro: las funciones de pensamiento y conciencia están presentes, pero el paciente no puede moverse y necesita asistencia incluso para las funciones más vitales como deglutir y respirar. 

En esta enfermedad las complicaciones que se presentan como neumonía, dificultad para respirar y embolia pulmonar son frecuentemente la causa de muerte. La sobrevida es muy reducida produciéndose la muerte de casi el 90 % de pacientes en los primeros tres meses. Jean Dominique Bauby murió quince meses después de que se produjera su enfermedad y diez días después de que se publicara su libro. 
 

 

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

Otras Noticias