En 1984, una abuela de 72 años se convirtió en la primera clienta online

Margarina, cereal y huevos fue lo que Jane Snowball compró desde la comodidad de su hogar. Para ello empleó un sistema inventado por Michael Aldrich que integraba la televisión y el teléfono.
viernes, 04 de octubre de 2013 · 10:49
BBC Mundo
Londres

Fue un pedido de margarina, cereal y huevos el que le allanó el camino a una industria cuyo valor alcanzará casi  830 mil millones de dólares en 2015.
Jane Snowball, de 72 años de edad, se sentó en un sillón en su casa en mayo de 1984, cogió un mando a control remoto de la televisión y lo utilizó para ordenar los comestibles que quería del supermercado cercano.
Con su control remoto utilizó una aplicación de tecnología computacional llamada videotex, que envió la orden por la línea telefónica al supermercado local. "Lo que efectivamente hicimos fue tomar una televisión de una casa y convertirla en una terminal de computadora”, explica a la BBC Michael Aldrich, el hombre detrás de la tecnología para el sistema.
El Sistema de Aldrich incorpora un televisor con un conjunto de chips que en esa época utilizaba el servicio de teletex de la telefónica británica BT. Usaron la red telefónica nacional para conectar el televisor al computador del minorista que procesaría las transacciones. Así, crearon un equipo de procesamiento de transacciones multiusuario en tiempo real.
El videotex ya estaba siendo utilizado por las empresas para hacer negocios, sobre todo el sector del turismo. Pero fue una iniciativa de las autoridades de la comunidad de Gateshead, Inglaterra, lo que impulsó su aplicación como el primer sistema de compras en línea del mundo.
La intención del Experimento Gateshead era ayudar a los pensionistas con problemas de movilidad. Un supermercado -Tesco-, una panadería -Greggs- y una farmacia -Lloyds- acordaron participar.
Snowball fue seleccionada para probar el sistema pues se había roto la cadera. Se le dio un televisor estándar con el conjunto de chips y un control remoto con un botón adicional en él que decía "teléfono”. Al pulsar el botón, apareció el directorio de los minoristas en la pantalla de televisión en el formato de una página de teletexto estándar. Luego, eligió al minorista y los bienes.
Snowball escogió sus artículos y, como todavía no existía la web, la orden fue enviada a través de su línea telefónica, embalada y entregada por el supermercado. Snowball pagó en efectivo pues en ese entonces no se utilizaban tanto las tarjetas de crédito.
Le tomó sólo 15 minutos aprender cómo usar el sistema. "¡Era el año 1984 y estaba haciendo compras desde el hogar en línea! Fue increíble y a ella le encantó”, exclama Aldrich. 
Lo que ocurrió en la casa de Snowball hace casi 30 años "es más importante por su influencia que por su impacto directo”, opina Asher Rospigliosi, profesor de sistemas de información de gestión de comercio electrónico en la Escuela de Negocios de Brighton.
Aldrich pasó a ser asesor de tecnología de información de la primera ministra británica Margaret Thatcher. El supermercado Tesco se convirtió en uno de los primeros minoristas de Reino Unido en ofrecer un servicio de compras en línea en casa. En una ceremonia en 2009, Jane Snowball fue reconocida por el Consejo de Gateshead por el papel que tuvo en la pionera iniciativa.
Pero se guardaron muy pocos registros del evento, pues ninguno de ellos previó que el experimento anticiparía tal transformación de las compras (Denise Winterman y Jon Kelly).

Valorar noticia

Comentarios

Otras Noticias