La historia de las ideas a través de Salvador Romero

Destaca La recepción académica de la sociología en Bolivia, obra en la que el sociólogo relata la historia de las ideas sociales y científicas en el país a principios del siglo XX.
martes, 15 de septiembre de 2015 · 17:53
Freddy Zárate
Una mañana, espontáneamente, se me ocurrió llamar por teléfono al sociólogo Salvador Romero Pittari (1938-2012) para solicitar una entrevista. Me respondió, para sorpresa mía, "pase ahora, estoy libre esta mañana”. Esa visita improvisada sería, para mí, la última vez que lo escucharía y lo vería (días después el cuerpo de Romero se desplomaba en brazos de su hijo).
Me recibió amablemente en su biblioteca. A la vista resaltaba una colección de relojes de todos los tamaños y marcas. Lo que recuerdo en esas horas con Romero es su frágil salud a raíz de una intervención quirúrgica a la que fue sometido en Perú. Su voz era algo ronca, pero, a pesar de eso, fue muy amable y ameno.
Romero me invitó a un pequeño recorrido a través de lo más  íntimo de su hogar: sus libros. Me comentó que tenía en su biblioteca los libros del expresidente y sociólogo Bautista Saavedra (1870-1939). Otro sector estaba compuesto por la colección privada del curioso personaje Eduardo Lima, quien se dedicó a acopiar toda la bibliografía publicada de 1900 a 1940.
La otra parte de sus obras estaba constituida por esos "raros” y "curiosos” ejemplares olvidados por nuestra historiografía. La biblioteca de Romero era como realizar un recorrido por  la historia de las ideas en Bolivia, todo a través de sus libros. Cada ensayo, cada revista, cada autor y cada recorte de periódico tenían una historia aparte para ser contada.
Los aportes de Romero a la historia de las ideas en Bolivia son muy significativos. Tenemos contados autores que se dedicaron a rescatar a esos ensayistas olvidados por la sociedad actual y la indiferencia por parte del sector universitario.
Se pueden mencionar los esfuerzos del filósofo Guillermo Francovich (1901-1990) con sus dos estudios sistemáticos: La filosofía en Bolivia (1945) y El pensamiento boliviano en el siglo XX (1956).
De manera similar la publicación de Valentín Abecia Baldivieso (1925-2010), con su Historiografía boliviana (1965). El historiador Ramiro Condarco Morales (1927-2009) obtuvo varios documentos, artículos y notas de Gabriel René Moreno y redactó su gran obra Grandeza y soledad de Moreno: Esbozo bio-bibliográfico (1971).
El prolífico aporte de Mariano Baptista Gumucio que recupera, reedita documentos, cartas y artículos de prensa de Carlos Medinaceli (Atrevámonos a ser bolivianos), Franz Tamayo (Yo fui el orgullo…), Alcides Arguedas (Juicios sobre el autor de Pueblo enfermo) y Carlos Montenegro (Montenegro el desconocido).
También se puede señalar al historiador Juan Albarracín Millán, quien publicó su Sociología boliviana contemporánea (1978), y, más recientemente, el estudio de Pablo Stefanoni,  Los inconformistas del bicentenario (2015).
Dentro de este pequeño listado se suman los aportes del propio Romero Pittari, con su estudio La recepción académica de la sociología en Bolivia (1997). Esta investigación está centrada en la historia de las ideas sociales y científicas en el país a principios del siglo XX. De manera especial explora la sociología difundida por los primeros profesores de la materia.
 Estudios a través de la novela
En este ámbito destacan también los aportes de Daniel Sánchez Bustamante, Roberto Zapata y Teddy Hartmann. El segundo libro de Romero titula Las claudinas. Libros y sensibilidades a principios de siglo en Bolivia (1998). Este trabajo trata de la llegada de las ideas de la modernidad a través de la novela boliviana del primer cuarto de siglo, marcado por la Revolución Federal (1899), la caída del régimen conservador, el advenimiento del liberalismo y el apogeo de la corriente positivista.
Para encarar este  análisis, Romero estudió las novelas de Jaime Mendoza, Alcides Arguedas, Armando Chirveches, Demetrio Canelas, Enrique Finot, Adolfo Costa du Rels y Carlos Medinaceli.
Las claudinas trata de exponer el trasfondo sociocultural acompañado por las percepciones, sensibilidades y pasiones de esa sociedad de principios del siglo XX.
Finalmente, El nacimiento del intelectual en Bolivia (2009) que, según Romero, fue  su trabajo más ambicioso en el campo de las ideas.
Esta investigación se extiende desde la Guerra del Pacífico (1879) hasta la Guerra del Chaco (1932-1935). En el texto, Romero revela el parentesco de ideas e inquietudes que unió a un grupo de personas nacidas en los años del conflicto con Chile y  que asumieron una función nueva entre los intelectuales.
 Trayectoria
El nacimiento del intelectual transita a través del contexto político y cultural de las ideas de Bautista Saavedra, Alcides Arguedas, Franz Tamayo, Enrique Finot y Armando Chirveches. Como anexo, el trabajo incluye extractos del diario inédito de Arguedas, al que Romero tuvo acceso.
En el campo académico, este destacado sociólogo boliviano obtuvo su licenciatura en Derecho en 1961, en  la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Alcanzó su licenciatura en Ciencias Sociales en  la Universidad Católica de Lovaina en 1964 y posteriormente realizó estudios en filosofía en la UMSA (1969).
Luego estudió sociología en la Universidad de Ginebra (1969-1970) y realizó su doctorado en Sociología en la Escuela Práctica de Altos Estudios en París (1973). También se paseó por las altas esferas del poder. Fue secretario privado del vicepresidente Luis Adolfo Siles (1966-1969) y ejerció como ministro secretario de la Presidencia en el breve mandato de la presidenta interina Lidia Gueiler Tejada (1979-1980).
Romero también  fue parte de un grupo de jóvenes intelectuales que propugnaban una regeneración nacional que apoyaba al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Este grupo,  conocido como "los galácticos”, estaba compuesto por Gustavo Fernández Saavedra y Salvador Romero Pittari, entre otros. Posteriormente  fue embajador ante la Unesco, cargo que le fue encomendado en la presidencia de Jaime Paz Zamora (1989-1993).
Romero dedicó gran parte de su vida a la docencia. Fue decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA y fundador y vicerrector de la Universidad Católica Boliviana San Pablo (UCB). Fue profesor emérito de la UMSA y la UCB. A través de sus enseñanzas pasaron muchas generaciones de alumnos. Algunos lo etiquetaban de ser "muy teórico”; otros lo respetaban por sus conocimientos y su vinculación con la grande nation (Francia).
Romero recomendaba a sus alumnos las lecturas de su maestro, el sociólogo Alain Touraine (director de su tesis doctoral). Durante muchas décadas fue columnista en periódicos bolivianos. Su columna, titulada A destajo, era su lugar preferido para esbozar sus opiniones, siempre vinculadas, de alguna manera, a la sociología.
Este sociólogo perteneció a esa generación de intelectuales de renombre que nos dio Bolivia en estas últimas décadas. Este grupo generacional conformado por los historiadores Ramiro Condarco Morales, René D. Arze, Mariano Baptista Gumucio, Juan Albarracín Millán y Josep M. Barnadas, los filósofos H. C. F. Mansilla, René Antonio Mayorga, los economistas Antonio Mitre, Juan Antonio Morales, el politólogo Jorge Lazarte, los arquitectos Mesa-Gisbert y el jurista Edgar Oblitas.
Esta generación de intelectuales nos deja como herencia muchas pistas de investigación y nos promueve a continuar esa labor inacabable. Por consiguiente, estos autores entran -ni duda cabe- a nuestra historia contemporánea de las ideas en Bolivia.

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