Ojo al parche

Bong Joon Ho, el equilibrio de dos mundos / Cartelera

domingo, 23 de febrero de 2020 · 00:04

Adrián Nieve

Cuando una película como Parasite del increíble director Bong Joon–ho gana un Oscar, estamos ante la más clara señal de que se acerca el maldito apocalipsis. No, siendo serios, la Academia me calló la boca –bien callada– cuando le otorgaron cuatro Oscares al buen Bong Joon–ho y con ello demostraron que la estatuilla también puede ir a filmes y personas que la merecen de verdad. Y es genial que eso suceda, porque estamos demasiado acostumbrados a apoyar lo fácil. El Oscar bait, término empleado para hablar de una película dramática con un mensaje cursi y que pese a que parece que reta al sistema, en realidad mantiene el statu quo (ver Green book, The theory of everything, etcétera, etcétera). Sí, a lo largo de los años ha habido buenas ganadoras, pero sucede que importantes filmes que cambiaron la historia del cine fueron ignorados. Solo por mencionar algunos: 2001: A space odyssey, Brazil, Matrix, Do the right thing y más.

“¡Pero esas son películas snobs y pretenciosas!”. Sí, pero eso no las hace malas. ¿Desde cuándo algo es malo por no querer ser unidimensional? Nada más hay que pensar que a Fargo le ganó The english patient, y que The panthom thread perdió contra The shape of water. Háganse un favor, vuélvanse un poco snobs. ¿Y saben qué? Es muy sencillo. Nada más hay que ver la filmografía de este Bong Joon–ho, pues resulta que es un director que apunta al equilibrio. Utiliza recursos que tu amigo, el que llora cuando se anuncia otra entrega de Fast and furious, llamaría “complicados”, y que tu otro amigo, el que te recomienda ver Under the silver lake, llamaría “sublimes”.

Porque ese es Bong Joon–ho, un director que intenta manejar un lenguaje cinematográfico sencillo, digerible, pero profundo. Y esa profundidad ha hecho que todas sus películas –todas, en serio– sean buenas. Y un buen lugar donde empezar es Mother (2009, Bong Joon–ho. Drama, suspenso), la tercera película del director y que lo cimentó como el director más genial de nuestros tiempos. En este filme, Bong Joon–ho recurre a algo muy sencillo: mostrar a los personajes de perfil. De hecho, si ven el filme notarán que la mayor parte de los primeros planos son perfiles y que el director los usa constantemente para hilvanar un punto importante de la historia, que sólo comprenderemos en el clímax. Mientras tanto, la trama es desarrollada por un elenco que nunca deja de hacer un trabajo impecable, sumergiéndonos en una especie de tragedia griega en la que seguimos a una heroína a la que nunca lograremos comprender del todo, pero que sin duda podrá atraparnos con su historia.

Así que sintamos esperanzas. Los Oscar siempre serán una forma de fomentar la cultura de adoración a la farándula, pero cuando tienen que ceder y premiar al buen cine, hay que aprovechar de compartir buenas películas.  

6 películas para obsesionarse con Bong Joon–ho 

1Parasite. 2019, drama, comedia negra. La gran ganadora. Una historia que intenta explorar los deseos y aspiraciones de la pobreza y todas los modos que se da el capitalismo para mantener a los pobres abajo, con una clase alta que ni siquiera se digna a mirar en esa dirección. 

2The host. 2006, drama, horror. Bong Joon–ho es un maestro en mezclar géneros y en esta ocasión vemos una perfecta sátira de la sociedad y la polución del capitalismo, combinada con una comedia de humor negro sobre una familia disfuncional. ¡Ah! Y un monstruo. 

3 Memories of murder. 2003, acción, drama. Para muchos la mejor después de Parasite. Para otros, la mejor a secas. Basado en hechos reales, este filme dejó muy en claro al público que podía ser tan artístico como pipoquero, con personajes vertiginosos y una cámara que narra la historia como las palabras no pueden.

4 Snowpiercer. 2013, drama, acción. Con nada más y nada menos que el Capitán América, Bong Joon–ho se manda una película de acción emocionante que en su forma de utilizar la cámara oculta un profundo análisis de las clases sociales. Un buen lugar para empezar a ver al director.  

5 Okja. 2017, aventura, drama. “Ternura versus grotesco” es una forma de resumir la película más obvia de Bong Joon–ho, pero que así y todo logra ser una de las mejores producciones que sacó Netflix hasta la fecha. Con un elenco estelar, la película es un viaje de risas, lágrimas y villanos demasiado obvios.

6 Barking dogs never bite. 2000, comedia. No se puede decir que Bong–ho lo hizo bien desde su primera película, pero se nota que desde entonces sabía lo que hacía. Y si bien no está ese manejo absoluto del ritmo que le valió 4 Oscares a Parasite, el humor oscuro y ciertos momentos de pura genialidad la hacen meritoria de una mirada.
 

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