Ojo al parche

Amy Adams, la entrañable e inolvidable / CARTELERA

domingo, 10 de noviembre de 2019 · 00:05

Adrián Nieve

Hablemos de Amy Adams. Tengo la impresión de que muchos la conocen, más que nada, por su papel de Luisa Lane en las películas de DC, o la recuerdan por roles secundarios en Her, Catch Me If You Can, Junebug o Doubt, pues Amy tiene el talento de hacer a sus personajes queribles, o por lo menos memorables, y eso es algo muy valioso en un personaje secundario. Y si se ponen a pensar en las películas que acabo de nombrar, el aporte de Adams es muy valioso: es ella la que  termina de convencernos de los otros aspectos de estas películas, aquellos que sus protagonistas no pudieron.  

Pero Amy es mucho más que sólo una gran actriz de papeles secundarios y eso se puede comprobar en Arrival (2016, Denis Villeneuve. Drama, ciencia ficción), la sorprendente película del director de Sicario, Prisoners y Blade Runner 2049. De hecho, si Villeneuve consiguió hacer Blade Runner fue porque el mundo entero quedó impactado con Arrival, donde Amy Adams no es un personaje secundario, es la mera protagonista.

En ella seguimos a una lingüista, la doctora Louise Banks, que acepta ayudar al Gobierno a comunicarse con unos misteriosos alienígenas que se asentaron en la tierra en doce naves espaciales. Ya desde ahí, Arrival suena peculiar, pero más que peculiar es un refinamiento de lo que el cine es y puede llegar a ser. Valiéndose de trucos de cámara sencillos, básicos, y hasta mainstream, esta película logra romper nuestra percepción del tiempo por cómo realiza el montaje de sus escenas. Nunca es demasiado complicada ni se permite ser simplona. Arrival es un filme que se sabe complejo, pero que trata de ir a un ritmo que nos permita entenderlo y, lo que es mejor, dejarnos golpear por el poder de su estilo, su mensaje, su guión, su realización y, por supuesto, sus actuaciones. 

Y en este último punto podemos decir que todo se lo debemos a Amy Adams, porque si bien tiene muy buenos actores secundarios, en ningún momento es posible eclipsar la calidad de su actuación, o lo poderosamente bien escrito que está su personaje. En Arrival vemos el mundo a través de los ojos de la doctora Louise Banks y es gracias a cómo la representa Amy que el golpe emocional nos llega con una intensidad especial. No es que su actuación sea dramática o trágica, tampoco es que sea un personaje especialmente entrañable. Lo que pasa es que Amy, aunque no lo parezca, puede encarnar a una persona común, real, una mujer con un doctorado y una vida privada, quien  de repente tiene que insertarse en un mundo fantástico. Y es precisamente esa capacidad de encarnar un lugar común y a un sujeto común en una situación increíble lo que devela el gran talento de Adams para entregarnos una historia tan compleja como extraña y  mantener esa cualidad de entrañable e inolvidable que siempre ha tenido.   

5 películas para nunca olvidarse de Amy Adams 

1The master. 2012, Paul Thomas Anderson. Drama. De nuevo Amy en un papel secundario, aunque es difícil dejar pasar una película de P. T. Anderson en la que además están Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman. En ella, Amy interpreta a una mujer poderosa en un culto religioso, encarnando a un personaje tan admirable como despreciable que, si bien no está tan presente en toda la película, en los momentos en que la vemos en pantalla como un personaje frío, calculador y ultraconservador queda más que claro que su presencia es la más potente. 

2 Enchanted. 2007, Kevin Lima. Romance. Y así como Adams puede encarnar un personaje como en The Master, haciendo un gran trabajo en el proceso, también tiene el rango suficiente para cambiar el chip e interpretar a una despistada princesa que de alguna forma termina estancada en el mundo real. Adams no sólo logra encarnar a un personaje de cuentos de hadas, con números musicales y todo, sino que en el proceso se convierte en el punto fuerte de la película.  

3 American Hustle. 2013, David O. Russell. Drama. Adams y O. Russell ya probaron antes que podían sacar lo mejor el uno del otro en la galardonada The Fighter, donde ella y Christian Bale le roban el protagonismo al despistado  Mark Wahlberg. Por eso el director decidió darles los papeles protagónicos a ellos, obteniendo como resultado una divertida e intensa comedia dramática en la que también están otros grandes nombres como Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Jeremy Renner y Michael Peña. Lo que más nos toca es la convincente química entre los personajes de Adams y Bale, un romance tan complicado como atrapante.   

4 Vice. 2018, biografía, comedia, drama, histórica. Estoy seguro de que Adam McKay vio American Hustle y dijo lo mismo que yo: “¡Que bien lo hacen Adams y Bale!”. Cinco años después los contrató para un proyecto al que calificar de complicado es poco: retratar a una de las personas más pérfidas en la existencia, Dick Chenney. Y tanto Adams, haciendo de su esposa Lynne, como Bale, nos trajeron una dinámica y didáctica película que retrata cómo ese matrimonio terminó cambiando el mundo para mal. Y si bien se diría que este es otro rol secundario para Adams, la forma en que su personaje mueve la historia me hace pensar lo contrario. 

5 Nocturnal animals. 2016, Tom Ford. Drama. La mejor película de toda esta lista, después de Arrival, claro está. Recién se había estrenado Arrival cuando se estrenó este peliculón de Tom Ford, que nos cuenta la historia de una mujer que se siente miserable en su cotidianidad cuando le llega el manuscrito de una novela que escribió su ex, pensando en ella. Más que un filme, Nocturnal animals es una experiencia. La cinematografía nos muestra el lado más bello de Adams, pero el contexto, su personaje y la acción en general dentro de la película nos pintan un cuadro terrorífico, grotesco inclusive. Tan potente como varias patadas que vamos recibiendo a lo largo de la película, hasta que llega el final, uno en el que esperamos la última patada –rápida, violenta, desgarradora–, pero en su lugar nos llega un puñetazo en cámara lenta que nos golpea más allá del dolor físico,  nos quiebra la existencia cuando terminamos de comprenderlo. ¿Y quién puede hacernos vivir todo este proceso? Sólo una actriz como Amy Adams.