Fiesta de pueblo

San Cristóbal no sólo es festejado el 16 de noviembre, sino todo el año. Una de sus imágenes, de mediano tamaño, suele rotar todo el año en los hogares de los huancaneños residentes en La Paz.
jueves, 2 de enero de 2014 · 20:54
Marcelo Paredes Lastra

Patayperro

En una de las últimas columnas escribí sobre la fiesta del pueblo yungueño de Huancané a la cual asisto cada año. En esa lectura conté que formo parte de la fraternidad de morenos después de que mi padre fue a la fiesta de su pueblo a despedirse, pues murió al siguiente mes.
Los que la leyeron me pidieron ampliar la crónica pues quedaban muchos cabos sueltos, los cuales pienso atar en esta ocasión.
¿A qué santo bailan?
A San Cristóbal, aquel gigante que cargó al Niño Jesús para cruzar el río, pero cuyo peso le hizo preguntar: "¿Quién eres, niño, que me pesabas tanto que parecía que transportaba el mundo entero?”.
El niño le respondió: "Tienes razón, peso más que el mundo entero, pues sobre mis hombros cargo con los pecados del mundo”.
San Cristóbal (que significa "el que carga a Cristo”) es , por tanto, el santo de los choferes, viajeros, barqueros y de ciudad de La Habana, Cuba, que festeja al santo al igual que nosotros, los huancaneños, el 16 de noviembre.
Cada pueblo, además de su santo, cuenta también con su pueblo rival; en el caso de Huancané es Chulumani, que está a 15 minutos en auto.
El santo de Chulumani es San Bartolomé, uno de los doce apóstoles, el cual suele ser representado con un gran cuchillo, que alude a su supuesto martirio según el cual fue deshollado vivo, razón por la que es el patrón de los curtidores.
Entonces, hay una gran diferencia entre un santo que carga a un niño y un apóstol con un cuchillo; diferencia que no supo encontrar el cura (¡grrrr!).
Resulta que este joven cura presidió la procesión de San Cristóbal de la víspera. Recorrió medio pueblo rezando el rosario en cada esquina. En la misa de esa noche y en la del día siguiente, el santo estaba a su lado y ni eso evitó que el cura se equivoque y lo  llamara ¡San Bartolomé, el santo de Chulumani!
Todo el año
San Cristóbal no sólo es festejado el 16 de noviembre, sino todo el año. Una de sus imágenes, de mediano tamaño, suele rotar todo el año en los hogares de los huancaneños residentes en La Paz, quienes a cambio de su bendición realizan una misa cada mes.
Otro santo, más pequeño, es el oficial para la novena, esa linda costumbre religiosa de dar misa durante 9 días seguidos antes de la fiesta del pueblo. La última misa se convierte en la fiesta calientamotores del pueblo.
La Fraternidad 16 de Noviembre organiza también otras actividades lúdicas, como las kermeses para recaudar fondos, las fiestas de carnavales, además de San Juan y pasanakus separados para damas y caballeros, que es un motivo más para reír, cantar y bailar cada mes. Es toda una comunidad.
La fiesta de disfraces de Carnaval es la más alegre, ahí destaca la chispa de los fraternos. Entre los ganadores de las últimas fiestas tuvimos a Wilma y Pedro de los Picapiedras o a los muñecos Barbie y Kent, que entraron en sus respectivas cajas.
El deporte favorito de los fraternos es gozar a costillas de los demás. Si por algún comentario, evento o defecto eres blanco de sus burlas, no debes ni intentar defenderte, es mejor reírte con ellos.
Historia de la fraternidad
La fraternidad ya cumplió 27 años de existencia y su historia muestra los cambios de gusto folklórico. Se empezó bailando llamerada, luego caporales, kullawada, diablada y en los últimos años morenada. Para el siguiente año hay una corriente que quiere retomar el baile de la kullawada.
Los cambios de baile no son tampoco casuales. Los cuerpos inmaduros de los adolescentes y jóvenes que otrora bailaron caporales, hoy están ya maduros para bailar morenada.
El reto ahora para todos los fraternos es perpetuarnos, hacer que las siguientes generaciones ingresen a la comparsa, bailen con esa simpatía que sólo la juventud contagia; aprendan a tener apego por la tierra de sus ancestros.

 

 


   

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