Ojo al parche

CARTELERA

domingo, 07 de julio de 2019 · 00:04

Adrián Nieve

10 pasos para salir sonriente de un funeral

Murió mi abuelo, don Orestes Paredes Candia, un nombre no muy conocido, quizá nada, pero que en la vida de unos cuantos tuvo un valor inefable. ¿No es eso lo que pasa con todo el mundo? Todos tenemos un abuelo que vale más que todos los abuelos del mundo. Obvio. Estamos obsesionados con nuestra historia porque, finalmente, es nuestra y la tenemos que vivir. En especial estos episodios de tanta muerte, esos en los que estás parado en un funeral y miras alrededor tanto rostro triste (algunos no tanto) y te preguntas qué historias habrá detrás de cada expresión. Cómo fue que el muertito entró en sus vidas y cómo las está dejando. 

Don Orestes era un hombre alto y muy grande. Le gustaba reír, le gustaba comer con gusto y abundancia, ambas características que ni la diabetes pudo cambiar, sólo modificarlas para mantenerlo funcional, para tener más tiempo en esta vida y seguir haciendo sus caminatas por Los Pinos y arreglando su hermoso jardín. Un tipo anticoimas, uno de esos abogados que creen en ser honrados y que, por lo mismo, murió sin otra riqueza más que varios nietos que quedaron visiblemente afectados por su muerte. Don Orestes, aquel que en nada se parece al protagonista de The Royal Tennenbaums (2001, Wes Anderson. Drama, comedia).

Lo interesante de esta película no son los disfuncionales personajes, ni la típica cinematografía y estilo de Wes Anderson, sino cómo ambas se unen para crear a  una familia. No importa que cada uno de sus personajes esté encerrado en sí mismo, es la cámara la que se encarga de hacerlos familia. Y, a su modo, eso es hermoso. No importa cuántas idioteces egocéntricas haga el patriarca Tenenbaum, no podrá evitar que su familia sea una familia. ¿Cuántos pueden decir lo mismo cuando se enfrentan a la muerte de un patriarca?

Wes Anderson creó una película que se ocupa de un tema universal: la disfuncionalidad familiar. Porque no importa quién seas, siempre habrá algo de disfuncionalidad en tu familia. Y reconocerse en los conflictos de esta gente excéntrica y atribulada, escucharse a uno mismo en los ingeniosos diálogos de la película, es algo que nos pasa a todos porque , de una u otra forma, todos estamos rotos y en nuestra familia está esa novela con la que sostenemos esa “rotura”.

Don Orestes no se parecía a Royal Tenenbaum, ni su esposa, hijos y nietos a los personajes encarnados por Angelica Huston, Gwyneth Paltrow, Ben Stiller, Luke Wilson, etcétera. Y no seremos tan excéntricos y disfuncionales como ellos. Pero en aquel funeral pude ver a sus hijos, sus nietos, su esposa, sus hermanos y sus sobrinos despidiéndolo del modo que a Royal le habría gustado, mientras que, más tarde, en la intimidad de una sala, las risas le hicieron el mejor homenaje que cualquier película podría retratar.

Adiós, Orestes. Te unes a don Gustavo Sánchez, doña Hortensia Villena, la señorita Helen Fechner y los siempre amados Blacky, Diana, Pelitos, Luna y Tito. Gracias. Y ahora, a lo que ustedes vienen.

10 pelis / pasos para salir sonriente de un funeral

1Death at a funeral. 2007, Frank Oz. Comedia. Una comedia inglesa de humor muy británico. Porque de la muerte y de las familias hay que reírse. Y nunca de los nuncas ver la versión norteamericana. Bonus: Tyrion Lannister actúa aquí.

2 Harold and Maude. 1971, Hal Ashby. Comedia, drama. El amor llega de muchas maneras y a este muchachito de humor oscuro le llega precedido y denotado por la muerte. Hermoso filme. 
 

3 Elizabeth town. 2005, Cameron Crowe. Drama, comedia, romance. No es una buena peli. De hecho, es bastante cursi. Pero superar un duelo es hacer un viaje de mucha exploración y el método visto en el filme es perfecto. 
 

4 The three burials of Melquiades Estrada. 2005, Tommy Lee Jones. Drama. Pero los funerales también tienen ese elemento nostálgico y esas revelaciones que cambian tu modo de ver al muertito cuando estaba vivo. Este filme con, y de, Tommy Lee Jones retrata muy bien ese sentimiento en un peliculón para recordar.
 

5 Sunshine cleaning. 2008, Christine Jeffs. Drama. Con un estilo muy arraigado en Little Miss Sunshine, llega este genial filme sobre dos mujeres que limpian escenas de crímenes para la Policía. Desde lo visual hasta lo emocional.  
 

6 Big fish. 2003, Tim Burton. Drama, fantasía, romance. Los funerales son el espacio para recuerdos, historias que contó el difunto y que se contó acerca del difunto. Y no hay película que hable mejor de este tema que una de las películas románticas más tiernas que hay.

7 Up. 2009, Pete Docter. Animada. Básicamente, esta película es una forma de llorar con facilidad en la que seguimos todo el proceso de duelo de un viudo. No todos pueden volar en sus casas, pero a veces con llorar alcanza.  

8 Beginners. 2010, Mike Mills. Drama, romance. Después de la muerte sólo queda el amor. Y el personaje de este genial filme sobre el duelo de un hijo por su padre lo demuestra. Christopher Plummer, Ewan McGregor y Melanie Laurent entregan grandes actuaciones.

9 The disappearence of Eleanor Rigby. 2013, Ned Benson. Drama. El proceso de duelo como nunca antes lo has visto. Tres películas con el mismo título: una que sigue a la mujer, otra al hombre y otra que resume la historia de ambos. Pura genialidad de Jessica Chastain. 

10 The descendants. 2011, Alexander Payne. Drama, comedia. El mejor ejemplo de cómo seguir con la vida después de la muerte no lo tienen las religiones. Lo tiene Payne con su filme protagonizado por George Clooney. Divertido, jodido  y enternecedor. Gran combinación.