Valiente Cine

Ícaro, este año quiero volar / CARTELERA

domingo, 10 de enero de 2021 · 00:00

Valentina Eid

En mi carta de despedida al año viejo le escribí a un nuevo destinatario: Ícaro. Ese personaje de la mitología griega que logró volar gracias a las alas de cera y plumas creadas por su padre, Dédalo. En mi vida de viajante constante pedí a este personaje que me mande señales de cómo liberar mi confinado cuerpo que, ya desde hace un tiempo, más largo que esta pandemia, está buscando maneras de elevarse. Desprenderme de la tierra que piso y, de alguna forma, contradecir por un momento la ley de la gravedad, o la gravedad de la realidad. Quiero evadirme de la llovizna pesada de noticias negativas o positivas, que de todas maneras ya ni leo. Este año solo quiero volar. Para ilustrar mi ambiciosa demanda a Ícaro y para que se imagine lo que yo imagino, le escribí una lista de algunas películas porque, aunque la vida me llevó a hablar varios idiomas, el lenguaje en el que menos balbuceo es el del cine. Busqué filmes, desde los más antiguos, cursis, clásicos donde encontraba personajes que se desprenden del suelo y encuentran formas de elevarse, no incluí las obras de aviación o de naves espaciales porque ese género la tiene fácil. Les comparto entonces esta selección, por si también quisieran contactar a Ícaro. 

Viaje a la Luna. Georges Meliès, 1902 (disponible en YouTube)  

Conocido como el padre de los efectos especiales, Georges Meliès nos regala, con esta película, imágenes fundadoras del arte cinematográfico (¡y a color!). Una película muda de 1902 puede sonar aburrida, pero la realidad es que las aventuras y personajes son muy divertidos e inocentes. En la historia, el profesor Barbenfouillis y cinco de sus colegas de la Academia de Astronomía viajan a la Luna a bordo de un cohete propulsado por un cañón gigante. Una vez en la superficie lunar, estos exploradores se enfrentarán a los muchos peligros ocultos. La imagen más conocida de este filme es la de una Luna tuerta por un cohete que le llega al ojo. Quisiera ser ese cohete. Me atrae la idea de poder volar con gran fuerza y al mismo tiempo gozar de los primeros trucos de montaje de la historia del cine para aterrizar en el ojo de la luna y poder observar todo desde su perspectiva. 

La historia sin fin. Wolfgang Petersen, 1984 (disponible para rentar en Prime Video)

Es un clásico, a veces olvidado, pero ¿a quién no marcó el nombre de Atreyu?, aquel niño que se refugia en la tierra de Fantasía a través de un libro mágico y que, con la ayuda de un dragón llamado Falkor, debe salvarla de la destrucción de ‘La Nada’. Mientras escribía a Ícaro, pensé que volar sobre un dragón, que también es tu compinche, podría ser una experiencia bastante gratificante. Solo de imaginar un amigo dragón peludo que te permita elevarte en los cielos y que también te ayude a combatir en mente y cuerpo los peligros de tu realidad, me hace desear un Falkor, aunque sea uno chiquito, para este 2021. 

La La Land, Damien Chazelle, 2016 (disponible para rentar en YouTube)

Por más que los musicales hollywoodenses no sean mi gran pasión, admito que disfruté ver cómo en esta película los personajes se desprenden del suelo. En este filme que cuenta una historia de amor en Los Ángeles de los años 80, una particular secuencia en la que los protagonistas, Sebastián (Ryan Gosling) y Mia (Ema Stone) se elevan en el cielo bailando, me dio unas ganas inmensas de enamórame para poder volar también. El amor a una persona, a una pasión, a un pasatiempo, a una mascota, a una creencia, a un paisaje, o al canto y baile como es el caso de esta película. Experimentar momentos cursis en las nubes por amor está en mi lista de deseos para Ícaro.

Crouching Tiger, Hidden Dragon. Ang Lee, 2000 (disponible en Mubi) 

Este es otro clásico del cine, esta vez oriental, del director Ang Lee. La película retrata el encuentro de dos mujeres que persiguen una espada robada que las lleva a enfrentarse en un duelo. Las escenas de lucha de este filme contienen increíbles saltos, vueltas en el aire, elevaciones sin ningún artificio más que una técnica de combate impresionante. Como el director explica, el vuelo de las protagonistas al luchar proviene de un símbolo de la espiritualidad y apertura de la conciencia. Cuanto más entrenado estés en tu arte marcial, más espiritual eres y mayor es tu capacidad de volar. Cito a esta obra maestra no solo del cine, sino también como ejemplo de una cultura que puede enseñarnos tanto, por ejemplo, a volar.

Batman Returns. Tim Burton, 1992 (disponible en Netflix)

Mi lista concluye con Batman Returns, dirigida por Tim Burton en sus épocas gloriosas, que nos introduce al maléfico villano del Pingüino. Si pongo esta película en la lista para Ícaro, no es porque envidie las capacidades construidas y tecnológicas de Batman para saltar y lanzarse de edificios, siempre con alguna maña bajo su estrecho disfraz. Es porque deseo desde siempre el genial paraguas del Pingüino. Además de ser estilísticamente increíble y que combina con mis atuendos cotidianos, me parece un objeto muy útil para salir volando cuando se me apetezca, en los momentos del día en los que extrañe a mi familia para darme una vuelta por las montañas maravillosas. En vez de esta película, hubiese también podido citar a Marry Poppins y su paragüitas negro, pero resulta que, si tengo la oportunidad de volar, prefiero hacerlo con el estilo del maestro Burton.

Pese a que en el mito de Ícaro este muere por volar demasiado cerca del sol, creo que con la libertad de mis alas y con un poco de ligereza en mi cuerpo, yo podría llegar a despegar y eso le haría bien a la mente, alma y corazón. Espero que estos tres últimos elementos puedan ser propulsados por Ícaro, que nos regale a todos el valor de encontrar la manera de volar, sobre todo internamente.

 

  • Valentina Eid es investigadora en el ámbito del cine, la televisión y las nuevas plataformas digitales. Residente en París, Francia, amante de la expresión cultural valiente.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos