RETRATO

Nuestro socio

domingo, 08 de diciembre de 2019 · 00:10

 Paolo Agazzi
 

Conocí a David Santalla en 1976, en el rodaje de la película Chuquiago de Antonio Eguino: era su primer papel importante  y era mi primera incursión  en el cine boliviano, como asistente de dirección.  Ya muy conocido por su trabajo como comediante,   Chuquiago le dio a David la posibilidad  (gracias  a la dirección de  Eguino y al guion de Óscar Soria), de explorar su vena dramática y fue un extraordinario éxito de público y de crítica.  El personaje de Carloncho, prototipo de empleado público, algo cínico pero al mismo tiempo tan humano, puso en evidencia  las  múltiples  posibilidades actorales de David.

Nos volvimos a encontrar cinco años después, para el rodaje de Mi socio: esta vez David como protagonista absoluto en el papel del camionero Vito y mi persona como director. Una vez más el guion de Óscar Soria fue la plataforma ideal para construir ese  entrañable personaje que ya es historia, una página importante de la cultura popular boliviana.  

Cuando un actor crea un personaje y ese personaje entra en el corazón de miles de personas,  el actor deja de ser el actor y el personaje adquiere vida propia.

Cuando el actor/personaje es protagonista  de una película que, a través de los años, llega a ser un referente fundamental en la historia del cine boliviano,  actor y personajes se funden en un símbolo/patrimonio del imaginario colectivo. 

David Santalla, Don Vito, el camión, Mi socio:  el actor, el personaje, el símbolo, la película. Algo que quedará para siempre en la mente y en el corazón de los bolivianos.

 ¡Qué grande eres David!

David Santalla Barrientos 

(La Paz, 1939), actor y comediante.

 

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