Música

Pettinato plays García

Roberto Pettinato formó parte de una banda rockera de culto, pasó por la radio y la televisión en una faceta más bien farandulera, y ahora, su gran ego se junta con otro de calibre similar: el de Charly García.
domingo, 10 de enero de 2021 · 00:03

Iadov Quiroga Gómez García

 

Tocaba el saxofón en Sumo hasta la muerte de Luca Prodan. Su relación con la música se apoyó siempre en los sonidos jazzeros, como aquel proyecto llamado Pettinato and the Pessi-Mystics grabado el 2000. Posee un sentido del humor ácido, mismo que fue clave para poder ingresar al mundo de la farándula y el periodismo. Roberto Pettinato ha encarnado ese yo saturado que su obra transmitía.

El 87, Pettinato, empezó a conducir un programa llamado “Estación Musical”, un espacio donde empezó a mostrar ese carácter complejo de sarcasmo y superioridad, mismo que le permitió llevar a cabo programas como “Indomables” (después renombrado como “Duro de domar”), “Un mundo perfecto” y “Caiga quien caiga”. Una carrera llena de crítica y de halagos que lo han dejado en ese vaivén de no saber dónde esta posicionado.

Posee un sentido del humor ácido, mismo que fue clave para poder ingresar al mundo de la farándula y el periodismo. Roberto Pettinato ha encarnado ese yo saturado que su obra transmitía.

Así, como todo músico de jazz, Roberto era experto para improvisar, se apoyaba en esta habilidad para poder hacer chistes, comentarios, críticas y una que otra vez, lanzar comentarios fuera de tono que causaban malestar e incomodidad con la gente que trabajaba. Por ese motivo, el año 2018 fue denunciado por acoso y abuso de poder. Su manera “desagradable” de ser con las mujeres, generaba un ambiente hostil y lleno de humillaciones, lágrimas y denuncias. Y aunque ahora dice haber “cumplido todas sus condenas”, Pettinato ha encontrado una nueva definición para su yo, mencionando que es como Jack Sparrow, “un hombre inteligente, sexy y con reputación media”.

Pettinato reúne todos los requisitos para destacar en el mass media argentino.

Cuando lo volvieron a ver en cámaras, la hipótesis de que podría volver a la televisión surgió con opiniones separadas, mismas que fueron desmentidas por Pettinato el momento que, de manera tajante, respondió que “el sueño había terminado”. Es probable que con aires de querer ser Lennon quiso replicar el enigmático “The dream is over”, que cierra la canción God en el fundamental álbum Plastic Ono Band (1970). Lo cierto es que ese sueño fue una pesadilla para quienes habían compartido algún espacio con Roberto Pettinato.

Cuando lo volvieron a ver en cámaras, la hipótesis de que podría volver a la televisión surgió con opiniones separadas, mismas que fueron desmentidas por Pettinato el momento que, de manera tajante, respondió que “el sueño había terminado”.

Roberto, con un ego que se quedó estancado en los cielos, se tuvo que aliar con un ego más terrenal –con Charly–. Esa nueva prueba de adaptación que le exigía a su saxofón un Pettinato plays García, álbum que salió hace poco y que se sumerge en la parte más experimental y “desconocida” de Charly García, como Tango en segunda de Suí Géneris o Happy and real. El título parece resumir todo. El álbum tiene 11 canciones distribuidas en cincuenta minutos. Con una alineación de lujo, un joven Hernán Cassibba en el contrabajo, Omar Menéndez en la batería y Andrés Marino en las teclas y, a pesar del estado de salud de Charly, este lo acompañó con la guitarra y voz en casi todo el proceso creativo.

Este álbum está hecho para escucharlo de principio a fin. No es un álbum para elegir algún tema de Charly en específico, no se entiende como una parada, se lo acepta como un viaje. Este recorrido que acompaña a Pettinato interpretando las etapas de un Charly que poco a poco se fue alejando del mundo, pero no así el mundo de él. La obra sirve de puente para que Roberto y Charly sigan creando elementos anárquicos y despojados de las formas establecidas. Son aquellos sonidos rasposos y psicodélicos que evidencian la fragilidad de cualquier estructura, fragilidad de romperse y estar a la deriva mucho tiempo. Fragilidad para comprender que el yo saturado de Petinatto, poco a poco se iba fusionando a ese Rock’n Roll Yo.

 

  • Iadov Quiroga es Psicólogo, músico y escritor amateur. The Beatles, Charly García y The Mars Volta son parte de su religión; los libros y el Thrash sus cables a tierra.

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