LA CALLE

La recovera

Fragmento de Imágenes paceñas, de Jaime Sáenz
domingo, 14 de julio de 2019 · 00:07

Diego López Koehnke

Con asombrosa facilidad resuelve la recovera los más difíciles problemas de orden práctico. Y sin duda alguna, ello se debe al peculiar humor de que está dotada, lo que concurre asimismo y en no poca medida a simplificar y hacer más llevadera una vida que, en su conjunto, se resuelve en términos de intensidad y de tenacidad en el trabajo.

Mujer valerosa y abnegada como pocas, la recovera es paradigma de la chola paceña, y como tal, comparte todas las virtudes y defectos de ésta. Los defectos que pueden atribuírsele son poca cosa en comparación de sus virtudes, y por otra parte, no siempre implican fealdad moral precisamente, sino que más bien asumen un carácter distinto, original por completo, trasuntando humor antes que malignidad. 

Pues la recovera es irritable y belicosa en sumo grado; a la menor provocación, lanza terribles andanadas de injurias a grito herido y con furia espantable, y sin más trámite, se va a las manos esgrimiendo el topo que usualmente utiliza para sujetar su manta, y con el que no vacila en rallar y cortar la cara a su contrincante. Además se gasta una saña atroz para con sus enemigos, así como una sed de venganza que muy difícilmente se sacia. 

Mas la recovera es ante todo una madre ejemplar y una esposa modelo, prendas éstas que la convierten de hecho en baluarte de su hogar. Sus virtudes de honradez y energía, como recovera, le han valido el respeto general, y nadie como ella para mantenerse tan dignamente a la altura de un rol cuyo significado está más allá de toda ponderación. 
 

 

Otras Noticias