FOTOGALERÍA

Satori no olvida el camino

Satori Gigie, el fotógrafo de la vida cotidiana, expone este marzo en el Espacio Simón I. Patiño de La Paz
domingo, 1 de marzo de 2020 · 00:13

Satori Gigie Texto Cecilia LanzaLobo

Wilfredo Limachi Mamani es un hombre sencillo. Parece un tipo serio, poco aficionado a responder al teléfono de manera inmediata y, sin embargo, lo suyo es el humor. Uno simple y, por eso mismo, exquisito y duradero. De ahí que su mirada, quiero decir, sus fotografías, nunca sean sólo imágenes sino historias más allá de la historia. Lo suyo es mirar y mirar y entonces contar historias. Wilfredo cuenta cosas. Siempre. Busca y rebusca. De hecho, su afición por la fotografía surgió el día que se preguntó “no quién soy sino qué significo”, cuenta él mismo. Y entonces “partió en busca de su significado; barrio adentro, hacia las laderas y periferias de las ciudades, hacia las comunidades y pueblitos del área rural”.

Y como sabemos, la búsqueda de uno mismo comienza por mirarse al espejo desde adentro. En esa tarea, como se hace en el mismísimo cachascán, Wilfredo decidió construir para sí una nueva identidad: “Para ser tú mismo, tienes que ser otro”, señala la máxima de la lucha libre. Pero como Wilfredo es un hombre de paz y sonrisa serena, escogió como nombre “Satori”, del japonés “iluminación” o “comprensión”. He ahí su búsqueda que “comprende la renuncia al estilo de vida preestablecido por el sistema y la búsqueda constante de la verdad”. 

Y lo de “Gigie”, como cuenta Marta Monzón, curadora de su reciente muestra, “ es un apodo ganado en la familia y forjado en las calles (su sobrina no podía pronunciar Willy, de Wilfredo, y decía “Gigie”), su lado poco maduro que le hizo, alguna vez, componer canciones de hip hop, garabatear graffiti y protagonizar obras de teatro popular”.

Satori estudió Comunicación Social y desde el año 2014 se dedica full time a la fotografía. Su más famosa foto es aquella de Valentina Mamani, su mamá, cargando al Illimani en su carretilla. Esa fotografía le valió el reconocimiento del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz porque aquella imagen aportó significativamente al nombramiento de ésta como Ciudad Maravilla ese año. 

Desde el año 2015, Satori ha realizado dos exposiciones individuales y dos colectivas. Este mes de marzo presenta en La Paz su quinta muestra individual titulada Para no olvidar el camino. Antes lo hizo con Gradas arriba, exposición individual (La Paz, junio, 2015) en el espacio Formato Medio (Obrajes) con una serie de 20 fotografías donde muestra la cotidianidad de su barrio  Pasankeri y los alrededores, enfocado en el trabajo sobre todo de mujeres. Por allí  fue su segunda exposición individual (La Paz, febrero, 2017) en el Hall del Concejo Municipal de La Paz, con una serie de 20 fotografías que retratan la cultura y festividad de varios espacios del occidente del país y mayormente las orillas del lago Titicaca. Cholitas in El Alto,  exposición colectiva (Brasschaat, Bélgica, marzo de 2018) presentó una serie de 8 fotografías en las que prima la imagen de la mujer de pollera y su incansable labor cotidiana. Sostener fue su segunda exposición colectiva (Sucre, mayo, 2019) en la sala alternativa del Museo de Etnografía y Folklore.

 Para no olvidar el camino se expone en la Sala I del Espacio Simón I. Patiño, calle Ecuador esquina Rosendo Gutiérrez, del  5 al  20 de marzo.
 

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