Globo que no has de globear

Entre la nostalgia y el rechazo, el globo de agua siempre será parte de la memoria carnavalera
domingo, 23 de febrero de 2020 · 00:06

Texto  Lucía Camerati

Ya no se ven globos en carnaval. Y seguro las que más los extrañan son las vendedoras porque era negocio redondo con los adolescentes. Ni qué decir de las caseras que se iban a sentar al lado de una verdadera guerra armada de globos de agua en las calles. 

A muchos les dará nostalgia infinita recordar a los primos subidos a un carro, preparados para lanzar globos a quien se apareciera por la calle. Todavía recuerdo el alboroto que armábamos en el baño para llenar los baldes y globos y para pararnos en el balcón a esperar camionetas llenas de carnavaleros. Cuántas veces habremos roto ventanas con la violencia de un globo. Pero ni bien sonaba el vidrio roto, corríamos a recoger los baldes, meternos a la casa  a cambiarnos de ropa y a tomar tecito. 

Pero también recuerdo el terror que nos causaba a las chicas, huyendo como locas al ver una manada de chicos que venía para lanzarnos un globo, para aplastarlo en alguna parte del cuerpo y, en muchos casos, para meternos mano aprovechando la convención del juego. Los odiaba. Me daban mucha rabia. Y esas veces no se manejaba la palabra acoso o violencia. No había caso de quejarnos con nadie pues la respuesta siempre era: ¡Pero es carnaval! 

Patrimonio personal para muchos carnavaleros, arma odiada y objeto de violencia para otras.

 Llueve mucho en las ciudades, podríamos jugar con el agua de la lluvia digo yo, pero no es tiempo ni para la nostalgia, ni para subirse a la camioneta y buscar a tu enemigo amigo para lanzarle un globazo con la sonrisa del rey que sólo sabe lanzarse carcajadas.