CRONIQUITA

Viaje al interior de la gente

Ataúdes robados de muertos que esperan cristiana sepultura. Mineros que renacen después de permanecer 69 días en las entrañas de la tierra. Hombres que arden como antorchas medievales. Roberto Navia lleva esas historias en su libreta de reportero pero sobre todo en aquellas particulares cicatrices del alma de cronista.
domingo, 12 de mayo de 2019 · 00:00

Roberto Navia Gabriel

Muchos años de mochila  al hombro, de estaciones de ferrocarriles, de buses y de camiones destartalados. Los kilómetros quedaron en los zapatos empolvados, en las libretas de reportero con hambre de historias. Tantas cosas me recuerdan que el viaje empieza mucho antes de poner los pies fuera de casa o de la redacción del diario, o que uno viaja también a través de los ojos de la gente, concentrado en sus palabras, en el lenguaje de sus manos, en los silencios perturbadores de sus relatos, en el canto del papagayo que desde algún lugar de la selva recuerda que la vida también está ahí, en ese lugar remoto hasta donde uno ha llegado para extraviarse, para encontrarse con otros, para fusionarse con culturas que atraen como cantos de sirenas, para llorar a muertos que no son de uno pero que uno los llora porque la vida es de todos, al fin. 

Empecé a viajar en busca de historias antes de conocer una sala de redacción de un diario. La decisión la tomé en la clase de periodismo de la universidad estatal de Santa Cruz, Bolivia. La maestra había dado como tarea realizar un reportaje y desvalijé mi billetera para comprar un boleto en bus hacia Aiquile, un pueblo de Cochabamba que había sufrido un terremoto de 6,8 grados en la escala de Richter, dejando una estela de consecuencias fatales. Conviví durante una semana en una carpa con una familia de sobrevivientes y descubrí los matices de la vida, la decepción de los familiares obligados a enterrar a sus seres queridos envueltos en frazadas porque alguien se robó los ataúdes para venderlos en el mercado negro y conocí también la necesaria aceptación de la muerte para continuar el viaje en esta vida. 

Después vinieron todos los viajes que me llevaron por los mundos que moran en las esquinas de otras patrias, a los anónimos que no tienen quien les ladre, a famosos caídos en desgracias... Viajé hasta ellos y también con ellos a través de sus relatos. Carlos Mamani, por ejemplo, uno de los 33 mineros que quedó atrapado en la mina San José de Copiapó, Chile, a 720 metros bajo tierra, me llevó hasta la cueva que los libró de la muerte durante la noche más larga de su vida que duró 69 días. 

De aquí para allá conocí paisajes de postal y también esos lugares donde muchos prefieren salir, como, por ejemplo, la tierra de aquella mujer que fue amenazada por el crimen organizado de un México atormentado por los narcos. 

Gracias a los viajes coescribí Un tal Evo, la biografía no autorizada del presidente de Bolivia, Evo Morales (editorial El País, 2007), Crónicas de Perro Andante (editorial La Hoguera, 2013) y Compran “bolitas” a precio de gallina muerta, una de mis crónicas con las que gané el Premio Ortega y Gasset de periodismo 2007, fue incluida en el libro Antología de crónica Latinoamericana Actual (editorial Alfaguara, 2012).

Los viajes también me permitieron entrar en la selva tropical de Chapare, donde hay pueblos cuyos habitantes, por extrañas razones, salen de cacería, no a matar animales silvestres, sino a quitar la vida a otros seres humanos a plena luz del día y al amparo de un poder que camuflan bajo la ley ancestral de la justicia comunitaria. 

Realicé muchos viajes a los pueblos de Chapare, donde desde hace varios años vienen ocurriendo asesinatos de vecinos contra vecinos, pero también viajes al mundo interior de muchas personas, a la forma de vida y a los misterios que se esconden en sus casas y en las calles, en sus miradas y en la jungla donde se cultiva la hoja de coca y donde se ha instaurado una especie de Estado dentro del Estado de Bolivia.

El 2013 seis hombres ardieron como antorchas medievales en la plaza de Ivirgarzama, la capital productora de hoja de coca en Chapare (Cochabamba). Cientos de vecinos los golpearon con palos antes de bañarlos con gasolina y prenderles fuego, acusándolos de haber robado un vehículo motorizado del siglo pasado. 

Los familiares de los que estaban siendo linchados fueron obligados por la turba a subir a la carrocería de un camión para que no intenten impedir la muerte de esos seis muchachos a los que una multitud endemoniada les acusaba de ladrones.

Desde esa jaula temporal lo vieron todo.

Varias horas después también vieron cómo la multitud regresaba a paso lento a sus labores cotidianas, con el alma desahogada, como quien sale apaciguado de la misa dominical.

Empecé a investigar esta historia semanas después de aquel 1 de junio de 2013, siempre los fines de semana libres, los feriados y algunas vacaciones. Una investigación en silencio también para moverme con cierta libertad en Ivirgarzama y otros pueblos de Chapare, donde aplican la “ley del silencio” para que ni los periodistas ni el Ministerio Público ni la Policía puedan investigar para sancionar a los linchadores. 

Logré hablar con sobrevivientes y familiares de los asesinados y también conseguí voces de los pobladores que justificaban sus actos de “matanza” aduciendo que estaban cansados de que el Estado no combata a los delincuentes que el rato menos pensado entraban a sus casas a robar desde una bicicleta hasta sus vehículos motorizados. 

En los viajes también me topé con los “ángeles de la guarda”, aquellos seres de carne y hueso que terminan salvándome los periplos y las historias. 
 

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete. 

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día. 

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

23
3

Otras Noticias