LA ESCOBA esCULTURAL

Ya volverán los abrazos: AGENDA VIRTUAL

domingo, 22 de marzo de 2020 · 00:06

Claudia Daza

Esta semana se cayeron muchísimos espectáculos en el mundo y en el país por obvias y coronas razones. Basta con ver la cara de las fans de Chayanne o Tokio Hotel aquí en Bolivia, o de quienes ya tenían compradas sus entradas para el Lollapalooza en Buenos Aires. Sí, se nos complicó un poco la vida del ocio con este virus que está haciendo quilombo en varias ciudades, y por supuesto los más perjudicados con las decisiones de cuarentena y autoaislamiento han sido nuestros artistas. 

Sin embargo, al estilo Titanic, y con una seriedad más que admirable, han sido los músicos los que han decidido ponerse manos a la obra en esta crisis para ser parte de campañas, para acompañar, y para dar ese aliento de esperanza para muchísimos ciudadanos del mundo. O capaz, para hundirnos cantando, ¡qué siempre! 

 Así anunció Fito Páez su concierto on line el  viernes pasado.

Es muy posible que los vecinos se estén organizando por barrios pues ya nomás empezaron a salir los DJ a los balcones, salieron las panderetas, las guitarras, las castañuelas, las palmas. Un cantante de ópera en Italia con un O sole mío maravilloso, otro guitarrista deleitando a los vecinos con Pink Floyd, otros cantando Bella Ciao, y así se fueron sumando los típicos balcones de Europa para regalarse conciertos, para hacerse barra brava cantando y así darse esa compañía musical que habían iniciado los ciudadanos en China, cantando melodías de esperanza. 

Otros músicos más conocidos se mandaron nuevas canciones, tal el caso de Jorge Drexler (https://youtu.be/_fYKg-ssHt0), que con canción recién salida del horno nos regaló su tema Codo a codo, canción que hace referencia a las nuevas maneras de saludarnos y de acompañarnos en estas cuarentenas. 

  “La Gira Se Queda En Casa Para Todos”, fue el concierto que Alejandro Sanz y Juanes improvisaron vía redes el 16 de marzo cuando sus conciertos fueron cancelados en Miami.

Después aparecieron los memes con instrucciones para lavarse las manos acompañados de un sinfín de canciones de diferentes géneros y colores; cada quién podía tener su cancioncita, acatar la orden de higiene y ser como Pimpón. Las enfermeras están cantando la cumbia del coronavirus, y el mismo Saxoman nos ha recomendado ya al Altísimo y está destruyendo al enemigo común con rayos poderosos (http://bit.ly/2QoD0vQ). Ni qué decir de aquellos conciertos que se han estado armando en línea como el de Alejandro Sanz (http://bit.ly/33o11IA), Juanes, Pedro Guerra (http://bit.ly/2xJqBff), Jorge Drexler o Ismael Serrano (http://bit.ly/3aZ7ITO). 

Así también las políticas empresariales y públicas han abierto sus archivos de biblioteca digital, museos virtuales y recorridos en línea por el mundo. Hay sonidistas como Marcelo Navia, quien desde Sucre, decidió transmitir talleres gratuitos sobre electroacústica básica por Facebook Live todos los martes y jueves de este mes (http://bit.ly/2TYr85R). Y es muy posible que muchísimos artistas alcen la guitarra y empiecen a transmitir algún concierto lanzado al mundo. 

 Su concierto se canceló en Costa Rica y Drexler no tardó en subir  a YouTube su canción dedicada al COVID19.

Es deprimente no estar frente a frente a los artistas. Aquí en Bolivia se ha suspendido el FITAZ y un montón de actividades que por supuesto se verán afectadas económicamente. Sin embargo, de verdad, se agradece por el trabajo que muchos están emprendiendo, desde su casa, desde su celular. Sabemos que siguen ensayando y reprogramando sus actuaciones de aquí a algunos días, cuando este susto se nos pase. Sabemos que estaremos allí aplaudiendo como siempre, yendo como nunca a verlos y abrazarlos porque sí, porque el arte es lo que hoy en día nos puede sostener y salvar emocionalmente. Siempre será un gusto contar con la música, con el teatro, con el arte en general. Ojalá el virus se desvanezca, como en Mars Attacks. Reventemos de música el mundo y ella nos hará el milagro, estoy segura.
 

 

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