RETRATO

Sebastiana Kespi

domingo, 03 de noviembre de 2019 · 00:10

Alfonso Gumucio Dagron 

Fotografía Wara Vargas

No era tanto la suma de los años que se leía en las arrugas de su rostro, sino la suma de penas propias y ajenas.

La Sebastiana del cine boliviano era mucho más que una actriz precoz: era una niña chipaya que se hizo abuela viendo el deterioro de su pueblo, en una tierra salinizada del altiplano próximo a la frontera con Chile. Sus arrugas se profundizaron mientras se secaba el rio Barras y disminuía el caudal del Lauca. Mientras la quinua ya no crecía como antes, desaparecían las llamas y el viento formaba dunas de arena, su rostro se hacía más enjuto y su sonrisa menos frecuente.

A Sebastiana Kespi Mamani le preocupaba no solamente su propia sobrevivencia, la de sus hijos Benedicto y Emiliana, y la de sus nietos, sino la de su pueblo. Así se refleja en la película de Jorge Ruiz realizada 66 años antes, donde la niña Sebastiana se extravía en territorio aymara (arrebatado a la comunidad uru chipaya), de la misma manera que en noviembre de 1977 se extravió durante 36 horas en la ciudad de Oruro, otro territorio hostil.

La heredad chipaya se arrugó y se secó como las lágrimas de Sebastiana. Los jóvenes de Santa Ana Chipaya se fueron a trabajar a Chile, solo regresan para los campeonatos deportivos y algunas fiestas religiosas. El polvo se arremolina en las calles frente a las casas con candado. La tierra envejeció y también Sebastiana. A los 77 decidió descansar.

Sebastiana Kespi (1942-2019) fue la primera actriz indígena boliviana.