Alcides d’Orbigny y Tarija

domingo, 29 de noviembre de 2015 · 00:00

Mario E. Barragán Vargas *

 

E l 29 de julio de 1826, Alcides Dessalines d’Orbigny, el célebre naturalista francés, se embarca en Brest en la fragata la Meuse para su viaje hacia la América Meridional. Llega a las costas de Brasil en septiembre de 1826 y permanece seis años en varios países de Sudamérica, principalmente, en las repúblicas de Argentina y Bolivia. El 3 de septiembre de 1832 parte de El Callao para retornar a su país natal, al cual llega 4 de febrero de 1833.
Después de su llegada a las costas del Brasil, en septiembre de 1826, pasó a Uruguay y a Buenos Aires, lugar desde el cual planificó sus exploraciones al Paraná. Desde allí "viaja 350  leguas recorriendo durante un año entero todos los puntos de la provincia de Corrientes y de Misiones; luego, después de haber penetrado en el Gran­Chaco, dió la vuelta por las provincias de Entre­Rios y de Santa­Fé…”.
De esa forma, Buenos Aires se constituye en un puesto de avanzada desde el cual dirigió sus incursiones hasta penetrar en las profundidades del Gran Chaco.
EL ENCUENTRO DE D’ORBIGNY CON EL PILCOMAYO
El punto más septentrional que alcanzó en aquella oportunidad fue el confín de la entonces provincia de Paraguay, donde tuvo que haber encontrado al río Pilcomayo ya que, cuando menciona a este río, durante su paso por Potosí, indica: "… que lo había encontrado 2.000 millas río abajo... como afluente del Paraná…”.
Es muy posible que ese primer encuentro de d’Orbigny con el río Pilcomayo se hubiera hecho en pleno territorio de Tarija ya que, según el historiador René Arze (1), Don Tomás O’Connor, por entonces prefecto del departamento de Tarija en 1904, dio el nombre de este científico a una población ubicada a 22º 00’ de latitud este y 62º 49’ de longitud oeste la cual, desde entonces, lleva el nombre de "Fortín d’Orbigny”, o "d’Orbigny”, a secas (2).
Es muy probable, sin embargo, que esta iniciativa hubiera sido en realidad dada por el explorador francés Arthur Thouar, quien recorrió esa zona en 1883 en busca de los restos del Dr. Jules Crevaux, asesinado por los Tobas en 1882.
Thouar pudo haber ubicado el lugar que d’Orbigny habría alcanzado en aquellos momentos, sugiriendo que se hubiera aplicado ese apelativo. Como quiera que hubiese sido, esta fue una feliz iniciativa ya que, aparte de una calle que lleva su nombre en Tarija, es aparentemente el único punto geográfico de nuestro país que recuerda a tan celebrado científico.
EXPEDICIÓN A LA PATAGONIA Y VIAJE A CHILE
En mayo de 1828, d‘Orbigny regresa a Buenos Aires y en enero del siguiente año (1829) parte con destino a la Patagonia, donde permanece hasta septiembre de ese mismo año. A comienzos de 1830 se embarcó rumbo a Santiago de Chile para evitar cruzar directamente por tierra debido a que la Argentina se encontraba por entonces sumamente convulsionada.
Igual cosa, sin embargo, le ocurrió en Chile, razón por la cual decidió pasar a Bolivia, país en el cual recibió el decidido apoyo del entonces presidente de la República, el Mcal. Andrés de Santa Cruz, quien le ofreció toda su cooperación y soporte para sus investigaciones.
Bolivia mereció de esta forma un estudio particularizado muy extenso que abarcó principalmente los territorios de los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.
Permaneció en nuestro país desde julio de 1829 hasta fines de 1833, casi cuatro años de intenso estudio y fructíferas descripciones y estudios en las zonas mencionadas.
Estas investigaciones dieron lugar a la publicación del libro titulado: Descripción geográfica, histórica y estadística de Bolivia publicado en 1843 (3).
D’Orbigny indica que, desde Cobija, en el Pacífico, llegó: "…al llano boliviano, situado a una altura de cuatro mil varas sobre el nivel del mar (se refiere al Altiplano), y que es la parte más poblada de la república. Llegué a la ciudad de La Paz, la antigua Choquehapu (campo de oro), nombre que, por su abundancia de minas en este metal, le dieron los Aymaraes. Escribí inmediatamente al gobierno, remitiéndole mis cartas de recomendación. En respuesta (el gobierno) me ofreció él su protección y fondos si los necesitaba, proponiéndome además un oficial del ejército y dos jóvenes para acompañarme”.
En esta descripción señala asimismo que: "…viajó inmediatamente a los Yungas paceños: "…Visité sucesivamente Yanacachi, Chupi, Chulumani, Irupana, pasando alternativamente del lecho de los ríos á la cumbre de las montañas…”.
Inmediatamente después pasó a Cochabamba y sus cercanías "…que fueron por algún tiempo el teatro de mis investigaciones; prosiguiendo luego mi marcha hacia el este; traspuse cien leguas de montañas bastante áridas, pero cortadas por fértiles y profundos valles. Durante este viaje reconocí sucesivamente las provincias de Clisa, Mizqué y Valle­Grande, siguiendo por el camino de Punata, Pocona, Totora, Chaluani, Chilon, Pampa­Grande y Samaypata (el poyo del descanso), último punto habitado de las montañas, de donde solo distaban treinta leguas las fértiles pampas del centro continental…” .
Pasó seguidamente a la provincia de Chiquitos: "…colocada en el centro del continente americano, tiene más 18.000 leguas de superficie, y siendo muy fértil su terreno, pueden cultivarse en ella todos los frutos de los países cálidos, al mismo tiempo que en las montañas de Santiago pudieran sembrarse trigos y plantarse la viña. Visité sucesivamente San Javier, Concepción, San Miguel, Santa Ana, San Ignacio, San Rafael, San José y Santiago, y precisamente vine á encontrarme sobre esas montañas, en la primavera de aquellas regiones”.
LAS PUBLICACIONES DE ALCIDES D’ORBIGNY
Alcides d’Orbigny hizo la publicación de sus trabajos en tres libros básicos.  El primero fue realizado en París y Estrasburgo entre 1835 y 1847 por Pitois-Lavrault en nueve volúmenes y fue titulado: Viaje por la América meridional (el Brasil, la República Oriental del Uruguay, la República Argentina, la Patagonia, la República de Chile, la República de Bolivia, la República del Perú) efectuado durante los años 1826  - 1833.

 La parte histórica, contenida en los tres primeros tomos, fue traducida por Alfredo Cepeda y publicada por Editorial Futuro en 1945 con el título: Viaje a la América Meridional. El segundo, ya mencionado, fue realizado en 1843 a instancias del gobierno del Gral. Ballivián y fue titulado: Descripción geográfica, histórica y estadística de Bolivia.

Alcides d’Orbigny y Tarija

    Bolivia mereció del naturalista francés un estudio particularizado muy extenso que abarcó principalmente los territorios de los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.

 

Dedicada a su Excelencia el general don José Ballivián, presidente de la República, contiene la descripción señalada de los departamentos de Santa Cruz y el Beni en los viajes de estudio que realizó entre 1829 y 1834.
El tercero, titulado: L’homme americain (de l’Amerique meridionale) fue publicado en 1839 en París y es un resumen de las observaciones etnológicas que realizó en todos los territorios que visitó durante su estadía en nuestra América.
EL SUPUESTO VIAJE DE D’ORBIGNY A TARIJA
Pese a que se conoce que el itinerario seguido por Alcides d’Orbigny no contempla ningún otro lugar que no hubiera sido La Paz, los Yungas, Cochabamba, Santa Cruz y Beni, curiosamente existe una cuarta publicación, supuestamente dirigida por el mismo d’Orbigny.
 Titula Viaje pintoresco a las dos Américas, Asia y Africa. Resumen general de todos los viajes y descubrimientos de Colón, Magallanes, Las Casas, Gomara, La Condamine, Ulloa, Jorje Juan, Humboldt, Molina, Cabot, Gijalva, Koempfer, Marco Polo, Forster, Chardin, Tournefort, Volney, Chateaubriand, Caille, Lander (...) y  fue publicada por la imprenta de Juan Oliveres de Barcelona en 1842 (4) y merece cierta atención de nuestra parte porque, en su último capítulo, relativo a la República de Bolivia (pág. 323 – 339), menciona una visita a Potosí y Tarija.
De acuerdo a ella, d’Orbigny habría hecho un viaje desde Cobija  o "Puerto La Mar” hasta Potosí y, desde allí, a Tarija y Entre Ríos. De retorno, habría pasado por Tupiza, Cotagaita, Sucre, nuevamente Potosí y, luego: Oruro, La Paz y los Yungas paceños para dirigirse posteriormente, hacia  Perú.
Ninguno de estos lugares es sin embargo mencionado por el propio d’Orbigny en sus escritos y, por tanto, esa detallada descripción probablemente no le corresponde, pudiendo ser atribuida a alguno de los otros viajeros citados en el título, pero no a d’Orbigny.
Será, sin embargo, necesario investigar quién pudo haber sido el autor de la misma para dar validez a los interesantes datos que contiene.
*     El autor es historiador y  agradece al Dr. Luis Paz Martínez por haber facilitado el libro sobre el cual se realizó el análisis que aquí se presenta.
Notas:
1.     Arze, R. Alcides d’Orbigny en la visión de los bolivianos, BIRA, 2003, 32 (3): 467-477.   
2.  Sin embargo, Don Octavio O’Connor indica, en un artículo probablemente póstumo publicado en el No. 152 de Cántaro, el 29 de agosto de 1998 (Don Octavio fallece en 1979), que cuando Don Leocadio Trigo desempeñaba el cargo de Prefecto de Tarija en 1904, partió el 20 de diciembre de ese año en expedición al Pilcomayo; el 25 de ese mismo mes "llegó a la altura del paralelo 22, donde después se fundó el fortín d’Orbigny...”. De acuerdo a este dato, la designación indicada no habría todavía sido dada en ese oportunidad y debe en consecuencia investigarse cómo y porqué se originó.
3.     Estadística de Bolivia. Tomo I. París. Imprenta de Lacrampe y Comp. Traducido del francés al castellano por el poeta boliviano Ricardo Bustamante.
4.     d’Orbigny, A. 1835 – 1847. Voyage Dans l’Amerique meridionale. París, Pitois, Levrault, 9 tomos en 11 volúmenes.

Según Viaje pintoresco a las dos Américas, d’Orbigny habría hecho un viaje desde Cobija,  o "Puerto La Mar”, hasta Potosí y, desde allí, a Tarija y Entre Ríos.

 

 

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