RETRATO

Mi padre en San Gabriel

domingo, 04 de agosto de 2019 · 00:10

Juan Pablo Rulfo
Fotografía de Anne Marie Mergier

Escondido entre las ramas del huerto de la casa familiar en San Gabriel, cubierto por el profundo azul y por los naranjos en flor, la tibieza del tiempo, el color de la tierra, el olor de la alfalfa y del pan. La Susana niña, la que nunca existió, ella y sus ojos de aguamarina. La dolorosa pérdida de tu padre Cheno y la amorosa mirada materna de María. Tus sueños durante los años de encierro en el internado  donde guardaste la tristeza y la melancolía como herencia. Recorrer tus pasos, recuperar tus alegrías, mirar lo que miraste, recuperar los olvidos, la vida que pasa repitiendo las desgracias que impiden lograr una vida en paz. ¿Cuáles son esas fuerzas que impiden nuestra felicidad? ¿Esa era la pregunta que llevaste toda tu vida en mente? Recorriste un año quién sabe qué caminos para recuperarte de los años de encierro. ¿Qué encontraste en tu andar? Tu país, sus gentes, sus paisajes, sus montañas y volcanes. ¿Escribir es un esfuerzo parecido a escalar un volcán de 5.000 metros? Se está sólo y los pensamientos llenan la cabeza, el latir del corazón es tu consejero, el cuerpo se aproxima a sus límites. El paisaje, el cielo, los colores se alejan, la tierra se curva levemente. Se está ante lo que fue o será un cataclismo, por eso la sensación de nuestra pequeñez es aleccionadora. Paso a paso la vida te lleva, el camino sube o baja según se va o se viene… El mundo sigue.

Juan Rulfo (1917- 1986), célebre  escritor mexicano, al fondo, en el  retrato póstumo realizado por  Alexeï Vassiliev. A su lado, su hijo Juan Pablo.